opinión

Julio Londoño Paredes Columna Semana
Julio Londoño Paredes. Bogotá Marzo 9 de 2022. Foto: Juan Carlos Sierra-Revista Semana. - Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO

Primer mandatario de izquierda en Colombia

La aseveración generalizada de que Petro es el primer mandatario de izquierda, es olvidar la historia de Colombia.


Por: Julio Londoño Paredes

Olvidando capítulos fundamentales de nuestra historia política, se ha afirmado que Petro es el primer mandatario de izquierda en nuestro país. Según eso, desde la independencia hemos sido gobernados por el Opus Dei.

Ser de izquierda o de derecha, depende del momento en que se viva. ¿Será que la reforma agraria de Carlos Lleras Restrepo haya funcionado o no, es el acto de un gobierno de derecha? La ministra de agricultura de Petro, sabe que no es así.

Tal vez a Virgilio Barco, “el último radical”, se lo considere de derecha porque tuvo el valor de establecer el sistema de gobierno- oposición y nombrar funcionarios de la cancillería por concurso, sin importar sus pergaminos y padrinos, aunque los políticos de todos los partidos lo amenazaban con no aprobar sus proyectos si no les daba puestos en el exterior.

O de pronto se lo considere de derecha porque, rompiendo la tradición, cambió en Naciones Unidas el voto negativo de Colombia a una resolución presentada por Cuba censurando el bloqueo norteamericano, apoyó la posición cubana y cambió la relación con la isla. El secretario de Estado, Shultz, se indignó con Colombia.

Posiblemente, fue de derecha porque abrió, en plena guerra fría, relaciones con todos los países de la Cortina de Hierro y se concertaron acuerdos con todos ellos, que se volvieron aliados de Colombia.

Tal vez piensan que fue de derecha porque, con sombrero de plumas de aves en La Chorrera, en el departamento del Amazonas, ante centenares de indígenas de diferentes tribus, entre las que se encontraba una uitota egresada de la universidad del Rosario, les reconoció ocho millones de hectáreas que se compraron por el gobierno a los herederos de la funesta cauchera Casa Arana, que a principios del siglo XX había adquirido desplazando a los indígenas.

De pronto, la aseveración de que Petro es el primer presidente de izquierda se deriva de que muchos mandatarios se han posesionado en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional. Sin acordes de gaitas de músicos de la Escuela Naval como en la de Juan Manuel Santos y sin paraguas como en la de Duque, pero tampoco con desfiles de modas, competencias de baile, comparsas con ferias y fiestas como acaba de suceder.

Con entusiasmo se ha dicho que mucha gente entró a Palacio para saludar al nuevo mandatario. Como simple anécdota, se recuerda que cuando el presidente Misael Pastrana Borrero, en el único viaje al exterior que hizo durante su mandato, fue a Venezuela para asistir a la conmemoración del sesquicentenario de la batalla del Lago de Maracaibo, dejó encargado de la presidencia por cuatro días, al médico huilense conservador Rafael Azuero Manchola, que además de político era un patriarca en Neiva y “médico de todo el mundo”.

Se posesionó ante el congreso en el salón elíptico con todos los honores militares en la plaza de Bolívar. La banda presidencial le fue impuesta solemnemente por el presidente del senado. Ofreció después una recepción en el palacio de San Carlos, a la que públicamente había invitado a todos los “opitas”. Muchísimos huilenses de todas las clases sociales, desde campesinos con alpargatas hasta señoras con desempolvadas pieles, se movilizaron a Bogotá para asistir al evento. El único problema fue que, en la mitad de la recepción, se incendió el edificio de Avianca que conmocionó al país.

Seguramente muchos mandatarios de Colombia, desde los tiempos de Mosquera y de Murillo Toro, hasta nuestros días, serán ahora considerados de derecha. Menos mal que muchos de ellos están muertos y no se pueden levantar de sus tumbas para protestar.

*Decano de la facultad de estudios internacionales, políticos y urbanos de la universidad del Rosario.