Hace ocho días se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en Estados Unidos, comicios que, a juicio de los analistas, serían los más atípicos de la historia reciente. Republicanos y demócratas, Donald Trump y Joe Biden, en la carrera por llegar a la Casa Blanca. Si bien las elecciones cerraron en la noche del martes, fue el sábado cuando se dio por ganador a Joe Biden, pero en ese periodo, e incluso desde los actos de campaña, Donald Trump venía alertando un posible fraude. Alerta que sostiene hasta el sol de hoy y por la que está dispuesto a llegar a las últimas instancias para demostrar que él tiene la razón.Si bien el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, no ha dado declaraciones a medios tras la derrota en la contienda electoral, sí ha asumido una posición muy activa mediante su cuenta de Twitter. Esta red social se ha convertido en la tribuna perfecta para que el mandatario dé a conocer lo que piensa frente al panorama que vive hoy por hoy la Nación que él tiene al mando. Además, a través de su cuenta también ha dado pistas sobre lo que serían los planes que marcarán su agenda en los días próximos.El ambiente en la Casa Blanca no es el más cómodo e incluso se ha filtrado a la opinión pública que varios asesores de Trump, y algunos familiares, le han aconsejado que acepte su derrota frente a la victoria que obtuvo Joe Biden. No obstante, el mandatario de la primera potencia ha hecho caso omiso a estas recomendaciones y, por lo contrario, se ha alejado de esas voces y ha buscado rodearse solo de aquellos que no intervienen en la materia. Por los múltiples trinos que ha publicado, el presidente Trump poco a poco ha venido dibujando el camino que tomaría para hacerle frente a lo qué ha llamado un fraude electoral.Darse por vencido no es una opción para Trump, quien anunció que se dedicará de tiempo completo a recolectar evidencias y preparar los documentos necesarios para demostrar lo que venía advirtiendo desde la campaña electoral, un supuesto fraude en las elecciones.Dice entonces el presidente Trump que se dedicará los próximos días a viajar por los Estados Unidos convocando eventos masivos, como lo hizo durante su campaña electoral pero esta vez con un enfoque diferente: leyendo las denuncias que él dice se han venido acumulando con el tiempo, las cuales tienen qué ver directamente con el fraude electoral. Señala el mandatario que durante los comicios se tuvieron en cuenta los votos de fallecidos, entre otras acciones para llevar a cabo el robo más grande de la historia de las elecciones presidenciales en ese país. También ha dicho que no va a permitir ninguna transición , por lo menos no de su parte, y ha ordenado a las personas cercanas a su equipo a no colaborar con el equipo de Joe Biden y Kamala Harris. Funcionarios de la Casa Blanca afirman que el presidente Donald Trump no solo les ordenó que no colaboren con el equipo entrante sino que no va a permitir que se hagan algunos protocolos típicos de estos escenarios de transición. Entre los actos usuales está descongelar seis millones de dólares en fondos que se guardan, específicamente, para cuando hay que hacer estas transiciones y también la entrega de información delicada, confidencial y de seguridad que hace cuando hay un paso de una administración a otra. Frente a las alarmas que encendió Trump sobre el fraude que se habría dado durante las elecciones presidenciales, ya se empiezan a sumar algunas voces que muestran su apoyo al mandatario. El fiscal General de los Estados Unidos William Pelham Barr, quien hace las veces de Ministro de Justicia, ordenó al Ministerio Público que permita el uso de recursos, que ya están disponibles, para el trámite de la queja que ha interpuesto el presidente Trump. Para el Fiscal es legítima la queja interpuesta por el mandatario y que él está en su derecho de cuestionar la validez. Barr mostró su apoyo al mandatario y su intención de acompañarlo en la investigación sobre presunto fraude en los diferentes estados del país norteamericano, sobretodo en Wisconsin, Michigan, Pensilvania y Georgia.