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Opinión

  • | 2003/01/06 00:00

    Paseo por Colombia

    El escritor Julio Cortázar se refería a su patriotismo argentino a través de Un tal Lucas y hablaba de un olor de acequias mendocinas, de los álamos de uspallata, del violeta profundo del cerro de Velasco en la Rioja, de las estrellas de chaqueñas en Pampa de Guanacos yendo de Salta a Misiones en un tren del año 42, de un caballo que montó en Saladillo, entre otras cosas.

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¡Cuánto hubiera escrito si hubiera recorrido a Colombia por tierra! Cuánto patriotismo sentiría ese tal Lucas al mirar un atardecer en Curumaní, o los vastos paisajes que se extienden entre La Dorada y San Alberto. O al detenerse en Fundación o la Jagua y entender el nacimiento de tantos vallenatos. O visitar Aracataca e imaginarse a un niño oyendo historias de sus abuelos para escribirlas, después, como nadie lo hizo ni lo hará. O comprender la nostalgia de esos buenos tiempos que pregona Carlos Vives, también en un tren "que a la región embrujaba". O contemplar ese paisaje desértico de Pelaya que Oliver Stone añoraría para cualquiera de sus películas. Y ese patriotismo con toda seguridad se le ha despertado a miles de colombianos que han tenido la oportunidad de viajar, de nuevo, por las carreteras colombianas. No es para menos. Gracias a estas caravanas "'Vive Colombia, viaja por ella', hemos podido redescubrir un país que nos tenían vetado unos pocos. Y por eso fue emocionante ver la larga marcha de carros con banderas, pañuelos blancos y música como una señal explícita de un deseo de que las cosas vuelvan definitivamente a su normalidad. Para quienes salimos de Bogotá hacia Santa Marta el pasado 28 de diciembre fue grato ver que los habitantes de las poblaciones que están sobre la vía salían a la carretera con pancartas, con pitos y con banderas a festejar el paso de la caravana pues, según ellos mismos, cuando las carreteras se llenan los restaurantes y los hoteles también. Y qué decir de los cientos de soldados que estaban sobre la carretera. Al paso de cada carro recibían el saludo de agradecimiento de los turistas porque, gracias a quienes están soportando el infernal calor de poblaciones como San Alberto o Pailitas, velando por la seguridad, fue que se pudo llevar a cabo este viaje. Para quienes pensaban que la caravana andaría a un ritmo lento y que un viaje de 12 horas a la Costa se podría convertir en unas tediosas 16, no hay tal pues la caravana marchó a buena velocidad y, además, la vía siempre estuvo custodiada. Por eso no fue necesario partir a las 4 de la mañana, hora en la que se dio cita a los viajeros en Siberia, a las afueras de Bogotá. Se podía salir horas antes o algunas después sin ningún problema. Quienes lo hicimos antes empatamos con los que dejaban Bucaramanga, y la algarabía fue igual. En la caravana se sintió esa sensación de patriotismo como cuando la Selección Colombia ganó la Copa América pues no sólo se trataba de la euforia por la euforia sino de una alegría que responde a tantos hechos negativos que están en manos de otros. Así como con la Copa América, cuando tanta gente celebró con un gesto de rechazo a países que se negaban a venir o que menospreciaban el evento, en la caravana mucha gente celebró a manera de triunfo sobre lo negativo. "Se le deben estar removiendo las tripas a 'Tirofijo' de la rabia", comentaban algunos en son de chiste al ver tanto soldado y, sobre todo, a tantos viajeros ajenos al temor que en los últimos años ha significado transitar por carretera. "El próximo diciembre vamos al Carnaval de Negros y Blancos en Pasto. También debe ser hermoso", "Dos días más y vamos a La Guajira', comentaban otros viajeros. Tal vez sin las caravanas la tranquilidad de "viajar por tierra" no sea la misma pero con esta respuesta de la gente no cabe duda de que las caravanas se tendrán que repetir una y otra vez no sólo para el bien de quienes quieren viajar sino también para los que esperan en alguna población de Colombia a decenas de visitantes. Y, sí, hay todo un país por descubrir, ese país del viento en donde el verde es de todos los colores como lo sentenció alguna vez uno de nuestros más ilustres poetas. *Periodista de SEMANA.
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