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“A veces duermo muy poquito o no duermo”: Claudia López

En SEMANA en vivo, en entrevista con María Jimena Duzán, la alcaldesa de Bogotá habló sobre la estrategia de cuarentenas sectorizadas y qué se viene de cara para enfrentar el pico del coronavirus. También se refirió a sus detractores e hizo una reflexión personal de la pandemia.


María Jimena Duzán: Usted dice que el pico va a durar seis semanas. ¿Esa frase es producto de qué conclusión? ¿Sobre qué modelo epidemiológico ha venido trabajando? 

Claudia López: Nos ha exaltado la Organización Mundial de la Salud por ser la única capital que tiene un sistema de datos públicos desde el primer día para manejar la pandemia y administrar la información. Como dije hace varios meses, si vamos a tomar decisiones sobre la vida y la muerte, vamos a hacerlo con absoluta transparencia para que la gente sepa. En nuestra página de Salud Data está el modelo epidemiológico de Bogotá.

Hoy tenemos tres escenarios: el escenario uno, es decir, lo que hubiera pasado si no hubiéramos hecho nada. En ese caso habría 44.000 muertos en Bogotá; el escenario dos, si nos hubieran hecho una apertura muy rápida como lo ordenó el presidente Iván Duque, desde inicios de mayo, si nosotros hubiéramos accedido a eso, el pico habría sido en julio y habría dejado cerca de 13.000 muertos en Bogotá. Eso no era aceptable, todo lo que hemos hecho, ha sido para postergar el pico, hasta que decidimos pasarlo. Ese es el escenario tres, el escenario actual, que prevé que vamos a necesitar máximo 2.000 unidades de cuidados intensivos. Vamos a tener cerca de 5.000 personas hospitalizadas y el pico va a ser la última semana de agosto. Obviamente, puede haber un margen, puede ser a mediados, puede ser a finales de agosto, pero este escenario nosotros lo monitoreamos día a día.

Nos decidimos a enfrentar el primer pico de la pandemia y a pasarlo, porque las capacidades que ya teníamos instaladas son las que podemos expandir. Más allá de eso, no podemos ir, porque el recurso más escaso que tiene la ciudad para afrontar el pico no son los hospitales, ni los ventiladores, ni las UCI, sino los médicos, intensivistas, enfermeras y especialistas.

Entonces, nos decidimos a enfrentar el primer pico de la pandemia.Ya no lo estamos aplazando, lo estamos enfrentando y lo empezamos a pasar. Claro que eso requiere nervios de acero, porque es el momento más difícil, más duro todos los días. Vamos a ver crecer el contagio, pero aquí la variable clave que estamos mirando y monitoreando minuto a minuto, ya no son las UCI, ni los ventiladores, que ya están, sino la velocidad del contagio y por eso decidimos hacer esa cuarentena sectorizada pero traslapada para maximizar la eficiencia de la cuarentena.

Confieso que yo prefería una cuarentena general de 14 días, sí, pero el Gobierno Nacional ha sido claro en que no la va a aprobar. Yo tenía dos opciones, o entrar en una batalla política y jurídica con el presidente o buscar concertar el mejor plan que no fuera un cierre total, pero que fuera efectivo para bajar la velocidad al contagio y aliviar la presión que tienen nuestros médicos, sin entrar en esa controversia que en este momento es indeseable que ocurra, lo que necesitamos es concentrarnos en las acciones que hay que tomar.

Cuando se abrió la economía volvió a subir la velocidad, el contagio, entre que salió toda la gente a la calle por decisión del presidente, el día sin IVA y la apertura al comercio informal y marchas que convocaron algunos sectores, se subió la tasa de contagio. Entonces, ahora por eso ni marchas, ni días sin IVA y además cuarentenas sectorizadas para que ese indicador que por fortuna ya se ve a la baja, siga bajando hasta que sea menos de uno.

M.J.D.: Usted conversó con el ministro de Salud. ¿Cómo llegaron al acuerdo, por qué el presidente considera un extremo volver a la cuarentena generalizada?

C.L.: El presidente ha sido enfático en que no se va a volver a la cuarentena general, no es una cosa epidemiológica muy argumentada, pero para el presidente es como un punto de honor. Yo no voy a entrar a discutir eso. El ministro tiene un argumento epidemiológico que es cierto y es que no todas las localidades de Bogotá tienen una distribución igual del virus.

