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Opinión

  • | 2018/05/12 10:05

    ¡Que lo extraditen ya!

    La extradición de Santrich no atenta contra la paz y, por el contrario, puede contribuir a darle algo de credibilidad al acuerdo con las Farc

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La indignación generalizada y comprensible producto del traslado de Jesús Santrich a una sede religiosa en Bogotá debería instar a las autoridades a definir su situación jurídica de fondo de la manera más rápida posible. No hacerlo significaría una nueva cesión, esta vez ya inaudita, del Estado de derecho en Colombia.

Por eso creo que lo mejor es que se concrete el proceso de extradición contra Santrich cuanto antes, por varias razones. La primera es que decir sí a la extradición del exguerrillero no es violar los acuerdos sino, por el contrario, hacerlos cumplir; no es tirarse la paz sino, al revés, darle algo de credibilidad al texto habanero cuya legitimidad es discutible. Extraditarlo no constituye un mensaje de incertidumbre para las bases de las Farc, como sostienen algunos, sino que permite precisamente recordarles que la generosidad con la que les fueron concedidos beneficios de todo tipo conlleva una contraprestación elemental: la del sometimiento al imperio de la ley y la no repetición, so pena de la más duras sanciones. Es dejarles claro a ellos, y a todos los que estén tentados a volver a delinquir, que las segundas oportunidades existen pero las terceras no.

La siguiente razón es la que ha dado la columnista Laura Gil de quien nadie podrá decir que es “enemiga de la paz”: las reglas de juego para enfrentar el narcotráfico en Colombia incluyen, gústenos o no, la extradición como herramienta fundamental para persuadir y castigar a quienes incurren en este delito. No extraditar a Santrich creyéndolo intocable o catalogándolo como un ‘caso excepcional’ es desconocer el derecho de igualdad con el que se han tratado otros casos similares y abrir una peligrosa compuerta -digo yo- para que haya narcos de primera y de segunda, como si tal.

La tercera razón es que, aunque no sean públicas por el momento procesal en el que nos encontramos, sí existen pruebas contundentes contra Santrich, una de ellas el audio que corresponde al fragmento de video que hemos visto los colombianos en el que aparece el ‘honorable senador’ hablando no de política ni de proyectos productivos sino de coca y plata con los representantes del cartel de Sinaloa. Una fuente que me merece toda la credibilidad vio el video completo y oyó su audio con nitidez sin que quepa lugar a duda de que Santrich sabía perfectamente que hacía parte de una trama para enviar estupefacientes a los Estados Unidos.

Finalmente, hay una respuesta para quienes dicen que extraditar a Santrich es llevarse la verdad y dejar a las víctimas sin su derecho a la reparación. Quienes así lo aseguran, como el profesor Rodrigo Uprimny o José Miguel Vivanco, se basan en la experiencia de los líderes paramilitares desconociendo que las autodefensas no son iguales a la guerrilla en su estructura y que la ‘verdad’ y la responsabilidad en la jerarquía de las Farc está bien compartida, como lo asegura el investigador Sergio Guarín en La Silla Vacía: “Los miembros del Secretariado, a diferencia de los jefes de las Autodefensas, eran responsables frente a un estamento superior de toma de decisiones. Por eso, en ausencia de Santrich, la estructura de las Farc está en condiciones de satisfacer el derecho de las víctimas a la verdad”.

Pero como si todo aquello fuera poco, ¿confiarían ustedes en que Santrich aporte verdad siendo el rey del cinismo, el dueño de la repudiable frase “quizás, quizás, quizás” cuando fue preguntado justamente por sus víctimas? Aún más, ¿creen ustedes que la JEP lo haría responder y le impondría las máximas sanciones cuando en este episodio más parece encubriendolo y queriendo dilatar una decisión de fondo que actuando con celeridad e imparcialidad?

Si de oir las víctimas se trata, oigámos lo que dice Clara Rojas: “Lo que reaviva realmente el sentimiento de paz, es que se cumpla lo pactado y se permita que obre la justicia, como cualquier ciudadano”. Por eso en el caso de Santrich, digo: ¡Que lo extraditen ya!

Twitter @JoseMAcevedo

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