judicial

Atención | Alias Otoniel se declaró “no culpable” ante una Corte de Estados Unidos

El exjefe del Clan del Golfo enfrenta cargos por narcotráfico, tráfico de armas y homicidio selectivo.


El excomandante del Clan del Golfo, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, se declaró no culpable este jueves ante una jueza federal en Nueva York (Estados Unidos) por los cargos de narcotráfico, tráfico de armas y homicidio selectivo.

El narcotraficante, que llegó en la mañana de este jueves a Estados Unidos, compareció a la respectiva diligencia judicial con el característico traje naranja que tienen los presos en ese país, y una mascarilla de seguridad.

Por el momento, se ha establecido que el abogado Arturo Hernández, quien representa a alias Otoniel, puso de presente que su cliente renunciaba a solicitar la libertad bajo fianza mientras se adelanta el juicio, y pidió que el proceso se adelante con la presencia de un jurado.

En la audiencia, que fue bastante corta, se le puso de presente a Úsuga David el hecho que entre 2003 y 2021 lideró una “empresa criminal” que se encargó de “fabricar y distribuir cocaína, a sabiendas y con la intención de que las drogas serían importadas ilegalmente a Estados Unidos”.

En una rueda de prensa conjunta, las autoridades de Estados Unidos revelaron detalles de la manera en que se adelantó la respectiva investigación, que permitió que el 23 de octubre de 2021 se lograra la captura, tras una búsqueda que se extendió por diez años, de Dairo Antonio Úsuga David.

El fiscal federal de Nueva York, Breon Peace, aseguró que alias Otoniel era uno de los narcotraficantes más peligrosos en el mundo: “Es responsable de traficar grandes cantidades de cocaína, medidas en toneladas, no en libras o kilos”.

Con este actuar, reseñó, “ganó enormes beneficios, que se cuentan en miles de millones. Supervisó un ejército de secuaces que asesinó, secuestró y torturó a víctimas, incluidos policiales y militares colombianos”. Este tipo de actuar generó miedo y zozobra en la comunidad del Urabá antioqueño.

“La violencia de Úsuga David incluyó demostraciones públicas de su poder y la represión de civiles inocentes, impuso toques de queda bajo ley marcial en la que todos los lugares controlados por el Clan permanecieran cerrados y los ciudadanos colombianos en esta región debían mantenerse resguardados en casa. Ordenaba a sus soldados ejecutar a cualquier persona que incumpliera este toque de queda”, precisó.

Igualmente, “bajo su dirección realizó campañas de ´plan pistola’ para matar a personas utilizando armas militares, granadas y explosivos, para asesinar individuos que creía que estaban cooperando con fuerzas del orden. Otoniel dio órdenes directas para secuestrar, torturar y asesinar a personas que catalogaba como enemigos de la organización”.

La evidencia señala que incluso coordinó las denominadas ‘casas de pique’ en diferentes regiones del país para demostrar su poder: “Con un ejército de sicarios despiadadas Úsuga fue capaz de expandir su poder en las regiones y se convirtió en una persona intocable”.

Con la captura y extradición de alias Otoniel, señaló, “se puso punto final al reino de terror” y se le devolvió la esperanza a Colombia. El fiscal federal aprovechó para hacerle un reconocimiento al presidente Iván Duque, a los ministros de Defensa, Relaciones Internacionales y Justicia, a la Policía Nacional, la Fiscalía General por la lucha contra el narcotráfico. “Han arriesgado y en muchas oportunidades han perdido vidas por esta persona. El pueblo colombiano ha sufrido bastante por Úsuga David y el Clan del Golfo”.

El hombre más buscado del país

Durante diez años, Úsuga David fue el hombre más buscado del país. Después de no acogerse a la desmovilización de los grupos paramilitares conformó junto al exjefe de las AUC, Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario, la banda criminal de Los Urabeños. La cual buscaba manejar el tráfico de drogas en el Urabá antiqueño. Esta organización pasó luego a conocerse como El Clan Úsuga y luego como el Clan del Golfo.

De esta banda criminal formaban parte varias de sus hermanas y núcleo familiar. Durante años fueron las encargadas de manejar las finanzas y coordinar las acciones en contra de la población civil y la fuerza pública.

Las autoridades reseñaron que Otoniel ordenó los más escabrosos crímenes para tener el control territorial. En uno de los operativos más grandes adelantados en contra de su estructura encontraron documentación que revelaban que era un “depredador sexual”, esto mediante el reclutamiento de menores de edad de la zona, preferiblemente vírgenes, para saciar sus aberraciones.

Otoniel fue capturado en medio de la Operación Agamenón adelantada por las Fuerzas Militares en el Cerro El Yoki, corregimiento El Totumo de Necoclí, en pleno Urabá antioqueño, región que fue epicentro de la lucha de narcotraficantes.

En ese momento, en contra de Otoniel existían 122 órdenes de captura, siete sentencias condenatorias por delitos relacionados con extorsión, secuestro, homicidio agravado, concierto para delinquir, terrorismo, hurto y narcotráfico. Igualmente es requerido en extradición por una Corte de Estados Unidos.