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Jorge Eliecer Camacho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá. | Foto: guillermo torres - semana

Bogotá

Comandante de la Policía de Bogotá se despacha sobre ola de inseguridad

En entrevista con SEMANA, el general Eliécer Camacho habló de la responsabilidad de los jueces, de su relación con la alcaldesa Claudia López y del papel del ministro de Defensa, Diego Molano.

18 de septiembre de 2021

Para nadie es un secreto que Bogotá y el país están atravesando una crisis de seguridad urbana. En lo corrido del año, en la capital han sido capturadas cerca de 20.000 personas por diferentes delitos y el 80 % han quedado en libertad.

SEMANA: General, ¿la delincuencia les ganó el pulso –o la guerra– a las autoridades?

Eliécer Camacho (E. C.): No lo consideraría, porque están los resultados. Tenemos, en lo que va del año, 125 organizaciones estructurales desarticuladas con la Fiscalía General de la Nación. De estas, 80 están en una matriz operacional programada desde el año pasado para ser ejecutadas este 2021. Igualmente, 13 son de operaciones exprés, que se dan en pocos meses para contener hechos que se están presentando; 32 son blanco de oportunidad, con información ciudadana que da cuenta de un delito que se está cometiendo, del que hacemos verificaciones previas, solicitudes a la Fiscalía General de la Nación y allí encontramos los positivos. Tenemos 524 allanamientos, de los cuales 36 han sido en el marco del plan de intervención que estamos realizando. Son resultados importantes.

SEMANA: ¿Les quedó grande la seguridad a la Policía y a las alcaldías, como dijo el fiscal general?

E. C.: No lo tomaría así, y mucho menos buscaría una discusión con la Fiscalía General de la Nación, que aporta bastante a la seguridad ciudadana. El sistema de seguridad es integral y en él prevalece la libertad de las personas. En lo corrido del año hemos logrado la captura de 19.600 personas, y de ellas casi el 80 % han quedado en libertad por atenuantes que tiene nuestra ley penal. Más que buscar una culpabilidad, que no es el caso ni lo que nuestra institución busca, es importante revisar esa judicialización, los atenuantes que tienen estas personas. Un ejemplo: en el delito de porte ilegal de armas estamos llegando a 2 mil incautadas, de las cuales 850 son ilegales y algunas tienen permisos. Sin embargo, se están cometiendo contravenciones con ellas, o delitos, y a estas personas les están dando libertad, aunque la norma contempla una medida de privación de la libertad porque las armas son usadas para cometer homicidios o hurtos.

SEMANA: ¿Impacta en la seguridad la participación de extranjeros cometiendo delitos?

E. C.: Sí hay una gran afectación, tenemos cerca de tres mil venezolanos capturados por diferentes delitos. De ellos, cerca del 15 % han quedado con alguna clase de medida, los otros se encuentran en libertad por algunos factores, entre ellos porque no se pudo lograr su plena identidad. Es un factor que preocupa porque los está afectando a ellos mismos: han sido víctimas de homicidio 70 venezolanos, alrededor del 9 % de los homicidios de la ciudad, y es un problema serio para una sociedad que los extranjeros sean casi el 10 % de los que están falleciendo.

SEMANA: ¿A quién le obedece la Policía, a la alcaldesa o al ministro de Defensa?

E. C.: Los alcaldes son jefes de Policía en actividades administrativas, en las normas que contempla el Derecho de Policía, más que una dependencia directa de comandancia. Nuestro director depende jerárquicamente del Ministerio de Defensa y yo dependo de la Dirección General, entonces la dependencia jerárquica es el Ministerio de Defensa.

SEMANA: ¿Cuáles son las zonas que generan preocupación en materia de delincuencia urbana?

E. C.: Hay sitios focalizados que tienen por encima del 50 % de los homicidios. Con la intervención focalizamos esos sitios en los que no se habían disparado los hurtos violentos y el ingreso a los restaurantes. Tenemos focalizados Los Mártires, Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Rafael Uribe Uribe, como las localidades, principalmente por homicidio y rentas criminales de venta de estupefacientes. Hay unos dispositivos fijos ahí. En hurtos están Usaquén, Chapinero, Engativá, Suba y Fontibón. En Kennedy estamos focalizando capacidades para enfrentar el hurto porque la atomización ha afectado, pero tampoco podemos pensar que es incontrolable, tenemos que buscar la forma de lograr erradicar judicialmente el problema.

SEMANA: ¿Para la Policía debe haber una reforma a las leyes o crear una para los recurrentes, es decir, para que no queden en libertad?

E. C.: Más que reformas a las leyes, es ver cómo en contexto podemos –precisamente– buscar entre todos la manera de realizar las judicializaciones para lograr las medidas, porque en nuestro Código Penal son agravantes ser reincidente en delitos. El que utilice elementos para agredir a la persona que va a hurtar tiene agravantes que se pueden utilizar para judicializarlo. Los hechos que se han presentado son un motivo para contener la ola de violencia que se vive en sectores de la ciudad.

SEMANA: ¿De esa delincuencia organizada hay grandes capos que comandan estas bandas?, ¿quiénes están detrás de esas organizaciones que están generando tanto temor?

E. C.: En Bogotá tenemos delincuencia común organizada encaminada a apoderarse de las rentas criminales en homicidio y tráfico de estupefacientes, también organizaciones que se dedican al hurto que no son de mayor relevancia en términos operacionales, como sí lo son el crimen organizado o lo que conocemos como Clan del Golfo, ELN o residuales de las FARC. No tenemos esa visión de que sean bandas de este tipo las que están detrás, son delincuencia común organizada que está afectando el día a día de los ciudadanos. Incluso hemos encontrado, con estos nuevos fenómenos, grupos muy pequeños de delincuentes en los cuales dos o tres realizan actividades criminales de hurto de celulares, bolsos y recurriendo a la modalidad de rompevidrios.

SEMANA: Con las nuevas normas del porte de armas traumáticas, ¿sí se va a impactar la delincuencia, se logrará disminuir los hurtos?, ¿tendrá un impacto real el decreto que se piensa expedir?

E. C.: Tenemos cifras de incautaciones de armas traumáticas muy similares a las de fuego ilegales, que están siendo utilizadas para cometer hurtos y han causado lesiones y muertes porque tienen un lanzamiento de proyectil que sí puede afectar si este llega a un órgano vital. También las modifican los delincuentes para que el disparo se vuelva letal.

SEMANA: El patrullaje conjunto con el Ejército, ¿es una medida extrema o se hace definitivamente necesaria, teniendo en cuenta el nivel de criminalidad en la ciudad?

E. C.: Ese acompañamiento hay que mirarlo como institucionalidad, como un Estado que está protegiendo a sus ciudadanos. Hay sitios focalizados en donde nos va a apoyar [el Ejército] pues se están presentando homicidios y hurto. La discusión ha sido por el porte del armamento que porta el Ejército, que tiene unas características urbanas. Sin embargo, el Ejército va a ser acompañado por miembros de la Policía Nacional. Las personas preguntan cómo van a judicializar al delincuente y para eso está el policía: los soldados no van a patrullar solos.