“En la guerra unos rezaban y otros no”. Eso dicen Johana Jiménez y Jolman Nosa, dos excombatientes que viven en la capital del llano y que van a ver el papa. Ninguno de los dos nació en Villavicencio, pero esta ciudad les abrió las puertas de vuelta a la vida civil. Así hayan o no rezado cuando estaban en combate, hoy ambos encauzaron sus vidas y saben que el vínculo entre religión y redención es grande. Les emociona la llegada del papa y confían en que el mensaje reconciliador de Francisco conmueva a los colombianos que aún no creen en las segundas oportunidades. Esta es su historia.Vea el especial de la visita del papa Francisco a Colombia