paro nacional

“Están jugando con la comida”: presidente de la SAC sobre el desabastecimiento de alimentos en el país

El paro nacional y los cierres de las vías ya les están pasando cuenta de cobro a los colombianos. Hablamos con Jorge Bedoya, presidente de la SAC, sobre este difícil panorama.


Este viernes Colombia completa 10 días seguidos de manifestaciones en todo el territorio. El paro, que había sido convocado para el pasado 28 de abril, se extendió hasta la fecha y aún no se sabe cuándo llegará a su fin. En principio serían 24 horas de paro nacional, como fue convocado por las organizaciones sindicales, pero tras el retiro de la reforma tributaria razón por la que se hizo el llamamiento hoy se baraja un pliego de solicitudes de diferentes sectores sobre la mesa del Gobierno nacional.

Las manifestaciones, en su mayoría, han sido pacíficas. Ríos de gente han recorrido las principales calles del territorio colombiano con arengas, letreros, banderas de Colombia y hasta entonando el himno nacional. A pesar de ese panorama que forma parte de las aristas de una protesta común y corriente en este y en cualquier otro país, estos 10 días de paro se han visto opacados por los actos de vandalismo y violencia que ejecutan unos pocos.

Es natural que se bloqueen las vías en el marco de un paro nacional, pues así ha sucedido en repetidas ocasiones, pero los bloqueos que se tomaron las principales vías del territorio nacional hoy ya están pasando factura, no solo a los agricultores que no han podido vender sus productos o a los transportadores que han sido víctimas de ataques a sus vehículos y saqueos, sino también a los consumidores colombianos, ya que empezó a reportarse desabastecimiento en varias regiones del país.

En diálogo con SEMANA Noticias, Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, afirmó que “hoy lo que está en riesgo es el abastecimiento en todo el país”.

Indiscutiblemente, el flujo de alimentos sigue llegando a zonas del territorio colombiano, pero de mantenerse los bloqueos en las carreteras y la imposibilidad de nuestros productores de cumplir con esa misión que tienen de alimentar el pueblo colombiano, definitivamente se puede poner en riesgo el abastecimiento”, explicó el líder gremial.

El abastecimiento en las principales ciudades ya ha sido materia de discusión. Incluso en la capital colombiana, Corabastos, la mayor central de abastos del país, explicó que antes del paro llegaban a la Central en promedio 10.500 toneladas y este jueves llegaron 5.307 toneladas, lo “que implica una reducción del 49 %, hecho que tiende a empeorar si no se realiza un inmediato desbloqueo de las vías”.

Lo propio retrató Bedoya al dar el panorama en lugares como Bogotá y Valle del Cauca. “Ya hemos visto ciudades como Bogotá, donde incluso el mismo presidente de Corabastos ha mencionado cómo se ha reducido la llegada de algunos productos y de cientos de camiones a la capital de la República. Lo ha dicho el director de Cavasa en el Valle, donde también se ha presentado una escasez de alimentos por los mismos bloqueos de las vías que han impedido en particular con las proteínas de origen animal y también algunos productos agrícolas que llegan a ese mercado”, explicó.

En 2020 el sector agropecuario fue uno de los pocos sectores que tuvo un buen comportamiento en el marco de la coyuntura generada por la covid-19, logrando jalonar el producto interno bruto (PIB) del país. A juicio de Bedoya, las problemáticas a las que hoy se ve abocado el sector podrían generar daños “irreparables”.

“Como tenemos muchos corredores viales que tienen bloqueos permanentes o intermitentes, eso es lo que les preocupa a los productores del campo colombiano, que se le haga un daño tal vez irreparable si esto se mantiene a la producción de alimentos y que eso se constituya en un riesgo para garantizar el abastecimiento, como bien lo hizo el sector agropecuario el año pasado cuando le cumplió a Colombia en medio de una pandemia garantizando la comida durante todo el año”, afirmó.

El líder gremial hizo énfasis en el rol que desempeñó el sector agropecuario en la pandemia, cuando las ventas cayeron por el cierre del sector turismo, los bares y restaurantes o la capacidad económica de los colombianos que se vio afectada como consecuencia del SARS-CoV-2.

“Imagínese usted, productores del campo que el año pasado la dieron toda para garantizar la alimentación de todo un país, aun a costa de sus propios ingresos. Recuerde cómo los productores de papa tuvieron que regalar su producto en las carreteras porque el consumo se cayó, cómo los cuartos fríos de pollo, de cerdo, de carne de res estaban a reventar porque no había consumo; entonces la mayoría se pregunta: ¿cómo es posible que las personas que están participando en los bloqueos o que los están organizando hagan que la respuesta de todo Colombia sea de esa manera para un sector que sí que le ha cumplido al país garantizándole la comida?”, dijo.

“Están muy preocupados los productores”, afirmó el líder gremial. A diario circulan cientos de videos en las redes sociales que muestran la realidad que hoy vive el sector agropecuario en el país: derramamiento de leche, frutas y hortalizas perdidas, saqueos a camiones y fincas productoras del sector pecuario, pollitos en las vías, peces comiéndose unos a otros porque no hay alimento, entre un sinnúmero de escenas que han tenido que vivir tanto los productores como los demás actores de la cadena.

“Ver cómo a los productores de pollo en el Valle del Cauca se les metieron a las granjas a vandalizarlas y a robarles los animales, o los camiones con productos en las carreteras que también han vandalizado... Es triste saber que hay más de 1,2 millones de aves en el Valle del Cauca que ya se quedaron sin comida y ya están en riesgo muy alto de morir, o ese 1,2 millones de cerdos que tiene ese departamento que no tiene alimentación por los bloqueos”, relató Bedoya.

Para el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia todas estas situaciones dan cuenta de una “gran indolencia que hay por parte de quienes están organizando y de quienes están participando en los bloqueos en la carreteras. Hay que recordar que el derecho a la vida va de la mano del derecho a la alimentación, porque sin alimentación no hay vida y, en ese sentido, al vulnerar la capacidad de que los alimentos lleguen a la mesa de más de 14 millones de hogares que tiene nuestro país, se le está haciendo un daño tremendo al sector agropecuario”.

Agregó que él “no quisiera ser fatalista, yo pretendo y espero ser optimista, soñar con que quienes están en las carreteras realmente tengan un poco de conciencia. (...) Los camiones que están cargados de productos perecederos y que están trancados en los corredores viales, esas frutas, esas hortalizas se van a dañar. ¿Quién las va a comprar? Y tanta persona en Colombia que no tiene comida a su alcance como consecuencia del coronavirus”.

“Yo esperaría y confiaría en que tengan un poquito de conciencia, que no sean tan indolentes con el campo quienes están bloqueando las carreteras y quienes organizan los bloqueos. Están jugando con la comida y con la comida no se juega”, concluyó Bedoya.