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“Colombia no vivirá rebrote de covid-19 que Europa sufre hoy”: Gustavo Quintero, decano de Medicina del Rosario

El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad del Rosario propone que el Plan de Vacunación de Colombia sea designado el personaje del año, por su eficacia.


El decano de la Escuela de Medicina de la Universidad del Rosario, Gustavo Quintero, quien forma parte del equipo que prepara las medidas para enfrentar los impactos de la covid-19, explicó a SEMANA por qué Colombia no correrá la misma suerte de muchos países de Europa, donde el rebrote del virus ha aumentado las tasas de contagio y muerte, lo cual ha obligado a tomar nuevas medidas de restricción.

Quintero dijo que el plan de vacunación de Colombia supera hoy en eficacia a los de otros países y sugirió que sea designado el “personajes del año”.

El decano del Rosario ha participado en las discusiones sobre las medidas a seguir para reducir las tasas de enfermedad y muerte en Colombia, por covid-19.

Y coincidió con el ministro de Salud, Fernando Ruiz, en el sentido de que la covid-19 se quedará entre nosotros por mucho tiempo, y que seguramente la manera eficaz de combatirla será aplicando refuerzos anuales y mejorando los comportamientos de vida.

SEMANA: ¿Qué riesgos existen de que Colombia tenga un rebrote de contagio de covid-19 como lo vive hoy Europa?

Gustavo Quintero (G. Q.): Los riesgos existen, esta es una variante genómica que ha mostrado un mayor poder de contagio. El índice de reproducibilidad de personas que puede infectar un contagiado está entre 12 y 18 individuos, lo cual quiere decir que es muy contagioso. Y en un virus que se comporta de manera tan anómala, que tiene esa posibilidad de contagio tan alta, el riesgo siempre existe. Pero en el análisis hay que mirar lo que está pasando en Colombia y lo que está ocurriendo en otros países donde se está generando esta ola de contagio. Claro que hay hacer análisis para determinar qué medidas podrían tomarse a fin de controlar la variante ómicron.

SEMANA: ¿Qué le hace pensar que Colombia no correrá la misma suerte de la Europa de hoy?

G. Q.: Hay un par de razones que son definitivas: por un lado Colombia, si bien tiene un número importante de personas no vacunadas, sí tenemos cerca del 80 % de población que por lo menos tiene una dosis de inmunidad, y cerca del 60 % tiene tiene los esquemas completo de inmunidad. Inclusive, hay un poco más de 2 millones de personas que ya tienen un refuerzo adicional. El Plan Nacional de Vacunación de Colombia yo lo catalogaría como el personaje del año. Ha sido muy bien conducido. Ha sido muy bien pensado, ha producido una masa crítica de personas vacunadas muy superior a la de otros países, que es lo que se ha convertido en una especie de barrera contra un rebrote grave. Colombia tiene hoy una estrategia de vacunación superior a Europa, donde el porcentaje de vacunación es menor por el rechazo que habido. Lo mismo en Estados Unidos. Hay una gran diferencia a favor de Colombia que nos advierte lo que podría pasar allá y lo que podría pasar aquí, precisamente gracias a las altas tasas de vacunación que hemos logrado nosotros. Y hay otro punto importante para el análisis sobre Colombia y es que aquí hemos estado mucho más expuestos al contagio. Esto puede habernos traído también un alto grado de inmunización. Y además, en Colombia hay un alto número de personas comprometidas con la bioseguridad, que utiliza el tapabocas, que no va a lugares concurridos y que mantiene la distancia. Eso también nos ha servido mucho a nosotros. Europa, en cambio, ha tenido etapas en las que ha desestimado el uso del tapabocas porque creyeron que habían superado la situación. Yo creo que Colombia tiene un blindaje importante, que tampoco nos puede hacer perder el norte de la protección, pero que sí nos va a permitir pasar esta crisis con mejores resultados que otros países.

SEMANA: ¿Por qué dice usted qué independientemente de todo lo que esté pasando en materia de protección, hay que estar atento, porque no se conoce tampoco todo el potencial de desarrollo del virus?

G. Q.: Pues se trata de una variante genómica muy joven de la cual no podemos sacar todavía conclusiones precisas. Los comportamientos de esta variante genómica apenas comienzan a entenderse. Todavía estamos muy lejos de comprender cómo se comporta y eso sucede con cada variante genómica que haya. No hay que bajar la guardia. Por sobre todo, hay que vacunarse. Yo no entiendo cómo ante un riesgo de esta magnitud, donde lo que está de por medio es la vida, todavía hay gente que no acude masivamente a vacunarse.

Hay que seguir insistiendo en la vacunación y desde luego en el uso de medidas de bioseguridad. Nuestra manera de comportarnos va a seguir determinando nuestras vidas. No solamente en el año que viene, sino en los próximos.

SEMANA: ¿Qué opina usted de la hipótesis de que el virus no va a desaparecer y que habremos de convivir con él?

G. Q.: Estoy de acuerdo completamente con esa hipótesis. La covid-19 es un virus que llegó para quedarse con nosotros, sin duda. Se va a volver endémico. Y seguramente va a requerir dosis anuales de manera permanente para combatirlo. No sé si se van a ser dos veces al año o cuántas, pero vamos a tener que mantenerlo bajo control apunta de vacunación y comportamientos de vida.

Al no poderse vacunar toda la población del mundo, que sería el ideal para evitar que se vuelva endémico, pues va a ser endémico después del año entrante y eso va a requerir revacunaciones periódicas.

SEMANA: ¿Usted cree que el virus de la covid-19 será cada vez más o cada vez menos letal?

G. Q.: En la medida en que aparezcan nuevas variantes genómicas se terminarán nuevas historias para este virus. Yo no creo que en la medida en que haya más gente vacunada el virus tenga mutaciones más letales. No. Es probable que sea más o menos contagioso, pero no necesariamente más letal.

Pero también el mundo tiene qué saber que habrá nuevo desarrollo de vacunas contra el virus. La investigación no se ha frenado, tendremos mejores vacunas contra este mal. Yo no creo que volvamos a tener situaciones tan graves como las que vivió el mundo a comienzos de 2020 cuando apareció el coronavirus.

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