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Tik Tak: así no, embajador Armando Benedetti

Congresistas no solo republicanos, sino también demócratas, así como analistas políticos, están preocupados por la falta de metodología y acotamiento en que se están regulando las relaciones con Venezuela. Produce mucha desconfianza, por ejemplo, que un alcahuetas del ELN como Maduro ahora sea garante del proceso de paz. Y que todo esto pueda estar llevando a lavarle la cara a Maduro. Relaciones sí, pero con calmita, embajador. Escuche a María Isabel Rueda.

Sena el primer Tik Tak de hoy viernes 16 de septiembre en SEMANA y suena por los lados de las primeras reacciones en contra que congresistas de Estados Unidos, así como analistas y comentaristas políticos, comienzan a expresar por la manera casi absolutoria y cómplice en que se está llevando a cabo el restablecimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela.

Este Tik Tak ha sido defensor permanente de la conveniencia y de la lógica que tiene tratar de normalizar relaciones diplomáticas y consulares con Venezuela, pero todo bajo una metodología responsable que no consiste en que Colombia se convierta en el lavador de imagen de los desmanes de Nicolás Maduro contra la democracia, que incluyen que haya despojado en el Congreso de su país de los derechos a los opositores, país donde -según Naciones Unidas- escuadrones de la muerte de maduro asesinaron a más de 6.700 personas en las protestas ocurridas entre 2018 y 2019.

Donde hay censura de prensa, apoderamiento del poder del electoral y un muy probable fraude en las elecciones de 2018, que el embajador Benedetti ha calificado muy extrañamente como un asunto interno de Venezuela. ¿Cómo va a ser un asunto interno que una democracia produzca fraude electoral?

Pero lo más significativo vino de representantes de la Casa Blanca y de congresistas norteamericanos, no solo republicanos, sino demócratas, como Bob Menendez, quienes ayer advirtieron que esta reapertura de relaciones no debería poner en riesgo, o que se convierta en la manzana de la discordia, entre Colombia y Estados Unidos.

Que invitar a Maduro como garante del proceso de paz con el ELN puede facilitarle al presidente venezolano darle asilo en su territorio al ELN para organizar a sus terroristas contra Colombia, y que el gobierno Petro y su embajador no deben dejar la impresión de que apoyan todo lo que el pueblo venezolano está sufriendo.

Y aprovecharon, además, para advertirle a Venezuela que su paciencia aguardando a que Maduro regrese a la mesa de negociación con la oposición en México no es infinita, y que están listos para imponer más sanciones y otras medidas si este proceso no avanza. A lo que Maduro respondió: “Sus amenazas se pierden en el fondo del mar de la arrogancia y del olvido, ha llegado la hora de que terminen los imperialismos en el mundo”.

Y un comentarista tan reconocido como Andrés Oppenheimer escribió en el Miami Herald que es una cosa reanudar las relaciones con Maduro y otra designarlo garante de un proceso de paz con sus protegidos. Por lo que, según los congresistas gringos, lo único que se garantiza es más terror. “Es poner la seguridad de Colombia en manos de Maduro”, dicen.

Pues aquí entre nos, sí resultó un poco raro que ayer mismo el comisionado de Paz estaba garantizando que Iván Márquez, disidente de la Nueva Marquetalia, está vivo y recuperándose en un centro hospitalario venezolano. No es que no lo supiéramos, sino que él lo está ratificando. En territorio venezolano, donde estaba refugiado, y muy a pesar de que Colombia lo reclama por sus graves delitos.

Mientras nosotros vamos a reanudar las relaciones con Venezuela sin ningún tipo de protocolos y de cuidado, a la topa tolondra, a la loca, abrazando a Maduro y validando su cara de jefe de Estado. Relaciones sí, pero sin perder de vista lo que quiere realmente Nicolás Maduro. Senador Benedetti, perdón, ¡embajador Benedetti, por favor!

Escuche el segundo Tik Tak de María Isabel Rueda de hoy 16 de septiembre:

Tik Tak: los bloqueos, de moda y exitosos

Ganaron los pocos que tenían bloqueada a la hidroeléctrica más grande del país. Porque para reivindicar sus peticiones justas, recurrieron a las injustas vías de hecho, que ahora parecen no tener pierde. Si no, consulten con el acogimiento al que invita la paz total. Escuche a María Isabel Rueda.

Suena el segundo Tik Tak de hoy viernes 16 de septiembre en SEMANA y suena por los lados de una buena noticia, la de que dos millones de colombianos nos salvamos por un pelito de que los bloqueos a la hidroeléctrica de El Guavio nos condenara a un apagón y a un alza de tarifas.

Lo que es increíble es que está cogiendo camino en Colombia aquello de que las vías de hecho son el mejor remedio de las necesidades. Así sea un pequeño puñado de personas que se tomen una vía para tirarse al resto de personas, o un puñado de gente que se tome una finca para apoderarse de ella a la fuerza. Efectivamente, los que bloqueaban El Guavio ya habían obligado a cerrar o a cancelar el funcionamiento de cuatro turbinas, cuatro turbinas apagadas.

Ya acordaron ayer con la cooperación del Ministerio del Interior, el de Minas y Energía, la empresa Enel, las gobernaciones de Cundinamarca, de Boyacá y los alcaldes de los municipios de la zona, algo que debió ocurrir sin necesidad de bloqueo, la pavimentación de 110 km de diez vías terciarias. Pero algo muy grave está fallando en la administración pública si un pequeño grupo de personas, sencillamente por tener una pretensión justa, bloquea a la más grande hidroeléctrica del país con una generación de 1.260 megavatios.

Algo parecido puede estar pasando en el sector transporte. Como el presidente Petro tendrá su añito de popularidad, la semana entrante en la Asamblea de Naciones Unidas, le debe tener pánico a la amenaza de las vías; de hecho, con la reacción a la necesaria alza de combustibles, con el solo anuncio del Gobierno, que ya llevaba calentando motores, por lo menos en el sector taxista.

Subirá la gasolina dentro de 15 días, pero no subirá el diésel, ni el ACPM, ni el gas, y tampoco subirá el combustible para los taxis, que estaban listos a bloqueos en caso de que tocara.

Supongo que el presidente Petro no quiso meterse a la deslucida de llegar a hablar con su superioridad mesiánica ante los representantes del mundo en Naciones Unidas, mientras se ausentaba de un país bloqueado. Por eso, el extraño anuncio del Ministro de Transporte, que por ahora se suspende el alza de combustibles para taxis, pero que el diálogo continuará al regreso del presidente y de su equipo de la cita en Naciones Unidas.

Pero los taxistas ya saben lo que van a pedir, un diálogo social de los que se inician para solicitarle al presidente más subsidios, que reemplacen los subsidios que se tienen que levantar por las presiones económicas del enorme desfase de las tarifas internas de gasolina con las internacionales y el enorme déficit del fondo de estabilización de precios de los combustibles.

Es decir, por un rato, el presidente Petro podrá irse tranquilo para ONU, porque los taxistas aplazarán por ahora sus protestas y amenazas de bloqueo. Podrá el presidente Petro lucirse con sus tesis de la paz total, en que también tienen su especial capítulo las vías de hecho como mecanismo seguro para obtener todo tipo de concesiones o acogimientos, como se llama ahora a la legislación de la ley, que les lloverán del cielo, donde el presidente Petro guarda sus sueños mesiánicos.