especial 20 de julio

“Me puse la mano en el corazón y entoné el himno como nunca”: el día que Mariana Pajón se llevó la gloria olímpica

El 10 de agosto de 2012, en Londres, una antioqueña que iba a cumplir 21 años hizo sonar el himno nacional en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo cuando se colgó la medalla de oro en BMX y se consagró como la reina mundial de la disciplina. “Fue demasiado hermoso”, recuerda para SEMANA.


Fue en la capital del Reino Unido cuando el himno de Colombia se escuchó por segunda vez en la historia de los Juegos Olímpicos. Una antioqueña que iba a cumplir 21 años lo hizo sonar. Mariana Pajón se había colgado la medalla de oro en BMX y se consagró como la reina mundial de la disciplina. La segunda vez que el tricolor nacional se bañaba de oro en la justas deportivas más importantes del planeta.

“Recuerdo que puse la mano en el corazón y entoné el himno como nunca. Fue demasiado hermoso. Me dijeron que mejor compitiera por otro país, pero valía la pena hacerlo por Colombia”, recuerda Mariana a SEMANA desde Tokio, donde prepara su participación en unas nuevas olimpiadas.

Mariana Pajón en los Juegos Olímpicos Río 2016
Mariana Pajón en los Juegos Olímpicos Río 2016 - Foto: EFE/LEONARDO MUÑOZ

La campeona volvió a hacer sonar el himno cuatro años después, en Río de Janeiro, en las justas de 2016. Una nueva medalla de oro que convirtió a esta pequeña paisa en ‘la niña de oro’ de Colombia. La única deportista nacional con dos medallas doradas.

Mariana Pajón. Foto: David Ramos/Getty Images
RIO DE JANEIRO, BRAZIL - AUGUST 19: Mariana Pajon of Colombia celebrates with the gold after winning the Women's BMX Final on day 14 of the Rio 2016 Olympic Games at the Olympic BMX Centre on August 19, 2016 in Rio de Janeiro, Brazil. (Photo by David Ramos/Getty Images) - Foto: David Ramos/Getty Images

“Una de las misiones que tengo como atleta y como embajadora de mi país es que el mundo entero conozca mi himno, que conozca Colombia como lo que somos: luchadores. He tenido la fortuna de poder escuchar mi himno en muchas partes del mundo. En Río se escuchaba de locos. Pero el más hermoso fue el campeonato mundial de 2016 en Medellín, con mi familia, con mi gente. En Londres, una francesa con la que había competido sabía nuestro himno y me lo cantó antes de subir al podio. Un reconocimiento que nunca voy a olvidar”.