OPINIÓN

Redacción Semana

¿Conoceremos la verdad?

La situación que está aconteciendo con Nicolás Petro debe servir como escenario para sentar un precedente de que, en Colombia, el sistema judicial es eficaz.
4 de agosto de 2023, 10:09 a. m.

Un país nunca estará preparado para que el hijo de su máximo mandatario esté ligado a escándalos de lavado de activos y enriquecimiento ilícito. Triste, pero es la realidad que actualmente vive nuestra patria con Nicolás Petro, hijo del presidente. Hace unos meses, Day Vásquez, ex pareja de Nicolás Petro, lo delató argumentando que habría recibido dineros de dudosa procedencia para la campaña de su padre, asegurando que dicho dinero no fue declarado en la campaña. Muchos piensan que es imposible que el actual mandatario no estuviera enterado del actuar de su hijo y afirman que tenía conocimiento absoluto de la situación, mientras que otros apoyan al presidente y señalan a Nicolás como único autor de uno de los escándalos más graves que ha tenido una familia presidencial en Colombia. Sea cual sea la verdad de los hechos, lo cierto es que tanto Nicolás Petro como Day Vásquez hoy se enfrentan a la justicia con cargos muy graves en su contra.

Es buen momento para que las instituciones en Colombia ejerzan de manera coherente y, sobre todo de modo transparente e imparcial, para llegar a un veredicto veraz señalando a los legítimos responsables. Esperemos que el presidente Petro cumpla con su discurso grandioso de días pasados en el que dice no intervendrá con las decisiones de la fiscalía. Durante años hemos visto que no ha habido una justicia real e imparcial, nos hemos acostumbrado como país a que muchos políticos no tengan las consecuencias que se merecen por sus actuaciones, ya que han sabido cómo manipular y presionar las decisiones de los jueces. Es insólito pensar en casos como el del expresidente Ernesto Samper, el peor hecho donde presuntamente hubo aportes de dineros ilícitos a su campaña, situación en la que Samper supo cómo acomodar los resultados de la investigación en su contra a su antojo e injustamente nunca hubo consecuencia alguna.

Es increíble ver a varios ciudadanos caminando libremente sin pagar por sus transgresiones, por el simple hecho de tener poder y medios económicos para manejar las leyes a su conveniencia. La situación que está aconteciendo con Nicolás Petro debe servir como escenario para sentar un precedente de que en Colombia el sistema judicial es eficaz. Nicolás Petro dice estar dispuesto a colaborar y ojalá sea cierto. Day Vásquez también tendrá que resolver los cargos de los que se le acusan y será la fiscalía quien determinará la responsabilidad de su participación en los hechos, sin embargo, muy seguramente logrará beneficios con los aportes que pueda hacer al proceso para esclarecer la realidad de lo ocurrido.

En este momento tanto los simpatizantes como la oposición de este gobierno están expectantes al desarrollo del proceso y a las decisiones que finalmente se tomen, ya que indudablemente podrían llevar al país a una polarización aún mayor o darán tranquilidad y optimismo a los ciudadanos para que puedan confiar nuevamente en las instituciones.

“Justicia es el hábito de dar a cada quien lo suyo”, Ulpiano.