Guerra de aranceles con sus vecinos y el mundo, un muro por levantar, su salida de actos internacionales que garantizan la seguridad del medio ambiente y de la carrera nuclear, escándalos y más escándalos, quizás es eso lo que muchos recordarán cuando se hable del legado de Donald Trump, sin embargo, no todo fue malo.El magnate inmobiliario, desde que entró a la contienda electoral en 2016 y mientras estuvo en la Casa Blanca, rompió esquemas, para bien o para mal.Siendo hijo de migrantes, su bandera fue el nacionalismo. “Make America Great Again” o “hacer América grande otra vez”, el eslogan que utilizó el presidente número 45 de los Estados Unidos, con el que llegó a gobernar a la primera potencia mundial y pretendió permanecer por otros cuatro años más.La economía fue su principal logro, por lo menos, antes de que llegara la pandemia y arrasara con todo lo que se atravesaba en su camino.En septiembre de 2019 la tasa de desempleo en Estados Unidos llegó a ser de 3,5 %, niveles que no se registraban desde agosto de 1969 y, en general, durante los primeros tres años de su mandato, este índice se mantuvo por debajo del 5 %, distando de las cifras registradas en los gobiernos anteriores. Trump entrega una nación con un desempleo del 6,7 % y 10,7 millones de personas sin trabajo.A lo anterior se le suma el papel que jugó en las relaciones entre Israel y varios vecinos árabes y el polémico traslado de la embajada de su país de Tel Aviv a Jerusalén, ayudó a Ucrania proporcionándole armas defensivas, celebró un nuevo pacto comercial entre México y Canadá conocido como el Tlcan e impulsó la reforma fiscal de 2017 que redujo drásticamente los impuestos para las empresas y muchos estadounidenses, ayudando a la economía de esa nación.Recibió fuertes críticas cuando se desató la guerra de aranceles con China, una guerra que cuando parecía llegar a su fin, dejando una notoria ventaja para Estados Unidos en materia de política exterior y anotando un logro más para Trump, se enmarcó meses más tarde por los cuestionamientos del estadounidense al manejo de la información de los chinos, amenazando incluso con la permanencia de empresas como Tik Tok en territorio norteamericano y lanzando una fuerte arremetida esta semana en contra de Huawei.DesaciertosUna ola de protestas en contra del racismo y el abuso policial tras la muerte de George Floyd, millonarios recursos para la construcción del muro fronterizo con México, la salida de cuatro importantes acuerdos, entre ellos, el Acuerdo de París y el acuerdo nuclear de Irán, los dos juicios políticos que lleva a cuestas y sus incontables mentiras en las redes sociales, entre otro sinnúmero de escándalos opacan los logros que en algún momento obtuvo Donald Trump.“Y querían que saliera y gritara ‘La gente se está muriendo, nosotros nos estamos muriendo’. No, no, lo hicimos de la manera correcta. Tenemos que estar tranquilos. No queremos ser locos lunáticos”, dijo el mandatario saliente en una de las conferencias de prensa sobre el coronavirus.Su cuestionado manejo de la pandemia, la idea de salirse de la Organización Mundial de la Salud y su irreverencia frente a lo que el coronavirus significa para gran parte del mundo, marcaron la salida para el empresario de 79 años.La estocada final, sin duda, tuvo que ver con la toma del Capitolio el pasado 6 de enero, que puso en tela de juicio la democracia estadounidense, dejando un saldo de cinco muertos y el bloqueo masivo de Donald Trump en las redes sociales que eran su mejor armamento.“Yo conozco tu dolor. Sé que estás herido. Tuvimos una elección que nos fue robada. Fue una elección aplastante y todo el mundo lo sabe, especialmente el otro lado. Pero tienes que irte a casa ahora. Tenemos que tener paz”, dijo Trump el 6 de enero a sus simpatizantes, tratando de contener la turba que se tomó las calles de Washington.Trump se marcha de la Casa Blanca con tan solo un 34 % de aprobación, entrando al club de los únicos cinco presidentes que han salido de este cargo con una aprobación por debajo del 40 %, siendo la antítesis de un político tradicional.