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Este año se han capturado 2.878 personas por delitos que atentan contra la libertad, integridad y formación sexual de los menores de edad. - Foto: Archivo SEMANA

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Niña de 11 años era drogada y prostituida en zona de tolerancia de Bogotá

El padrastro de la menor fue su victimario durante dos años.

Un aberrante caso de abuso sexual fue conocido por investigadores de la Dirección de Protección y Servicios Especiales de la Policía Nacional. En medio de los operativos adelantados en la intervención especial para mejorar la seguridad de Bogotá, una mujer denunció que su hija, quién aún no ha cumplido los 14 años de edad, reportó que su expadrastro abusaba de ella sexualmente y además la vendía a otros hombres para que hicieran lo mismo. Para lograr su cometido, le suministraba múltiples sustancias psicoactivas que la dejaban casi inconsciente.

La macabra historia arrancó en 2018, cuando su mamá se separó del padrastro de la menor, que para entonces apenas completaba los 11 años de edad. Él tenía dos hijos menores que la niña, con los que creció como hermanos. En el momento de la separación, inicia un periodo en que la niña atiende las constantes invitaciones del expadrastro, con la excusa de compartir con uno de los niños, dos años menor que ella.

Sin embargo, meses después la mamá de la niña empezó a notar cambios abruptos en su comportamiento. Pasó de ser “una niña muy juiciosa que ocupaba los primeros puestos en el colegio, obediente en su casa, a ser expulsada del colegio por ser encontrada consumiendo marihuana con un compañero del salón”, según relata la madre a las autoridades.

Posterior a eso, el expadrastro siempre se mostró como un apoyo para la niña, pero ella salía de casa por largos días sin dar aviso. Por más que su mamá la buscaba en redes sociales, con amigos y personas cercanas, entre ellas el padrastro, la respuesta siempre era la misma: que desconocían el paradero de la menor.

Pero la niña estaba viviendo una verdadera pesadilla. El hombre le suministraba desde drogas sintéticas hasta bazuco y bóxer, todo con la intención de someterla para poder abusar sexualmente de ella. Luego, bajo los efectos de las drogas, la llevaba a la localidad de Santa Fe, a la zona en la que están ubicados varios burdeles, y la ingresaba a bares específicos donde le conseguía clientes.

En la narración que da la menor a las autoridades dice que él la entregaba a un hombre y cobraba por los servicios sexuales a los que se veía obligada a cumplir. Luego de que él recibía el dinero, buscaba a un nuevo cliente y posteriormente volvía a llevársela a la casa para seguir abusando de ella. Esto sucedió durante dos años continuos. Como producto de los vejámenes, la niña presentaba enfermedades de transmisión sexual.

La mamá, por su parte, dice que la niña llegaba algunos días a la casa, pero nunca entregaba detalles de lo que sucedía. Ella pensaba que estaba frente a un caso de adicción severa, así que con la EPS gestionó un tratamiento de desintoxicación y la niña fue llevada a una fundación. Luego de completar varios meses en el proceso, la menor confesó a los psicólogos todo lo sucedido.

Inmediatamente se activan los protocolos con las autoridades y en la segunda semana de septiembre de 2020 fue detenido el expadrastro por el delito de acto sexual abusivo en menor de 14 años, en concurso con acceso carnal abusivo con menor de 14 años, y demanda de explotación sexual a persona menor de 18 años.

Las autoridades hacen un llamado a recordar la importancia de la confianza, las relaciones de cuidado y observación de los menores en casa, vitales para prevenir este tipo de hechos.