La poca disponibilidad en las vitrinas de los concesionarios y el aumento de los precios de los autos nuevos han sido factores que han jalonado la alta demanda de los carros usados.

Especial movilidad eléctrica y usados

¿Por qué ahora es el momento ideal para comprar un carro usado?

Si bien el mercado de esta clase vehículos alcanzará este año cifras históricas y los mismos se han revaluado, hay que estar atentos y entender que es una situación temporal y que llegará el momento en el que el negocio retome su orden.

19 de octubre de 2022

Las cosas cambian, para bien o para mal. Antes de que el ‘virus’ golpeara con fuerza a la humanidad era impensable que los vehículos usados, salvo los clásicos y antiguos, tuvieran un aumento en su valor comercial, pues por ser bienes de consumo se depreciaban de manera lógica y esperada.

Sin embargo, la industria automotriz ha sufrido un duro golpe y las marcas no han podido responder con la demanda, pues se han visto afectadas por la cadena de suministros y por los altos costos de los fletes. Esto trajo como consecuencia que el mercado del usado cobrara una gran relevancia y se convirtiera en una alternativa válida para saciar la sed, tanto para vendedores como para compradores.

Así las cosas, la poca disponibilidad en las vitrinas de los concesionarios y el aumento de los precios de los autos nuevos (hay que sumarle la fuerte devaluación del peso colombiano frente al dólar) han sido ingredientes para jalonar el precio de los usados, algo que por el momento se mantiene, pero que para los expertos no será permanente y llegará el momento en el que el negocio retome su orden y la llamada bonanza entre a ser parte de la historia.

Para Oliverio García, presidente de Andemos (Asociación de Movilidad Sostenible), “los vehículos usados están viviendo un momento histórico y este año se va a lograr una cifra de traspasos que pueden estar rondando las 1.300.000 unidades (en 2021 fue de 1.100.000)”. De acuerdo con las cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), en el mes de mayo se registraron 100.112 unidades, siendo uno de los meses más dinámicos del año.

Frente a la dificultad de tener un vehículo nuevo muy costoso y la falta de disponibilidad, el consumidor opta por el usado.
Frente a la dificultad de tener un vehículo nuevo muy costoso y la falta de disponibilidad, el consumidor opta por el usado. | Foto: iStock

El directivo de Andemos añade que “todavía existen expectativas en el mercado sobre si los precios van a seguir subiendo y realmente es difícil saber hasta cuándo, pero lo cierto es que llegará el momento en que las cosas cambien. A pesar de los altos precios, se espera una buena dinámica en el último trimestre, pues el consumidor ha estado muy activo”.

Según una encuesta que realiza periódicamente la Asociación, para el próximo año hay una preocupación generalizada sobre lo que pueda suceder con la economía y una posible recesión. “Es claro que estamos enfrentando precios al alza, inventarios bajos y problemas cambiarios, pero por el momento se mantiene una buena dinámica, lo que me lleva a pensar que al final del año podemos hablar de 275.000 a 2.80.000 vehículos nuevos. Y hay que tener en cuenta que mientras se vende un vehículo nuevo la relación con el usado es de 4,3, una de las más altas de América Latina”, enfatizó García.

¿La razón? “Frente a la dificultad de tener un vehículo nuevo muy costoso y la falta de disponibilidad, el consumidor opta por el usado. Pero es evidente que se va a presentar una desaceleración y que en términos generales todo tipo de productos se van a ver afectados”, dice el presidente de Andemos.

Reynaldo Ortiz, presidente de la Junta Directiva de Asousados y gerente de Rokar (concesionario de vehículos usados) tiene su visión sobre el momento que vive el mercado. “Estamos frente a una burbuja y se ha generado una especulación. Es un tema de oferta y demanda. Sucede como con el azúcar, si hay escasez los precios tienden a subir. Pero la gente tiene que saber que ya están llegando unidades al país y que, incluso, hay entregas programadas a dos meses, algo que muestra que las cosas están cambiando y que vamos a volver al momento en el que el usado va a tener su depreciación normal”, afirma Ortiz.

Para el representante de Asousados, aunque se está presentando una gran especulación no se puede castigar a los clientes “con precios ridículos porque después no van a volver”.

Eso sí, coincide con que el alza del dólar y la incertidumbre puede afectar la industria automotriz, lo que podría acarrear un “exceso de modelos nuevos y cuando eso suceda, volverá la realidad para los usados”.