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Iván Márquez seguiría con vida, de acuerdo al gobierno de Petro. - Foto: Daniel Reina Semana

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Gobierno Petro reconfirma que Iván Márquez está vivo, entre “enfermo” y “convaleciente”, y están en contacto

El funcionario del Gobierno también explicó la metodología de los diálogos regionales.

En la noche de este miércoles, 14 de septiembre, el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, indicó en entrevista con Yamid Amat que Iván Márquez se encuentra aún con vida y que desde el gobierno de Petro han tenido acercamientos con él y la Segunda Marquetalia para llegar a una reducción al máximo de la violencia.

“Podemos afirmar que él (Márquez) es uno de los que ha enviado los mensajes y que hay un grupo de ellos que directamente se acercan a este diálogo de exploración de las posibilidades de un diálogo hacia la paz”, aseveró.

Además, dijo que Márquez está entre “enfermo” y “convaleciente” y explicó que no ha hablado directamente con él, pero si con personas cercanas a su círculo.

Frente a esto, Rueda reveló que él mismo ha tenido encuentros con el estado mayor central de las Farc, lo que se conoce comúnmente como las Disidencias de las Farc y también él mismo ha tenido un acercamiento con la Segunda Marquetalia.

La Segunda Marquetalia ha manifestado su disposición a hacer parte de la paz total”, reveló el funcionario.

Rueda también explicó el proceso de diálogos regionales para alcanzar una paz total, tal como lo anunció en su más reciente alocución presidencial el mandatario Gustavo Petro.

En este sentido, el alto comisionado manifestó que estos diálogos son fundamentales en el plan de gobierno de Petro y “consiste en escuchar a la ciudadanía sobre el conjunto de sus necesidades y la priorización de las mismas para que estas sean parte del plan de desarrollo”.

Asimismo, frente a estos diálogos dijo que es la primera vez que un Gobierno, en cabeza del presidente y los diferentes ministros, va a escuchar a las víctimas y ciudadanos con el fin de “cimentar las bases de una democracia donde se sustente la paz total”.

Dicho esto, el alto funcionario del gobierno señaló que “en la medida de las posibilidades estará el presidente (liderando las reuniones regionales). Son 50 encuentros regionales a lo largo y ancho del país”. Además, Rueda agregó que estos encuentros se realizarán de manera inmediata, hasta el mes de noviembre y, aclaró, que son “espacios de diálogo de dos días y medio con una metodología participativa”.

Con respecto a estas nuevas herramientas con el fin de buscar la paz total, el alto comisionado manifestó que el cambio que buscan se debe basar en la escucha de la comunidad, “la escucha de las poblaciones y de los más amplios sectores. La participación es la fundamentación de los cambios que posibiliten la paz total”.

En estos diálogos las comunidades van a establecer una prioridad con respecto a sus derechos insatisfechos y la idea es que dicha temática importante sea impuesta de manera consensuada, “por ejemplo, vías carreteables, agua potable, el tema de la educación, conectividad y según la necesidad de cada territorio (...) esto como parte de esa construcción de democracia”.

El alto funcionario destacó que en estas reuniones participarán y están también articulados por las autoridades locales, como Alcaldía, Gobernación y “es un espacio abierto que tiene como prioridad escuchar”.

Luego de explicar la metodología y cómo será el funcionamiento de dichos diálogos, Rueda expresó que la relación de estos diálogos con la búsqueda de lo que el gobierno llamó la paz total, es “que lo que ha sustentado para muchos la violencia es la exclusión total y la desigualdad. (...) La ausencia de oportunidades han justificado que los jóvenes se unan a la violencia y el diálogo, como lo dijo el presidente, no es solo con los grupos armados, es con los ciudadanos, los ciudadanos son el sujeto que construir la paz. Solamente una ciudadanía consciente de sus derechos y un gobierno que responda a sus derechos puede construir la paz”.

De esa manera, el alto comisionado para la Paz destacó que lo anterior, ante la posibilidad “de legitimar el uso de la violencia, sea para un lanzamiento armado y ejercer el derecho a la rebelión o para la acumulación o protección de la riqueza para unos pocos, pierde su sustento”.

En dicho sentido, concluyó que el gran reto “es que dimensionemos que la paz es un poder de la ciudadanía”.