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El día que la reina Sofía decidió no compartir más habitación con Juan Carlos I

Pocos meses después de haber contraído matrimonio, la relación entre los padres del rey Felipe VI se quebró por completo. La reina soportó durante casi sesenta años las varias infidelidades de su esposo, quien anunció recientemente su traslado fuera de España.


Ya no es un secreto que la propia reina Sofía pasó las verdes y las maduras por las infidelidades del rey Juan Carlos I. El matrimonio de los padres del rey Felipe VI desde hace décadas se había quebrado, pero se hizo oficial con la decisión del monarca emérito de marcharse al exilio para intentar salvar la imagen de la Corona española.

La reina descubrió las infidelidades de su esposo en los años 1970 y en casi sesenta años de relación aguantó en silencio el hecho de que su esposo tuviera varias amantes, como las reconocidas Corinna Zu Sayn-Wittgenstein y Marta Gayá. Desde entonces, durmieron en cuartos separados y solo los unía su responsabilidad con la Corona, además de estar en la mira de la opinión pública ante la que no mencionaron un posible divorcio.

De hecho, la pareja sorprendió a España a finales del año 2019 tras un inesperado renacer de su relación, que claramente duró muy poco. Los reyes eméritos comenzaron a dar muestras de su nuevo buen entendimiento en público y no solo se les veía en actos institucionales o funerales, sino que Sofía acompañó a su marido a compromisos privados a los que jamás había asistido.

Pero después de varios meses, el rey emérito Juan Carlos I, objeto de una investigación de la Fiscalía suiza y de la justicia española por corrupción, anunció su decisión de "trasladarse" fuera de España en una carta dirigida a su hijo el rey Felipe VI, que hizo pública la Casa Real. Esto, por supuesto, no supondrá ningún cambio en la situación de la reina Sofía, quien mantendrá su residencia en el Palacio de la Zarzuela de Madrid y proseguirá con su actividad institucional.

De acuerdo con los medios españoles, la empresaria alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein, más conocida como Corinna Larsen, fue la figura clave en el escándalo de infidelidad que sacudió a la familia real. Se conocieron cuando ella tenía 39 años y el rey 66, y para ese momento Corinna estaba casada con el príncipe alemán Casimir zu Sayn-Wittgenstein, su segundo marido, una relación que solo duró cinco años.

Informantes reales aseguraron que el amorío entre Juan Carlos I y Corinna Larsen "fue diferente a cualquiera de sus otra novias" y que el rey emérito "estaba profundamente enamorado". Sin embargo, entre ambos también había negocios millonarios de por medio, los cuales actualmente son los motivos por los que el rey tendría que llegar al banquillo de los acusados a dar explicaciones.

La relación entre el rey emérito y Corinna pudo haber estado en la clandestinidad por más tiempo, pero no pudieron evitar ser tan evidentes, ya que tenían encuentros frecuentes muy cerca del Palacio y viajes a algunas ciudades europeas. Sin embargo, el amorío salió a la luz en el famoso safari en Botswana en 2012, cuando la empresaria alemana trabajaba en una agencia que organizaba viajes de caza de lujo para clientes de muy alto nivel, entre quienes se encontraba el monarca.

La presión que la infidelidad causó, y que se sumó a otros problemas, llevó a Juan Carlos I a abdicar irremediablemente en favor de su hijo Felipe, quien por supuesto nunca estuvo de acuerdo con los deslices de su padre.

Según el periódico "The Sunday Times", en medio de la multitud de personalidades que asistió al funeral de Nelson Mandela en un estadio de Johannesburgo en diciembre de 2013, Felipe VI de España no soportó el momento en que Corinna Larsen se acercó a saludar a su familia y se retiró del lugar.

Por el momento, el escape de Juan Carlos I dejó en el limbo el papel que va a desempeñar en el futuro dentro de la institución monárquica, en razón de las sospechas de corrupción que pesan sobre el rey emérito.

El escándalo se remonta a 2018. En unas grabaciones publicadas por la prensa española, Corinna Larsen aseguraba que Juan Carlos poseía cuentas secretas en Suiza y que habría cobrado una comisión por la concesión a empresas españolas de un contrato para la construcción de la vía férrea de alta velocidad entre La Meca y Medina, en pleno desierto, en Arabia Saudita.

Entre tanto, la Fiscalía Anticorrupción conduce una investigación sobre este asunto desde diciembre de 2018. Por su parte, la reina Sofía fue vista de paseo en Palma de Mallorca, acompañada por su hermana Irene, durante su tradicional tiempo de vacaciones.