ÚLTIMA HORA flecha derecha

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Opinión

  • | 2017/10/14 22:15

    ¡Senador, con la Selección no, por favor!

    Ávido por ganar, en el último instante del partido se taparía las narices para forjar una alianza llena de conveniencias e hipocresía con el Centro Democrático, a cambio de hacer trizas el acuerdo entre Falcao y el capitán de Perú.

COMPARTIR

Según un portal de noticias, el presidente del Congreso, Efraín Cepeda, respaldado por toda la bancada conservadora, invitó al Capitolio a la Selección Nacional de fútbol para rendirle el homenaje de rigor: lanzó el anuncio al instante, prácticamente antes del pitazo final, mientras los defensas de Perú quemaban tiempo con pases intrascendentes, como la misma bancada conservadora. ¿Es real esa noticia? ¿Esa es la manera de pagarles?; se revientan el alma por conseguir un cupo, ¿y a cambio los obligamos a ir al Congreso a que el senador Gerlein les imponga una medalla? ¿Esa es la paz de Santos?

Colombia no es un país fácil de comprender, como lo demuestran las noticias de los últimos días: durante una plenaria en Medellín, un concejal uribista se convierte súbitamente en Cantinflas, y hace méritos para que el caudillo lo unja como su elegido; se enfrentan en el recinto del Capitolio, a grito herido, el fiscal general con una senadora-candidata que lo acusa de ser del bolsillo de Vargas Lleras; capturan a la dueña de Servientrega por evadir la entrega de un paquete, esta vez el paquete fiscal; Musa Besaile ambienta su entrega a la Justicia con un video que parece un capítulo de Musidramas (concretamente el de la canción El preso). Y Cambio Radical descubre a estas alturas que no le gusta el proceso de paz organizado por el gobierno al que perteneció durante siete años, y retira sus fichas del gobierno. El ministro Pumarejo batió récord de fugacidad: duró dos meses en su puesto. Pero realizó una labor memorable: alcanzó a aprenderse la extensión telefónica de dos asesores, y a instalar dos portarretratos con fotos de su familia (y uno con la de Vargas Lleras).

Sin embargo, soportamos esa epilepsia noticiosa gracias a la Selección.

Pero ya los congresistas quieren manipularla.

Siempre he sostenido que en Colombia los deportistas nos devuelven la dignidad que los políticos nos rapan, y tenía miedo de que el profesor Pékerman fracasara porque suponía que Germán Vargas Lleras, con su talante autoritario, tomaría el control ya no solo de del país, sino de su equipo de fútbol.
Lo imaginaba de DT, entregado a la reingeniería de la Selección como antes de la infraestructura. Azuzaría a sus dirigidos desde la línea de cal, de mal genio, vestido con el casco y el chaleco característicos. Por instrucciones de los Char, llenaría la nómina con futbolistas del Junior. Levantaría a punta de coscorrones a Ospina después de cada error. Terminaría sacándolo para ubicar a cambio al fiscal Martínez, también experto en tapar, al decir del senador Robledo. Metería al exministro Pumarejo en el tiempo de descuento, para que juegue apenas dos minuticos, pobre. Y entablaría charlas técnicas cargadas de ambigüedad:

–Necesitamos un líder que tartamudee menos…

–Profe: respete a James…

–¿Cuál James? Hablo de Santos…

O también:

–Me van a echar en cara mis relaciones con Pinto…

–Tranquilo, profe, de Jorge Luis nos desquitamos en Rusia…

–¿Cuál Jorge Luis? Hablo de Oneida.

E incluso:

–El partido está muy enredado…

–Pero faltan 45 minutos, profe…

–Hablo de Cambio Radical: mejor me lanzo por firmas…

O aun:

–Lo tenemos en el bolsillo…

–Sí, profe, pero los partidos hay que jugarlos.

–Me refería al fiscal, como decía López.

–¿El Piojo?

–No, Claudia.

Ávido por ganar, en el último instante del partido se taparía las narices para forjar una alianza llena de conveniencias e hipocresía con el Centro Democrático, a cambio de hacer trizas el acuerdo entre Falcao y el capitán de Perú.

Detesto que los políticos utilicen a los deportistas. Una verdadera muestra de gratitud, por eso, sería permitirles ir a Rusia sin que pasen por el Congreso. Con los penales que les dejan de pitar, ya tienen robos suficientes: ¿por qué razón obligarlos ahora a que se expongan ante los honorables?

Es verdad que, gracias a las inefables diatribas del profe Vélez, algunos ya tienen cancha para soportar la cizaña del senador que tanto la siembra. Y que los senadores también hacen triangulaciones, poner barreras y quemar tiempo.

Pero no nos digamos mentiras: en el Congreso nadie suda la camiseta. La única entrega que han mostrado fue la de Musa Besaile. Quien más tiene conocimientos sobre Rusia es María Fernanda Cabal, que todavía habla de la Unión Soviética. Suponen que ‘la hinchada’ es la cara del presidente. Las alineaciones que conocen no son de equipos, sino de bancadas, y las logra el ministro del Interior, generalmente a punta de puestos. Ninguno sabe quién es el Tigre: apenas conocen de micos. Y si les hablan de cuadrado, imaginan que les hablan de negocios:

–¿Alguien sabe cómo va mi fallo en la corte?

–Eso ya quedó cuadrado, no te preocupes.

Por todo lo anterior, senador Cepeda, no sea malito. Condecore a sus colegas, que también manejan los asuntos a las patadas. Pero no moleste a los jugadores que nos regalaron otro mundial. Otorgue la Cruz de Boyacá a los chilenos, si quiere. Y permítanos gozar limpiamente este ratico, que los placeres de la vida son efímeros: casi tanto como la duración del exministro Pumarejo en su ministerio.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 0

PORTADA

Convivir con el virus: lo que les espera a los colombianos

La única manera de lidiar con la covid-19 será la disciplina social y echar mano de mecanismos de autoprotección. Así serán los encuentros familiares, el trabajo, la ida al cine y las demás actividades de la cotidianidad.

03

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1992

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.
paywall