OPINIÓN

Camilo Díaz

Diez propuestas para el próximo presidente

Es indispensable que quien no resulte ganador reconozca los resultados electorales que serán la elección legítima de los colombianos el día de mañana.
20 de junio de 2026 a las 11:27 a. m.

El próximo presidente de Colombia enfrentará importantes retos en materia fiscal, en seguridad, y sobre todo en credibilidad para transmitir mensajes de confianza en la conducción adecuada del Estado y el diseño de políticas públicas que favorezcan el desarrollo económico y social, algunas propuestas que pueden contribuir son:

  1. Ajustar el enfoque hacia la seguridad pues el modelo de paz total hizo aguas. Invertir en las capacidades operativas de las fuerzas armadas, por una parte recuperando la flota de helicópteros y aviones que hoy esta parada (como los MI 17 del ejército), y por otra reincorporando a oficiales y suboficiales con experiencia que fueron apartados del servicio activo en los últimos años.
  2. El trámite de una reforma tributaria en el segundo semestre de este año es indispensable, pero sus efectos se verán hasta 2028. Una parte de la solución es reducir el gasto tributario que a través de exenciones, deducciones y tratamientos tributarios preferenciales erosionan el recaudo en más de $130 billones anuales. Eliminar esos fallos del sistema tributario es mas efectivo que buscar aumentar la carga solo en los ciudadanos o en los sectores productivos que no gozan de tratamientos diferenciales.
  3. Es una realidad que el gobierno ya está gastando parte de los ingresos del próximo año. Las eléctricas regionales, pueden ser fusionadas en una única empresa de energía para vender una parte en el mercado de valores bajo las reglas de la Ley 226 de 1995 con lo cual la Nación puede recaudar hasta $7 billones.
  4. Evitar la venta de Ecopetrol o filiales del negocio de hidrocarburos. Ecopetrol le aporta en promedio $25 billones anuales a la Nación siendo la segunda fuente de financiamiento después de los impuestos. En lugar de la tentación de vender el activo principal, se puede desinvertir en los activos que no hacen parte del core de hidrocarburos. Por ejemplo, ISA explica el 30% de la deuda de Ecopetrol (US$9.026 millones) pero la venta de esa participación del 51,4% puede traer ingresos superiores a $25 billones.
  5. Reactivar la exploración de petróleo y gas. El bache de abastecimiento en gas deja al país expuesto a la variación de los precios internacionales. Se necesita la combinación de seguridad jurídica y física para que las empresas lleguen, y otorgar las licencias ambientales para hacerlo. Importar gas o petróleo significa generar ingresos en pesos para comprar dólares para pagar esas compras externas, así que es irresponsable quedarnos sin reservas.
  6. Olvidar el miedo al fracking. Mejor realizar los programas piloto de investigación integral, para determinar como se debe hacer y donde no se debe hacer. Estados Unidos lo hace desde el 2008 y dobló su producción de petróleo, eliminando esa vulnerabilidad en la economía, no se ha acabado el agua en ningún estado y tampoco se convirtieron en zonas sísmicas. Hay que pasar de creer en el mito a constatar los hechos.
  7. Una reforma estructural al mercado de capitales es necesaria, las empresas prefieren buscar endeudamiento bancario que por definición es de corto plazo, a realizar emisiones de bonos a largo plazo o de acciones. Facilitar el levantamiento de capital con deuda a largo plazo con bonos, o con capital en la emisión de acciones, reduce el costo y riesgo de financiamiento, además da una salida para que los fondos de pensiones encuentren oportunidades de inversión en el mercado local ahora que deberán reducir su exposición a activos extranjeros.
  8. La formula de fijación del precio de los combustibles puede modificarse, pasando de paridad de precio de exportación donde se incorpora la variación de los precios del petróleo y el dólar, a remunerar los costos de exploración y refinación más rentabilidad del capital en ambas actividades. Esto permite eliminar el FEPC y el lastre que genera para las finanzas publicas que suele representar más de 1,5% del PIB.
  9. El Banco Agrario puede ser un catalizador del crédito más allá del sector agropecuario para ser mas competitivo en crédito a las MiPymes. Hoy el banco posee un portafolio de TES superior a $4 billones reducir ese portafolio y colocarlo en cartera de crédito productivo, y vivienda, donde no es un gran jugador da impulso a un sector que se desaceleró.
  10. Los grandes proyectos de infraestructura como la segunda línea del metro de Bogotá, el tranvía de la 80 en Medellín, el tren de cercanías del Valle, o los proyectos 4G que no alcanzaron cierre financiero pueden encontrarlo si se ajusta el marco normativo para la emisión de bonos. Donde los fondos de pensiones, inclusive los fondos de inversión colectiva, puedan entrar en el financiamiento desde la etapa de construcción, para que una vez se entre en la etapa de operación y mantenimiento pueda pagarse una parte del capital del bono correspondiente a los aportes estatales, con eso se disminuye el riesgo del emisor y se garantiza el financiamiento a largo plazo de la etapa de explotación que es la de menor riesgo.