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Emmanuel Macron fue atacado con tomates durante visita a un barrio popular

El mandatario, que resultó reelegido el domingo en la segunda vuelta presidencial, se enfrenta a varios retos de gobierno.


El presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue atacado con tomates durante una visita a un mercado de la localidad de Cergy, donde defendió que tendrá en cuenta los intereses de las clases más desfavorecidas en su nuevo mandato.

Macron aprovechó su visita a un barrio popular de Cergy para defender su cercanía a la ciudadanía, pero el recorrido se vio interrumpido por el lanzamiento de “proyectiles” ―en palabras de su equipo de seguridad― que resultaron ser tomates, según la cadena BFM TV.

Los guardaespaldas abrieron un paraguas para cubrir al mandatario, en unos momentos de confusión que se saldaron en cualquier caso sin daños para todas las personas allí presentes.

“Quiero estar en los barrios populares durante todo el mandato”, declaró Macron, que el domingo se impuso en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a la dirigente ultraderechista Marine Le Pen. Así, prometió responder a la “cólera” de parte de la ciudadanía que se inclinó por su rival.

El mandatario también esbozó durante su visita a esta ciudad del departamento de Valle del Oise el retrato robot de su futuro primer ministro, sin desvelar todavía nombres. Quiere al frente del Gobierno a una persona “unida a la cuestión social, medioambiental y productiva”.

El actual mandatario ha tenido que enfrentarse a duras críticas de la ciudadanía, que lo consideran prepotente y un presidente “de los ricos”.

La “tercera vuelta”

Nada más conocerse la victoria de Macron el domingo, cuando se convirtió en el primer presidente en lograr la reelección desde el conservador Jacques Chirac en 2002, sus rivales derrotados salieron en tromba para advertir que buscarán la revancha en junio.

“Lanzamos esta noche la gran batalla electoral de las legislativas”, aseguró Le Pen, luego de perder el balotaje con 41,5 % de votos frente al centrista (58,5 %). “La tercera vuelta comienza esta noche”, dijo el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, tercero en la primera vuelta con casi 22 % de votos.

Los comicios parlamentarios del 12 y el 19 de junio son claves para que el mandatario liberal pueda llevar a cabo su programa para una “Francia más independiente”, su proyecto “social y ecológico”, “basado en el trabajo”, como prometió el domingo por la noche.

Su equipo pasó a la ofensiva el lunes por la mañana. El jefe de los diputados de su partido La República en Marcha (LREM), Christophe Castaner, aseguró que los franceses le darán “la ambición y los medios” para poder aplicar el programa con el que fue elegido.

Entre sus promesas para transformar Francia figura el “renacimiento” de la energía nuclear y alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, pero también la impopular medida de atrasar la edad de jubilación de los 62 a los 65 años.

Una mayoría de franceses, según dos sondeos publicados justo después de su reelección, no quiere que el mandatario centrista disponga de una mayoría parlamentaria, como la que goza desde 2017 en la Cámara Baja, lo que abriría la puerta a la ‘cohabitación’.

Sin mayoría “no puede hacer nada. El rey está desnudo”, explicó a la AFP Dominique Rousseau, profesor de derecho constitucional en la universidad Panthéon-Sorbonne.

Una vez escogido por el presidente, el primer ministro fija el rumbo del gobierno. Francia ya conoció este modelo en el pasado. En 1997, Chirac nombró como primer ministro al socialista Lionel Jospin. El presidente conservador había sido previamente primer ministro entre 1986 y 1988 de su predecesor socialista, François Mitterrand.

En un sistema de elección uninominal a dos vueltas, el partido de Mélenchon, ecologistas y comunistas negocian ya hacer un frente común para obtener la mayoría de circunscripciones. En una extrema derecha dividida, también se alzaron voces para presentar un bloque unido.

*Con información de la AFP.