En ese sentido, cerrar todo, cuando el grueso del contagio está en el occidente entre Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar, mientras que a Usaquén tiene muy bajito contagio y velocidad de contagio, no es eficiente para efectos epidemiológicos. En cambio, sí castiga a muchos sectores y en eso tiene razón. Entonces, el acuerdo fue empezar cuarentenas por las localidades del sur y el centro de Bogotá, que tienen alta velocidad y mucha población mayor de 60 años, muy humilde, que es la que más riesgo corre y luego por el occidente, que es donde hay mayor cantidad de población y mayor tasa de velocidad. Y finalmente llegamos a ese acuerdo que es epidemiológicamente sensato y políticamente viable.

M.J.D: Los ciudadanos tienen muchas quejas sobre las EPS. Dicen que no estan cumpliendo ni con atención, ni con pruebas, y además entregan resultados después de 10 o 12 días, cuando ya para qué...

C.L.: Si dependiera mí, yo me metería, pero no tengo la facultad de intervenir las EPS, eso le corresponde al Ministerio. El 90 por ciento está afiliados a esas EPS. Solamente el 10 por ciento está en el régimen subsidiado, en el que nosotros tenemos mayor influencia. 9 de cada 10 pruebas se le solicitan a una EPS, si la EPS se demora, no se hace el cerco epidemiológico.

Cuando alguien da positivo, hay que hacer cerco epidemiológico con los contactos estrechos, llamarlos inmediatamente, para pedirles que se queden aislados durante 14 días y ver si desarrollan síntomas o no, pero si las EPS no hacen pruebas a tiempo y, peor aún, no hacen el cerco epidemiológico, los contactos ni se enteran y por lo tanto no hacen aislamiento y la velocidad de contagio sigue creciendo y creciendo. Me encantaría intervenir a las EPS, pero no tengo la facultad. Eso le corresponde al Ministerio de Salud y a la Superintendencia de salud.

M.J.D.: ¿Cuándo se va a reabrir el Aeropuerto El Dorado?

Claudia López: Esa es la mayor preocupación del Gobierno Nacional, no es como va la tasa de contagios, ni cómo están los hospitales, sino cuándo vamos a abrir el aeropuerto. Se reabrirá cuando pasemos el pico. Cada vez que el gobierno anuncia la apertura a un sector, el contagio sube. Ese es el drama de esta pandemia que cuando abrimos la economía nos alivia el bolsillo, pero nos dispara el contagio. A finales de junio con todos los sectores abiertos, no pudimos contener ninguno, sumado a eso los dos días sin IVA, sobre todo el primero, que fue una calamidad de reproducción de contagio y las marchas.

Aquí hay incoherencias, quienes organizan marchas y después piden cuarentena general. O el presidente que quiere que tengamos poquito contagio, pero abre todos los sectores y hace días sin IVA. Todas esas aglomeraciones disparan el contagio. Vamos a vivir con esta pandemia por más de un año. Vamos a tener que encontrar la manera de operar por turnos o por días, o de alguna manera que permita que los diferentes sectores puedan trabajar, pero no poniendo al 100 por ciento de la gente en la calle.

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M.J.D.: Gustavo Petro se ha vuelto un detractor muy duro de usted. Dice que la mayoría, casi el 33 por ciento de las personas que se mueren, nunca pasan por una UCI. ¿Esa cifra es cierta o no? ¿De dónde saca esa cifra él? ¿Dónde se están muriendo los contagiados, si no llegan a las UCI?

C.L.: Esa cifra no es cierta. En esta época del año hubieramos tenido un pico por enfermedades respiratorias agudas, sin coronavirus, normalmente fallecen 2.000 mil personas al año en Bogotá, y el 90% esas personas nunca pasó por una UCI. Falleció siendo atendida por su médico. No todos los fallecidos del sistema hospitalario de una ciudad tienen que pasar por una UCI antes de fallecer. Así no funciona la salud, ni antes de la pandemia, ni después de la pandemia.

La gente en Bogotá no está falleciendo al día de hoy a Dios gracias, porque no pueda ser hospitalizada o porque no pueda ingresar a una UCI, está falleciendo, desafortunadamente, porque esta pandemia es mortal. Pero el cuerpo médico esta haciendo todo lo humanamente y cietificamente posible para atenderlos, no es el caso de Bogotá que los muertos se den por falta de hospitales o UCI.

M.J.D: ¿A qué se debe ese trino de Gustavo Petro con una cifra falsa?

C.L.: Gustavo publica por ahí tres noticias falsas por día.

M.J.D: ¿Qué fue lo que pasó en Corferias? ¿Por qué está vacío, explíquenos qué fue lo que pasó?

C.L.: Corferias es prueba de que no ha colapsado el sistema hospitalario. Es un seguro, es un backup. Corferias se pensó desde el día uno para que fuera un seguro en caso de que algo inesperado pasará, un tercer día sin IVA que nos colapsara los hospitales. Pero que Corferias esté con muy baja ocupación es una prueba de éxito, no de fracaso.

