El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, estaba citado este miércoles a un debate de control político sobre el asesinato de líderes sociales, pero no asistió, tras presentar una excusa, y dejó plantadas a estas personas que están viviendo un martirio en distintas regiones del país.Los representantes a la Cámara Katherine Miranda, por el partido Alianza Verde y David Racero de la Lista Decentes se refirieron en SEMANA Noticias a la importancia que tenía la presencia de Trujillo y lo que implica que no haya asistido.“Excusa tras excusa. El ministro de Defensa siempre burlándose de las ramas del poder. La semana pasada lo vimos con la Corte Suprema de Justicia, ahora con el Congreso”, expresó Miranda.“Nos mandó una notica diciendo que se excusaba, porque estaba en Bucaramanga (…) Está más ocupado en hacer política”, dijo Racero, asegurando que el ministro se está dedicando a hacer campaña presidencial durante su gestión. “¡Si él quiere hacer campaña, que se salga del ministerio!”.Miranda también dijo que le preocupa que Trujillo no asista al debate de moción de censura que está programado para el mes de octubre, aduciendo razones de salud y riesgos de covid-19, “pero sí se va a Bucaramanga”. Para ella, la labor fundamental del Congreso de hacer control político no ha funcionado bien en la pandemia y la actitud del ministro no ayuda.Para Racero, el presidente Iván Duque y sus funcionarios han demostrado una desconexión con la población, como se ve reflejado en el caso del jefe de la cartera de la defensa. “Como cabeza que lidera políticamente el ministerio ha sido completamente indolente (…) es incapaz de reconocer lo que está ocurriendo”, opinó.El representante considera que Trujillo ha llevado a la fuerza pública a una de las mayores crisis de legitimidad en mucho tiempo y que “hace mucho tiempo no se veía ese desencanto de parte de la ciudadanía”.Por otro lado, la representante de la Alianza Verde mencionó la intervención de Alicia Arango en el Congreso, ministra del Interior, con respecto a la protección de los líderes. El 14% de los defensores de derechos humanos reciben protección, según la congresista, pero Arango se concentró en los mercados que ha entregado el Gobierno a estas personas y a los cursos que les están dictando. Para Miranda, la intervención fue “cínica” y “descarada”.Últimamente, el sector de la defensa ha sido criticado por los problemas de orden público, pero más por las conductas de algunos integrantes de la Policía y el Ejército que han despertado discusiones sobre reformas, cambios y mejoras en el trabajo que desempeñan.Racero advirtió que nos encontramos ante una bomba de tiempo por el descontento social y que es necesario que el Gobierno escuche a las personas y conozca sus descontentos, que para él han sido ignorados. “No es con ESMAD y tanquetas como van a solucionar el tema de la movilización”, explicó, refiriéndose al protocolo que deben alistar el gobierno nacional y distrital, para asegurar el derecho a la protesta social.El país ha oído los testimonios sobre el homicidio de Javier Ordóñez en Bogotá; el disparo que recibió Juliana Giraldo en el Cauca y los disparos indiscriminados de algunos agentes de la Policía en contra de ciudadanos durante protestas en la capital.En medio de lo anterior, la Corte Suprema de Justicia, en un fallo de tutela, le ordenó al Gobierno pedir perdón por los excesos del ESMAD durante el paro nacional de los últimos meses de 2019. Sin embargo, Carlos Holmes Trujillo se negó a hacerlo, asegurando que ese perdón ya se había pedido cuando se reconoció que policías del CAI de Villaluz sí mataron al abogado Ordóñez.Esa actitud del jefe de la cartera generó aun más polémica e indignación de parte de algunos sectores, aunque despertó el respaldo de otros.