SEMANA: ¿Por qué le tienen tanta fe a los chamanes?
JORGE VARGAS: Porque manejan una cosmogonía y una energía que es importante para la humanidad.
SEMANA: ¿Hace cuánto contratan chamanes para este tipo de actividades?
J.V.: Tenemos el mismo chamán hace 20 años y esta vez lo vamos a complementar con 30 más.
SEMANA: ¿Se refiere al campesino tolimense sobre el que hubo polémica hace unos meses?
J.V.: Sí, el mismo. Jorge Elías, de Dolores, Tolima.
SEMANA: Entre los chamanes escogidos hay de etnias muisca bacatá; muisca chibcha, de Tunja, y los de Vaupés. ¿Son distintos los rituales?
J.V.: Son distintos pero tienen un mismo fin, que es darnos el ánimo suficiente para que el Festival sea eterno y se fortalezca cada vez más.
SEMANA: ¿Cómo es un ritual para que no llueva?
J.V.: Es algo muy íntimo de ellos. Lo que vale es que, así como uno cree en Dios o la medicina, es posible creer en la sabiduría de los campesinos y los chamanes.
SEMANA: ¿Por qué contrataron 30 más? ¿De qué depende ese número?
J.V.: La idea es hacerles un homenaje a todas las etnias, porque el festival es Colombia. Hubiéramos querido tener más de otras etnias, pero su traslado desde distintas regiones es muy difícil.
SEMANA: ¿O sea que los 31 chamanes estarán en Bogotá?
J.V.: Claro, todos estarán acá. Por ejemplo, Jorge Elías ya está en su cambuche en la Plaza de Bolívar. Y todos los demás participarán en el desfile.
SEMANA: ¿Cuánto cuesta contratar a esos chamanes?
J.V.: Ellos no son comerciantes de su cultura. Les haremos un reconocimiento a su trabajo. No pagarles es injusto, sería aprovecharse de ellos.
SEMANA: ¿Pero cuánto les pagan?
J.V.: Eso no se lo puedo decir.
SEMANA: Después de las críticas de hace meses por la contratación de Jorge Elías para que no lloviera en el Sub-20, ¿usted qué reflexión hace?
J.V.: El escándalo del Sub-20 fue una tormenta en un vaso de agua. Hay cosas más importantes de las que la gente se debe ocupar. Los chamanes son parte de nuestros ancestros y de nuestra cultura. El asunto es que a nosotros nos da pena reconocer que también somos de raza indígena.
SEMANA: ¿Teme otro escándalo?
J.V.: No.
SEMANA: Y si llueve, ¿se constituiría en un incumplimiento del contrato?
J.V.: ¡No! Nada qué ver con eso.
SEMANA: ¿Siguen extrañando a Fanny Mikey?
J.V.: Siempre. Ella era un motorcito y tenía una visión profunda de lo que es el Festival. Fanny nos enseñó que ella era ave de paso y que nos correspondía seguir su legado y no desfallecer a pesar de las situaciones adversas.










