OPINIÓN

Uriel Ortiz

¡Mujer: eres fuente de vida e inspiración divina!

En el opúsculo de tu existencia, se refleja la grandeza de tu ser, la maternidad es el acto más sublime que Dios te ha dado para la procreación del ser humano.
7 de marzo de 2019 a las 9:27 p. m.

El 8 de marzo que fue institucionalizado por la ONU como día internacional de la mujer debe ser también de grandes reflexiones sobre la ola de feminicidios que vergonzosamente ocurren diariamente en Colombia, tanto en áreas urbanas como rurales.  

La ola de feminicidios es alarmante el caso de las niñas deportistas que fueron abusadas y acosadas por sus directivos y algunos compañeros causa indignación y los responsables deben sufrir todo el rigor de la ley.

La mujer que es símbolo de vida también lo debe ser de amor y de grandeza, puesto que es la autora de nuestra existencia promotora de nuestras metas y compañera en los tiempos soledad y de tormenta.

La mujer de los últimos tiempos con su esfuerzo y dedicación se ha abierto espacios en todo tipo de actividades. No existe ninguna profesión que les sea vedada, la verdad, en su mayoría cumplen con el deber y valentía mejor que muchos de sus compañeros varones.

Sin embargo, el triste panorama que viven muchas de ellas en las áreas urbanas y rurales es bien deprimente. Son sometidas por sus esposos compañeros, patronos y trabajadores, a los más inhumanos tratos, hasta convertirlas en vulgares instrumentos sexuales y esclavas de servicio.

Son miles los casos que se denuncian por abuso a la mujer, pero, lamentablemente la justicia no está preparada para brindarles la protección debida y oportuna.

Mujer:

Eres fuente de vida e inspiración divina,

Émulo de maría en los altares,

Contigo riman los versos del poeta,

Y se afinan los pinceles del artista.

Forjadora de sueños e ilusiones,

Constructora de emporios y esperanzas,

En los tiempos de tormenta estás conmigo,

Y en las horas de soledad me acompañas.

Eres ángel de bondad y tolerancia,

Estrella que alumbras mi camino,

Con nueve meses de amor en tus entrañas,

Eres la máxima expresión en la vida y el destino.

Como madre bondadosa, dios bendiga tu linaje,

Como reina de mi hogar yo te bendigo,

Esposa protectora de mis sueños,

Y amiga consentida en mis delirios.

Cuando la vida germina en tus entrañas,

Con los pétalos ocultos en sus galas,

Es el cofre perenne a tu memoria,

Con el acopio del dolor y de tus lágrimas.

 

Uriel Ortiz Soto

Bogotá marzo / 2019