deforestación

Sucumbe el bosque de mangle en Nariño

La Asociación Calidris, que lleva 25 años de trabajo por los ecosistemas estratégicos, denuncia un aumento de 45 por ciento en la tala del mangle rojo y nato dentro del consejo comunitario Esfuerzo Pescador, ubicado en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé.


Más de 209.000 del Pacífico colombiano están conformadas por manglares, territorios donde habitan comunidades afrocolombianas e indígenas que dependen de este ecosistema para sobrevivir, en especial de los peces.

Sin embargo, según la Asociación Calidris, organización no gubernamental que lleva 25 años trabajando por la avifauna colombiana y sus ecosistemas estratégicos asociados, el aprovechamiento desmedido de los manglares, principalmente como recurso maderable, ha afectado extensas áreas de su cobertura.

Le puede interesar: Diez cosas que debería conocer sobre los manglares

Uno de los sitios más perjudicados es el territorio del consejo comunitario Esfuerzo Pescador, ubicado en el norte del departamento de Nariño, en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé. Allí habitan 10 comunidades, que agrupan alrededor de 2.200 personas, su mayoría afrocolombianos y pescadores.

La tala en el manglar ha presentado un incremento del 45 por ciento entre 2018 y 2019. Foto: Asociación Calidris.

El manglar del territorio abarca 15.000 hectáreas, una de las zonas mejor conservadas en el Pacífico colombiano. 98 por ciento de la población depende del uso sostenible del manglar como su medio de vida y sustento, dado que en este ecosistema habitan moluscos, cangrejos y peces, especies que son la base de la economía local y regional”, dice Calidris.

Desde 2018, la comunidad de Esfuerzo Pescador comenzó a evidenciar el aumento de la tala de este recurso para uso comercial por parte de personas externas al territorio. “Esta actividad está prohibida por la ley colombiana mediante la resolución 1602 de 1995, donde se limita todo aprovechamiento de los manglares sin autorización del Ministerio de Ambiente y se establecen autoridades competentes para monitorear, vigilar y sancionar a los infractores”, afirma la organización.

Le puede interesar: Microplástico, alimento de los peces en arrecifes y manglares de Bolívar

Sin embargo, Calidris indica que en el territorio no hace presencia la autoridad ambiental competente, por lo cual no hay quien ejerza las funciones de control y vigilancia de los recursos naturales. “Ante esto, en 2019 iniciamos un riguroso proceso para documentar el impacto de esta actividad en el territorio del consejo comunitario, con resultados bastante preocupantes”.

El manglar del Pacífico está acorralado por la tala ilegal. Foto: Asociación Calidris.

Tala a la lata

La Asociación Calidris evidenció un aumento del 45 por ciento de las actividades irregulares de tala durante 2018 y 2019 en los terrenos del consejo comunitario, una hecatombe concentrada en la tala de mangle rojo y nato, especie que en Colombia está en peligro de extinción según el libro rojo.

Se registraron 96 eventos de tala en el área monitoreada, que corresponde al 5,6 por ciento del total del territorio colectivo. El mayor pico de registros de tala se presentó en octubre del 2019; el índice de conservación del manglar promediado en sitios talados es de 54 por ciento, lo que implica una alteración en su estructura de flora y fauna”.

La organización creó una petición virtual para que las autoridades tomen medidas urgentes. Foto: Asociación Calidris.

Según la organización, 13,7 por ciento de los reportes de tala se situó en áreas destinadas a la protección, conservación y restauración, y el 86,3 por ciento restante fue registrado en zonas orientadas al uso sostenible como la pesca, recolección de crustáceos y tala local. “La zonificación y la ley colombiana no permiten la extracción para uso comercial del manglar”.

Le puede interesar: El cambio climático preocupa a los colombianos más que la crisis económica

Calidris, a través de una petición virtual que espera recoger más de 1.000 firmas ciudadanas, le hace un llamado al Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional de Nariño (Corponariño) y la Alcaldía de Santa Bárbara de Iscuandé, para que eviten una catástrofe mayor y ejerzan control y vigilancia en el manglar.

“Unámonos para que nuestros manglares no mueran, hagamos que se respete la ley y nuestros ecosistemas. Por eso le pedimos a la ciudadanía que nos apoye con su firma y suscripción en esta petición y haga parte de la campaña #YoCuidoElManglar. Los interesados pueden firman en el link bit.ly/31S5VNB".