M.J.D.: Usted acaba de decir que vamos a vivir con la pandemia un año y medio más, hay escenarios a considerar, por ejemplo, Chile que es un país menos inequitativo que el nuestro. Es hoy un escenario preprotesta, la gente está empezando otra vez a salir a las calles, enfurecidos con sus cacerolas, a exigirle al Gobierno una cantidad de cosas. A usted le va a tocar tarde que temprano esas marchas y protestas. ¿Cómo va a enfrentar ese desafío? Por un lado, la gente en una situación difícil, de pobreza debido a la pandemia, pero también con la necesidad de impedir que se produzcan grandes aglomeraciones y que además no se perturbe el orden público, que ya es un tema complicado, porque la inseguridad ha aumentado en Bogotá, según muchos. ¿Cómo podemos mirar ese fenómeno tan complicado que usted enfrenta?

C.L.: Eso que dices no está pasando en Bogotá y no es porque aquí estemos con autoritarismo impidiendo a la gente que manifieste sus preocupaciones o protestas. Sino porque le hemos girado a 578.000 hogares tres giros de renta básica de marzo a hoy. Esto no es casualidad. La única manera de mitigar el desempleo, la pobreza y la inseguridad que se deriva alrededor de esta pandemia, es con una inversión social enorme. Este no es el momento de la ortodoxia. No es el momento de los neoliberales ortodoxos. Este es el momento del keynesianismo inteligente y transparente, que no se pierda un peso y que la inversión social en vez de bajar, suba.

M.J.D.: Usted es una alcaldesa que ha tenido exitos en las encuestas, pero por el otro lado, tiene también detractores muy fuertes e incluso personas que nunca se imaginaba uno que fuera sus detractores, como Gustavo Petro. ¿Qué ha aprendido usted que le tocó arrancar a gobernar en la pandemia? ¿Qué le dice usted a sus detractores?

C.L.: Ellos están pensando en la presidencia en el 2022, y yo estoy pensando cómo cuidar a 8 millones de personas. Son dos preocupaciones muy distintas, ellos están en su pelea del poder y su ambición. Mi única obsesión es cuidar a la ciudad más grande de Colombia. Aquí corremos demasiados riesgos, somos muchos, muy apretaditos, con alta densidad, con una gran pobreza. Yo heredé una Alcaldía donde el gobierno anterior dejó crecer la pobreza multinacional. Eso acaba de certificar el DANE. Me toca administrar una ciudad que venía con pobreza y que este año, por la pandemia, va a generar más pobreza. Yo no pierdo un minuto en esas controversias. Ellos que hagan su campaña y sus cosas para 2022, ese no es mi problema.

Mi problema es aquí y ahora, es que a nuestros médicos y enfermeras les ayudemos poniéndonos el tapabocas, manteniendo la distancia, quedándonos en casa, que las 2.000 UCI nos den abasto, que las pruebas las entreguen, que la renta básica a 578.000 familias les llegue, que quienes no necesiten se inscriban en Bogotá cuidadora y en unas semanas les podamos dar una respuesta y ayudarles, que con el Plan de Desarrollo Bogotá generemos 200.000 empleos el año entrante, que los jóvenes de la Universidad Distrital tengan por primera vez en la historia matrícula cero, como les aseguramos este año, para que puedan seguir estudiando. Esa es mi preocupación, cuidar a Bogotá, para las peleas y las controversias políticas hay suficientes voces haciendo eso y echando Twitter. Yo no tengo tiempo.

Yo tengo que dedicarme aquí y ahora, a cuidar a la ciudad que más conocimiento, más empleo, más ingresos le genera al país. Cuidar a Bogotá, es la clave de poder reactivar a Colombia. De manera que en eso estamos concentrados. Todo el respeto a las opiniones, toda la humildad para las cosas que podamos mejorar, por supuesto, siempre bienvenidas.

Siempre pondré la cara donde podamos mejorar, lo haremos. Aquí no hay terquedad. Aquí siempre hay disposición a escuchar argumentos, evidencias científicas y a tomar las mejores decisiones. Pero para controversias políticas están otros. Otros son los que están compitiendo por el poder. Yo estoy simplemente trabajando 24 horas al día, siete días a la semana, para que ocho millones de personas salgamos adelante, de este desafio que nos puso la vida en salud, en empleo, en pobreza y en seguridad.

M.J.D.: ¿Duerme bien, alcaldesa?

C.L.: Depende del día. A veces duermo muy poquito o no duermo.Trato de descansar al menos poquito los domingos, en especial, porque esto es emocionalmente muy duro, muy difícil.