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Imagen de un concierto en los Festivales al Parque. Se ve el escenario y el público
Festivales al Parque. Foto de Juan Santacruz, cortesía de Idartes

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La metamorfosis de los Festivales al Parque

Este programa de Idartes estrena imagen propia para destacar que no sólo organiza cinco festivales de música. Ahora también es una plataforma que apoya al sector cultura con otras iniciativas. Arcadia habló con su coordinador Chucky García.

¿Por qué el programa de Festivales al Parque sólo tiene imagen propia hasta ahora?

El programa se creó hace dos décadas. Desde entonces los grandes protagonistas han sido los cinco festivales masivos y de acceso gratuito que cobija: Rock al Parque, Jazz al Parque, Hip Hop al Parque, Salsa al Parque y Colombia al Parque. Cada uno de ellos tiene su propia imagen, sus propios afiches. El momento en que se revela la imagen de cada edición, es uno de los más esperados por muchas de las personas que asisten a los eventos.

Este año la pandemia llevó al Instituto Distrital de las Artes de Bogotá (Idartes) a tomar la difícil decisión de aplazar estos eventos, y el dinero, que originalmente iba a invertirse en la contratación de artistas nacionales e internacionales, se está utilizando para apoyar a los artistas locales y reactivar el sector a través de convocatorias y ayudas.

Los difíciles retos que ha tenido que enfrentar el sector cultura en 2020, hicieron que la Gerencia de Música de Idartes decidiera transformar el programa, y lo convirtiera en uno que no solamente realiza cinco importantes festivales de música en vivo, sino que además es una plataforma que promueve y apoya otras iniciativas: desde becas hasta productos para mantener vivo el patrimonio musical bogotano.

Para que esta nueva faceta tuviera visibilidad, lo primero que tocaba hacer era crear una imagen propia del programa Festivales al Parque.

¿Cómo fue el proceso de diseño y a qué hace referencia esta imagen?

El proceso creativo comenzó hace unos tres meses, casi al mismo tiempo que las primeras cuarentenas.

Todo el crédito es para la oficina de comunicaciones del Idartes y sus diseñadores in house. Uno de ellos, Cristhian Contreras (en Instagram @cris_cont_ra), desarrolló el concepto a partir de elementos como la resignificación del territorio, la conquista del espacio público, el disfrute, la celebración de la identidad, y el sentido de comunidad que crea un programa de festivales de música que dentro del mapa de Bogotá, ya figura como un punto de encuentro.

Para muchos, ya no es posible pensar en nuestra ciudad sin pensar en los Festivales al Parque.

Cuéntenos un poco más sobre cómo se está transformando el programa de Festivales al Parque.

Semanas antes de que empezara este ensayo de fin del mundo llamado pandemia, nos habíamos sentado con la nueva directora de Idartes, Catalina Valencia, y la nueva gerente de Música de Idartes, Salomé Olarte, a discutir sobre una posible nueva etapa para el programa de Festivales al Parque. Nos interesaba ver cómo podíamos hacer para que no existiera disparidad entre los festivales. Si bien están diferenciados por géneros musicales, tienen muchas cosas en común: 1) pertenecen a géneros musicales cuyas fronteras cada vez son más borrosas, y cuyos artistas cada vez tienen más libertad para crear y decidir su futuro; 2) son de acceso libre; 3) se realizan en parques de la ciudad; 4) tienen una gran participación de artistas locales; 5) todos tienen que mejorar el cuidado del medio ambiente.

Con la crisis y el revolcón causado por el coronavirus, la Gerencia de Música se enfocó en encontrar caminos, alternativas y procesos a corto, mediano y largo plazo para apoyar al sector local de la música, y ofrecer contenidos en línea que ayuden a las personas a sobrellevar el encierro con una parrilla de entretenimiento gratuito de calidad.

¿Cómo está viviendo la pandemia el sector de la música?

Yo digo que es como estar sentado con cinco personas más jugando parqués, y que de repente alguien tire el tablero al piso.

El sector de la música está pasando las duras y las maduras. La pandemia puede dejar la escena de la música local como si hubiera ocurrido un terremoto, un tsunami y un show de Slayer al mismo tiempo. No hablo solamente de los festivales. El panorama es desolador para los bares y escenarios de conciertos, las salas de ensayo, las productoras de shows, los pequeños y medianos organizadores de toques, y las personas que tenían una vinculación de trabajo formal o informal con todos estos.

En estos meses de pandemia, ¿cuáles han sido los retos y las reflexiones más grandes? ¿Qué se viene para el futuro?

Doy fe de que todos los días revisamos lo que estamos haciendo, y de que tratamos de evitar los pasos en falso, si bien ahora mismo, al menos para mí, se trata de tener más arrojo y poner patas arriba las estructuras y columpios en los que nos veníamos moviendo habitualmente.

La Gerencia de Música mantiene un diálogo permanente con el sector. Con el Idartes estamos trabajando para que un festival como Rock al Parque tenga un estatus que no dependa únicamente de sus cifras de asistencia, en un momento en el que no es claro cómo podrá volver a reunir 340 mil personas, como ocurrió en 2019.

De momento -y esto lo respondo sin involucrar al Idartes-, el futuro es una canción de Leonard Cohen, y existe solo en la medida en que ya fue escrita, grabada y lanzada, si bien cada día que la escucho pareciera ser la primera vez.