TOCATA Y FUGA


Ver volar sus manos sobre las teclas de un piano y oír sus interpretaciones de los más variados autores clásicos produce en los melómanos una especie de éxtasis. Conocerla y hablar con ella despierta las más cálidas simpatías. Es Teresita Gómez un verdadero talento nacional.
Huérfana de padres fue educada por los porteros del Museo de Bellas Artes de Medellín. Cuando el museo quedaba vacío se sentaba, solitaria, a tocar el piano. Un día la oyó Marta Agudelo de Maya, quien quedó sorprendida con las dotes musicales de la pequeña de tan sólo cinco años que tocaba de oído y la convirtió en su alumna.
Conocida y valorada en medios internacionales, Teresita terminará este año con presentacionesen varias ciudades colombianas y prepara una gira por Europa el año entrante.