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Jorge Solano Vega,  líder social de Ocaña, Norte de Santander
Jorge Solano Vega, líder social de Ocaña, Norte de Santander | Foto: ONU

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Gustavo Petro denuncia asesinato de líder social que había revelado casos de corrupción

El defensor de Derechos Humanos fue atacado por sicarios dentro de su propia casa en Ocaña, Norte de Santander.

4 de noviembre de 2020

Jorge Solano Vega, era un líder social de Ocaña, Norte de Santander, que se desempeñaba como representante de la Mesa Municipal de Víctimas, este martes, hacia al medio día fue abordado, en su propia casa, por sicarios que luego de tocar a la puerta le dispararon en repetidas ocasiones ocasionándole la muerte al instante.

De Solano Vega, se sabe que siempre fue crítico frente a las acciones de los funcionarios públicos y en varias oportunidades había realizado denuncias ante presuntas irregularidades.

Precisamente, por esas denuncias, el líder social ya había sido amenazado y contaba actualmente con escoltas y una camioneta de la Unidad Nacional de Protección (UNP).

Tras conocerse el crimen, José Miguel Vivanco, director ejecutivo de Human Rights Watch para el continente americano, condenó el hecho y pidió a las autoridades “esclarecer el homicidio y redoblar urgentemente las medidas de protección”.

Vivanco publicó la carta que la víctima había enviado el 19 de mayo de este año a Pablo Beltran, en representación de la Comisión de Diálogos de Paz del ELN; en la misiva, Solano Vega solicitaba aclarar las amenazas “y/o citación del ELN” en su contra.

La carta estaba enumerada por puntos, precisamente en el primero de ellos, Solano Vega se presentaba como “líder social y defensor de Derechos Humanos, trabajo que vengo realizando hace más de 40 años en un país como Colombia que se ha caracterizado por la violencia sistemática de los derechos humanos. He sido luchador incansable por la paz (...)”´, escribió Solano Vega inicialmente.

Más adelante, en el apartado 3, la vícitima relataba como el día 16 de mayo, lo llamó un “supuesto comandante Carlos quien a nombre del ELN me recrimina duramente porque manifiesta que me estoy metiendo con sus ‘compas’ y adicionalmente me ordena que tengo qeu presentarme ante él para rendir cuenta de estos actos (...)”

Durante su solicitud a esa organización armada ilegal, Solano Vega aseguraba no tener conocimiento de los ‘compas’ que “según el comandante Carlos del ELN he mencionado”, la víctima además reiteraba que solo se había referido a funcionarios públicos por supuesta corrupción.

Así mismo detallaba que se había sentido “perseguido por la justicia ordinaria, para tratar infructuosamente de callarme”, aseguraba que ya había sido arrestado en tres oportunidades.

En su carta, Solano Vega dejaba claro que no acudiría a ninguna cita en ningún campamento de grupos armados a explicar su labor como Defensor de Derechos Humanos. Aseguró también, que hacía votos y mantenía los esfuerzos para que se pudiera alcanzar una solución política negociada al conflicto armado entre el ELN y el Estado.

La muerte de Solano Vega, engrosa la lista de líderes asesinados en el país en los últimos meses, pese a las múltiples denuncias sobre amenazas, hechas por ellos mismos y por ONGs que vigilan de cerca la situación por la que atraviesan estas personas en el momento actual que vive Colombia.

Precisamente la ONU, lamentó hace pocos minutos el asesinato de Solano Vega y aseguró que conocieron su “ímpetu y persistencia en la defensa de los derechos de las víctimas y en contra de la corrupción”, así mismo aseguraron que la víctima “denunciaba falta de atención a las víctimas y resultados de su veeduría sobre la corrupción en Ocaña”.

La Defensoría del Pueblo también rechazó el crimen, al tiempo que hizo un llamado a la UNP para extremar las medidas para proteger a los líderes sociales.

Por su parte, el senador Iván Cepeda escribió: “están asesinando a los defensores de derechos humanos bajo un gobierno que ataca el proceso de paz y por eso es cómplice”.