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Mujer víctima de escopolamina padeció un drama en un bus de Medellín

El conductor del bus y el despachador le brindaron atención y cuidaron de ella.


Se siguen conociendo casos de personas víctimas de delincuentes que usan drogas como escopolamina o burundanga. ”Me empecé a sentir mareada, con muchas ganas de vomitar. Yo me paré de la silla, como para tomar aire en la parte de atrás del bus, para abrir las ventanillas de atrás, todas las abrí, porque me sentía como ahogada”, relató una mujer que sufrió todo un drama a bordo de un bus en la ciudad de Medellín.

Todo inició a las 8:00 a. m. cuando Isabel Gallego* salió de su casa en el norte del Valle de Aburrá para dirigirse hacia su lugar de trabajo. Tomó un bus de transporte público que la llevaba hasta la avenida Oriental en el centro de Medellín, como de costumbre.

De repente, comenzó a sentir un mareo muy fuerte, dolor de cabeza y dificultades para respirar; al darse cuenta de que el bus se estaba quedando vacío, alertó al conductor sobre su situación y le pidió que por favor no la dejara sola.

“Yo me empecé a sentir muy angustiada y en mi angustia le dije al conductor que no me dejara salir sola del bus y la gente del bus salió, se cerraron las puertas y hasta ahí recuerdo. No recuerdo absolutamente nada más”, narró Isabel.

Entre tanto, el chofer y el despachador estuvieron al tanto de la mujer y alertaron a sus familiares, quienes llegaron a socorrerla, “si no hubiese sido por ellos, no sé qué me hubiera pasado”.

Posteriormente, se dirigió junto con su mamá a la Clínica Antioquia de Bello, donde manifestaron que no era una urgencia por lo que fue remitida a cita prioritaria.

A pesar de su condición, Isabel tuvo que ingresar sola al momento del triaje, espacio en el cual asegura que no sabe ni siquiera cómo hizo: “No sé qué dije ni la doctora qué me dijo, no me acuerdo absolutamente de nada”.

Al final, se necesitaron tres médicos para determinar que había tenido un suceso con escopolamina y que estaba intoxicada, por lo que recomendaron estar atenta a la persistencia de los síntomas.

“Es tan delicado, hay personas que quedan muy mal, quedan ciegas, el doctor decía que quedaban con crisis nerviosas altas”, comentó la víctima, que por fortuna no perdió la visión, pero sí padece las secuelas de esta sustancia.

“A hoy todavía a veces tengo lapsos donde no me siento como cómoda donde estoy, porque me siento perdida, de alguna manera y me voy acordando de momentos de lo sucedido”.

La mujer de 35 años de edad teme porque su hija de 15 años pueda ser víctima de una situación similar, por lo que envió un mensaje a todas las mujeres para que tengan precaución y alerten a su alrededor en caso de sentirse en riesgo.

Plantón

El colectivo Un Nuevo Aire Mujeres se dio una cita en el Parque de las Luces de Medellín para rechazar los ataques con escopolamina a mujeres, que se han registrado durante la última semana.

Con carteles, exigieron que se brinde una ruta de atención para las víctimas de esta sustancia, las cuales se encuentran desprotegidas.

Desde el colectivo expresaron: “Nos unimos para exigir seguridad en las calles, que se respete nuestro derecho a habitar la ciudad y a sentirnos seguras, libres y sin miedo”. De acuerdo con Ana Carrasquilla, activista de Un Nuevo Aire, salieron a las calles a “manifestar esta voz de alerta de atención, para que la ciudadanía se dé cuenta de la pandemia silenciosa que seguimos viviendo las mujeres”.

De acuerdo con las autoridades, de enero a marzo de este año se han reportado 22 casos de delitos sexuales con escopolamina en Medellín. Además, se investigan 94 casos de hurto relacionados bajo esta modalidad, según datos del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC).

*El nombre de la víctima fue cambiado con el fin de proteger su identidad.