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La historia de una pareja que tuvo un hijo a través de la fecundación in vitro y diez años después enfrentó una dura verdad

El caso de Vanner Johnson y Donna Johnson le ha dado la vuelta al mundo. En 2007 se sometieron a esta práctica, pero su hijo concebido resultó tener otro padre biológico. ¿Qué ocurrió?


La infertilidad es una enfermedad y cuando se sufre es tan pesada como llevar una cruz en la espalda. Para una pareja enterarse de que alguno de los dos, o los dos, no puede ser padre es como un baldado de agua fría y por ello recurren a la opción de la fecundación in vitro.

De acuerdo con el portal Mayo Clinic, “la fecundación in vitro es una serie de procedimientos complejos utilizados para mejorar la fertilidad o prevenir los problemas genéticos, y para ayudar en la concepción de un niño”. Asimismo, “es la forma más efectiva de tecnología de reproducción asistida”.

Muchas parejas acceden a ello pero sabiendo que probablemente tienen que invertir todos sus ahorros en ello, no es un tratamiento económico. Según los expertos en fertilidad la razón del alto costo de los tratamientos es el precio de los medicamentos, que son altos no solo aquí en Colombia sino en todo el mundo, porque son innovaciones recientes.

Sin embargo, son varias parejas las que deciden concebir un hijo bajo esa técnica, que en muchas ocasiones resultan efectivas y sin complicación alguna, pero no es el caso de todas las familias. La historia del estadounidense Vanner Jonhson y su esposa Donna Jonhson fue uno de esos casos que no resultó como debía ser, aunque se enteraron de un pequeño detalle solo diez años después.

La pareja norteamericana se sometió a este tratamiento para concebir a su pequeño y lo hicieron, pero luego se enteraron de que contaba con padre biológico distinto. Esto luego de realizar una prueba de ADN, solo por curiosidad.

“Hubo muchas emociones que tuvimos que superar, incluida la separación del amor de nuestro hijo, que no ha cambiado. Este error que sucedió, ¿cómo pudo pasar, por qué sucedió y qué hacemos ahora?”, se pregunta el hombre, quien contó que junto con su esposa desearon tener un segundo hijo, pero no lograron tenerlo de forma natural, por lo que optaron por la fecundación in vitro.

El proceso lo realizaron en 2007 en el Centro de Medicina Reproductiva de la Universidad de Utah, Estados Unidos.

Por diversión y curiosidad, la pareja realizó una prueba de ADN, luego de un mes llegaron los resultados que cambiaron completamente a su familia: “Mis resultados decían que yo tenía dos hijos y que nuestro hijo mayor era medio hermano del menor. Ahí supimos que debía haber algo mal”, contó Donna Johnson en entrevista con el medio ABC.

Los óvulos de la mujer habían sido fertilizados con el esperma de otra persona, así que no tuvieron otra alternativa que enfrentar la noticia y contarle al pequeño lo que descubrieron. La pareja lo llevó a comer helado y a dar un paseo en el carro. ”Le dije ‘resulta que sucedió algo y no estamos seguros de lo qué pasó, pero en realidad no soy tu padre biológico’. Él simplemente me miró y dijo ‘¿en serio?’”, narró Vanner a ese medio.

¿Qué ocurrió y quién es el padre biológico?

La pareja decidió realizar más exámenes al pequeño para encontrar realmente qué había ocurrido en 2007 y por qué los resultados salieron de tal manera. Así que con pruebas de ADN e investigaciones que emprendió la familia, encontraron finalmente al padre biológico.

Se trata de Devin McNeil, un norteamericano que junto a su esposa Kelly, también, acudieron al Centro de Medicina Reproductiva de la Universidad de Utah. ¿Qué ocurrió?

”Hubo una fecha en la que estuvimos en la clínica al mismo tiempo. Yo estaba haciendo transferencias, así que fue entonces cuando volvieron a poner mis embriones adentro. Ella (Donna Johnson) estaba haciendo la recuperación cuando tomaron sus óvulos. Creemos que pasó casi al mismo tiempo hace 14 años”, recordó Kelly McNeil.

Aunque el pequeño de Vanner Johnson conoció a su verdadero padre, ambas familias decidieron mantener la paternidad como había sido hasta ahora. Además se unieron para iniciar una batalla legal en contra del laboratorio.

“Si los pacientes acuden a nosotros con preguntas o inquietudes sobre su atención, evaluamos nuestra atención y procedimientos y, si es necesario, hacemos cambios para evitar que otros pacientes sufran daños. Nuestros proveedores y personal se esfuerzan por brindar una atención excelente y trabajamos constantemente para realizar mejoras”, mencionó la Universidad de Utah a la cadena ABC.