Según indepaz, este año en Colombia se han registrado 246 personas asesinadas en 61 masacres. Antioquia lidera el rankin de departamentos con más muertes trágicas del país con 14 y luego se ubica Cauca con 9 masacres. Municipios como Piamonte, Buenos Aires, Mercaderes, Suarez, Corinto, Santander de Quilichao y el Tambo son los que más violencia han vivido este 2020 en esa región del país.Sin embargó Sotará, parece ser el ejemplo de esperanza del departamento del Cauca. El municipio ubicado a 41 KM de la Ciudad de Popayán limitando al Oriente con Puracé, al Occidente con Timbío, Rosas y la Sierra, al Norte con Popayán y al Sur con la Vega no registra homicidios hace una década.Lida Palechor - ex gobernadora del resguardo Indígena de Rioblanco entre 2013 y 2019 confirmó en Semana Noticias que solucionan los problemas a través del diálogo para evitar enfrentamientos o muertes por grupos armados y que imponen el control a través de la guardia indígena: “no permitimos como comunidad indígena otra ley, personas externas a esta comunidad lleguen para ejercer o imponernos la ley. Como guardia indígena y controlamos el territorio”.Pese a la bonanza de los cultivos ilícitos en el departamento, las mujeres de los resguardos indígenas como Ríoblanco se organizaron y tomaron control, convirtiéndose en líderes por ejemplo controlando el consumo de bebidas embriagantes lo que les ha significado que no haya descomposición social. Sin embargo las comunidades indígenas de Sotará no son ajenas a la violencia que viven en esa región del país: “Nos cansamos de ver morir a nuestros hijos o seres queridos y por eso tomamos cartas en el asunto. Además con la actualidad nos solidarizamos y les pedimos a los grupos armados que paren ya. Existe el diálogo y la armonía y ahí tiene que ayudar el gobierno”.Además del resguardo Ríoblanco, el municipio de Sotará está dividido otros 9 corregimientos: Chapa, Chiribío, El Crucero, Hato Frío, La Paz, El Carmen, Sachacoco, Piedra León, Buena Vista y la Cabecera Municipal Paispamba.La ex gobernadora del resguardo Rioblanco finalmente le pidió al gobierno nacional reconocimiento como una comunidad que aporta y no hace daño: “nosotros no permitimos que haya robos y homicidios, pongan los ojos en nosotros para que nos colaboren, nos escuchen y nos cumplan todas las promesas”.