HASTA HACE UN PAR DE AÑOS EL torero salmantino Julio Robles lo tenía todo. Pero las cosas dejaron de ser de color de rosa cuando sufrió una tremenda cogida al lidiar a su segundo toro durante una corrida en la feria de Beziers, en Francia. Con el accidente no sólo se desmoronó su carrera sino su matrimonio. Robles quedó postrado en una silla de ruedas, y su amargura afectó la relación con su esposa, Liliana María Mejía, una caleña con la que estuvo casado durante 12 años.
Liliana María viajó hace un tiempo a Colombia a visitar a su familia y, a su regreso a España, se encontró con una oleada de rumores que hablaban de su separación. En un principio ella lo negó, pero hace pocos días Liliana apareció en la portada de la revista Hola de España, y en una entrevista anunciaba su separación. S
+egún la esposa del torero, su matrimonio no era la historia de amor perfecta que todo el mundo creía- se habían separado temporalmente en cinco oportunidades y los problemas se acentuaron a raíz del accidente.
Aunque Liliana María no está muy segura de lo que hará en el futuro, mientras se tramita la separación de bienes se va a radicar en Madrid, con su madre, y luego regresará a Cali, la tierra que la vío nacer.