elecciones 2022

Gustavo Petro, ¿arrepentido de haber llevado a Piedad Córdoba al Pacto Histórico?

La senadora fue sorprendida con 68.000 dólares en efectivo en Honduras, es investigada por sus presuntas visitas a extraditables y está señalada de vínculos con Álex Saab, testaferro de Nicolás Maduro.


La senadora electa Piedad Córdoba se ha convertido en todo un tormento para la campaña de Gustavo Petro. El candidato del Pacto Histórico ha tenido que salir a dar explicaciones cada vez que la congresista se ve involucrada en alguna polémica, con el alto costo que esto tiene para sus aspiraciones presidenciales.

El candidato presidencial fue el primero en ser consultado por los medios tan pronto estalló el escándalo de Córdoba en Honduras, donde fue sorprendida con 68.000 dólares sin declarar en el aeropuerto.

En entrevista con SEMANA, Petro dijo: “¿Qué diablos se fue a hacer allá y cómo se le ocurrió hacer una cosa de esas?”.

Petro está molesto por este y otros episodios. Así lo dejó ver este martes durante una entrevista con Blu Radio, donde reconoció que “puede ser un error” haber incluido a la senadora en las listas del Pacto Histórico.

“La verdad yo tengo muchas tribulaciones sobre ese tema. Usted sabe que nosotros la separamos de la campaña y está así mientras ella no resuelva sus temas jurídicos, que son varios. Yo, y eso puede ser un error mío, tengo que responsabilizarme, porque aquí existe lo que se llama la responsabilidad política”, expresó Petro.

El líder de izquierda explicó que él mismo fue el que tomó la decisión de invitarla a que fuera parte del Pacto Histórico para “reivindicarla”, “como mujer afro, golpeada y excluida políticamente”.

“Yo vi a una mujer que había sido golpeada por Ordóñez, la sacaron de su cargo de elección popular tan arbitrariamente como a mí, porque un procurador no puede hacer eso (...) Ella estaba muy de bajo perfil, muy aislada, desde hace muchos años, y dije: ¿por qué no reivindicarla?”, reconoció el aspirante presidencial.

Desde finales de abril, Petro tomó la decisión de apartar a Córdoba de su campaña presidencial, “hasta que pueda resolver, ojalá favorablemente, las sindicaciones jurídicas que se le hacen”.

Poco después de anunciarse esta decisión, se conoció que las autoridades de Estados Unidos y de Colombia investigan si los ingresos de la senadora a la penitenciaría La Picota, además de visitar a su hermano Álvaro Córdoba Ruiz, quien también está pedido en extradición, fueron aprovechados para reunirse con otros extraditables, a quienes supuestamente les habría ofrecido no ser enviados a Estados Unidos si Petro era elegido presidente.

El rumor de la no extradición se habría regado como pólvora, en concreto en el pabellón de la cárcel La Picota de quienes están en fila para ser enviados a los Estados Unidos a responder ante la justicia por delitos relacionados con narcotráfico.

A esto se suma un giro que estaría tomando el caso de Álex Saab, el considerado testaferro del régimen de Nicolás Maduro, quien en medio de “acercamientos” con las autoridades de ese país, ahora sí estaría dispuesto a prender el ventilador contra distintas personas, entre ellas, Córdoba.

La senadora se ha convertido en una figura incómoda para el Pacto Histórico, no solo por la gravedad de las investigaciones en su contra, sino porque su nombre ha sido usado para lanzarle constante críticas a Petro, a quien cada vez que sale a criticar a otros por corrupción u otros delitos, le recuerdan que tiene en su equipo a Córdoba.

En todo caso, está claro que, por más molestia de Petro, por ahora, a menos de que se conozca alguna decisión judicial, Córdoba se posesionará como senadora del petrismo el 20 de julio.