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Columna de Alejandro Cheyne García
Columna de Alejandro Cheyne García - Foto: Archivo particular

Propuesta de la Ministra de Educación Nacional: una oportunidad para la Educación Superior

La reacción a la propuesta de la Ministra de Educación Nacional, María Victoria Angulo, presentada en el Foro Nacional de Rectores, ha sido realmente positiva. Esta, se construyó gracias a la participación activa de diferentes actores en los talleres “calidad ES de todos”, y tiene como intención consolidar un sistema de aseguramiento de la calidad eficiente y acorde con las megatendencias de la educación superior.

Por: Alejandro Cheyne García

La principal virtud de esta propuesta, sin duda, es el reconocimiento a la diversidad propia de las Instituciones de Educación Superior (IES) en Colombia, en donde la misión institucional, los niveles de formación que ofrece, las diferentes modalidades (presencial, virtual, entre otras) y, lo más importante, el contexto en donde se encuentra, hacen que cada institución sea única e irrepetible.  Estándares, tanto nacionales como internacionales, se convierten en referentes valiosos, pero que deben ser apropiados a la realidad de la institución y del programa, con una  autoevaluación de calidad que reconozca el cierre permanente de la brecha entre la misión propuesta y su realidad educativa. Un ejemplo de este avance en la diversidad, es la mención en el decreto propuesto al modelo de formación dual, que articula la teoría y la práctica en la formación de competencias, y se ha desarrollado hace más de una década en Colombia.

La oferta de una Educación Superior de alta calidad en todos los departamentos de nuestro país, es realmente un desafío para el Ministerio de Educación Nacional (MEN). Amazonas, Arauca y Caquetá son claros ejemplos de la necesidad de fortalecimiento en educación superior como ruta crítica para aumentar su competitividad. En este sentido, el  “registro calificado único” representa una oportunidad extraordinaria para las IES que desean ofrecer programas académicos en diferentes municipios, sin tener que incurrir en registros calificados independientes que no permiten un trámite ágil para la consolidación de la regionalización de la educación superior.

 Actualmente, la oferta de programas académicos tiene como restricción el proceso ineficiente de obtención y renovación de los registros calificados, lo cual genera un gran obstáculo para las IES de responder rápidamente a las necesidades de la sociedad. El tiempo de respuesta del MEN ante una solicitud de creación de un nuevo programa, puede llegar a ser de un año, debido a la normatividad existente con un represamiento de más de 3,000 procesos pendientes, como lo han reconocido en diferentes escenarios. Es muy importante aplaudir el nuevo espíritu de confianza del MEN con las IES, como lo defiende muy acertadamente el viceministro Luis Fernando Pérez, al afirmar que sin perder el rigor académico de los procesos, se puede dar una mayor celeridad a los mismos.

Finalmente, gracias al decreto tan esperado para el mes de agosto, los actores de la educación superior tendrán el reto de demostrar, una vez más, su capacidad para ofrecer programas académicos de alta complejidad, con pertinencia y coherencia, para atender las necesidades de un país en el que el crecimiento de los programas en las IES no se contrapone a las exigencias de calidad que la sociedad colombiana demanda.

*Rector de la Universidad del Rosario.