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Exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema de Justicia Iván Velásquez. - Foto: Verdad Abierta

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Atención: Iván Velásquez, exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema, será el ministro de Defensa en el gobierno de Gustavo Petro

El anuncio fue hecho este viernes por el presidente electo.

La llegada del exmagistrado Iván Velásquez a la cartera de defensa promete estremecer a las fuerzas armadas. El anuncio de su nombramiento lo hizo el presidente electo Gustavo Petro.

“Nuestro ministro de defensa será el exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema responsable de la investigación judicial contra la parapolítica y excomisionado de la ONU responsable de la comisión contra la corrupción y la impunidad en Guatemala: Dr. Iván Velásquez Gómez”, señaló el líder del Pacto Histórico.

El abogado ha sido el ‘coco’ de un sector de la política y del poder en el país. Como recuerda el hoy presidente, Gustavo Petro, fue el hombre clave en las investigaciones por la parapolítica en la época en la que fue presidente Álvaro Uribe Vélez. Velásquez entró a trabajar a la Corte Suprema en el año 2000 y rápidamente se convirtió en uno de sus funcionarios más conocidos, elogiados y criticados.

Por esas épocas, esa corporación condenó a alrededor de 50 congresistas por sus nexos con el paramilitarismo. Eso le consiguió el mote de “el magistrado estrella de la parapolítica”, pese a que nunca fue designado como un togado titular del máximo tribunal.

En el marco de ese trabajo, Velásquez tuvo un contrapunteo con el expresidente Uribe, quien lo acusó en su momento de urdir pruebas en su contra. Su trabajo en esa alta corte desató aplausos, pero también muchas críticas. Lo mantuvo hasta 2012, cuando se apartó del cargo y se fue a cumplir con otra misión muy polémica de su carrera: la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) en Guatemala.

En el año 2020, la justicia condenó a la nación a pagarle 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes al extogado por haber sido una de las víctimas de las chuzadas del DAS, que ocurrieron en sus épocas de magistrado de la parapolítica.

Tras diez años de profundizar en expedientes, tocó a lo más alto de la esfera política de ese país. Pisó tantos callos que el mismo presidente, Jimmy Morales, terminó enviándolo a una especie de destierro y lo declaró como una persona no grata, aunque el apoyo popular, que se tradujo en manifestaciones multitudinarias de respaldo a su trabajo, decía todo lo contrario sobre su presencia en Guatemala, como recuerda un artículo de SEMANA del año 2019.

Para muchos, Velásquez es un radical y su llegada a ese ministerio podría generar un profundo malestar en los militares. Sin embargo, su llegada al gobierno de Gustavo Petro era predecible, simplemente durante semanas se especuló a qué cargo aterrizaría, en las cuentas de casi nadie estaba la cartera de defensa. Se dijo que podría llegar a justicia y también que sería ternado por Petro para ser fiscal, en reemplazo de Francisco Barbosa, cuando se acabara su periodo.

Velasquez ha apoyado recientemente muchas de las posturas de Petro, como la eliminación de la Procuraduría. Al respecto, dijo que esa supresión “permitirá fortalecer la lucha contra la corrupción, incrementando la capacidad de respuesta de la fiscalía y de la judicatura. Un sistema integral anticorrupción, apoyado por una comisión internacional contra la impunidad”.

También elogió el informe final de la Comisión de la Verdad, y aseguró que tenía enormes coincidencias con el gobierno que plantea el Pacto Histórico. También ha pedido que, al igual que se hizo en Guatemala, se instale una comisión en Colombia para develar los grandes hechos de corrupción.

Como era de esperarse, el país se dividió ante esa designación. Voces como la alcaldesa Claudia López elogiaron la designación. Otros, como Gustavo Bolívar, ya anticiparon que se vendrá un revolcón en esa área.

En contra también hay muchas reacciones. En Twitter circula nuevamente un trino en el que el expresidente Uribe publicó un video hablando de cómo el apoyo de Velásquez a Gustavo Petro no le generaba confianza.

Otros han señalado el hecho como un “acto de venganza”. Otros lo han tildado de ser un “perseguidor”.