Smit Duarte, exguerrillera de las Farc que habría participado en un atentado contra Álvaro Uribe y es señalada de asesinar a varios uniformados, ahora dicta capacitaciones de derechos humanos a la Policía. Más específicamente, la mujer es asesora de paz de la Alcaldía de Neiva, capital del departamento del Huila. El anuncio lo hicieron congresistas del Centro Democrático por redes sociales.Ernesto Macías, senador del partido de gobierno, estuvo en SEMANA Noticias para referirse al tema. “Ella tiene todos los derechos, pero no va a manejar temas tan delicados como temas de derechos humanos cuando, precisamente, perteneció a una organización criminal que, en el caso de Neiva, deja un antecedente horrible como fue esa casa bomba en el 2005”, manifestó. No obstante, Duarte siempre ha negado su participación en los hechos.Según contó, en dicho intento por atentar contra la vida del entonces presidente Álvaro Uribe, inteligencia detectó que la casa estaba llena de dinamita, esperando el aterrizaje del avión presidencial. “Resulta que (…) cuando ingresaron una fiscal, un mayor de la Policía, nueve policías, hicieron explotar esa casa a través de un celular”, relató. En dicho momento, murieron estas personas, además de cinco civiles y hubo varios heridos.Si bien para el congresista los exguerrilleros tienen derecho a reincorporarse y reivindicarse con la sociedad, considera que primero deben completar dichos procesos para llegar a la vida institucional. “Lo indignante es que le permitan a una persona como ella dictarle cátedra de derechos humanos a los policías, quienes fueron las víctimas de ese atentado y de muchos atentados de la organización terrorista Farc (…) Particularmente de esa célula Teófilo Forero, que tanto daño le hizo al país”, opinó.Asimismo, Macías dice que es un mal ejemplo y una humillación para la Policía que Smit Duarte esté dando cátedra de DD. HH. a los uniformados.Toda la polémica está ocurriendo cuando el país se debate entre reformar la Policía o no hacerlo, incluso mientras algunos piden que se elimine esa institución. Si bien hay uniformados que mostraron excesos durante las protestas entre el 9 y el 13 de septiembre, el Gobierno, así como el Centro Democrático, ha sostenido que se trata de “manzanas podridas” y que no se puede generalizar.