Ante el choque que enfrenta el país con la llegada de la covid-19, el Gobierno nacional ha implementado de forma acertada, diferentes medidas económicas para respaldar a los hogares más vulnerables de Colombia.
El primer momento de medidas fue a través del decreto 417 de 2020 por el cual se declaró el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica en todo el territorio nacional. Donde se dispuso de los recursos que se encontraban a cargo de la nación y de las Entidades Territoriales, del Fondo de Ahorro y Estabilización (FAE) del Sistema General de Regalías (SGR) y el Fondo de Pensiones Territoriales (Fonpet), a título de préstamo. También se creó el Fondo de Mitigación de Emergencias (Fome) para atender las necesidades, principalmente en salud.
Estas medidas derivaron en la entrega de transferencias monetarias, mediante la generación de giros adicionales y extraordinarias para los beneficiarios de los programas de: Familias en Acción, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción y la anticipación a la devolución IVA a un millón de colombianos.
El segundo momento se dio con los decretos 512 y 513 que permite a las gobernaciones, y alcaldías disponer, sin tantos trámites de recursos del SGR para hacer frente a la emergencia del virus. Anteriormente los trámites para disponer de estos recursos tardaban alrededor de dos meses, con estos decretos, el tiempo estimado es de tan solo una semana. Ahora entonces, el balón está en la cancha de las Entidades Territoriales.
Un tercer momento, más reciente, se dio con el anuncio del Gobierno nacional de la creación del programa Ingreso Solidario, que busca beneficiar a 3 millones de personas, que no pertenecen a los programas sociales mencionados en párrafos anteriores, mediante una transferencia de $160.000.
Aquí comienza un reto importante para las alcaldías y gobernaciones para hacer uso eficiente de los recursos del SGR. A continuación, mencionaré dos frentes en los cuales hay que focalizar dicha inversión:
i). Que esta sea una oportunidad para generar inversión en capital humano de salud e infraestructura hospitalaria. Pensando no solo en el contexto actual de la pandemia, sino también para dejar capacidad instalada en el mediano y largo plazo. Es urgente saldar las deudas de nóminas que los hospitales tienen con empleados, así como la provisión de insumos en salud para atender la emergencia.
ii). Las medidas implementadas por el Gobierno nacional en materia de transferencias monetarias son necesarias y pertinentes, debido a que ayudarán a mitigar los efectos económicos y sociales causados a la población más vulnerable del país por la pandemia. Sin embargo, estas medidas por sí solas son insuficientes.
Yo propongo aquí la creación de un Sistema de Transferencias Monetarias Territoriales, enfocado a los hogares que no han recibido ayudas, pero que están necesitando apoyo. Estas personas están alrededor de la clase media y muy cerca de la línea de la pobreza. Algunos se encuentran desempleadas, no cuentan con un empleo formal, o simplemente sus ingresos no les alcanzan para cubrir los gastos básicos en la coyuntura actual.
Es necesario que, mediante las diferentes fuentes de información disponibles, las alcaldías y gobernaciones realicen de manera ágil la focalización de los hogares que requieren estas ayudas y de este modo complementar las medidas de transferencia monetaria implementadas por el Gobierno Nacional.
En municipios como Tumaco, Buenaventura o Quibdó, cuyos contextos presentan precarias condiciones económicas. Se estima que, en promedio, el 86 por ciento de la población de estos tres municipios se encuentra en la informalidad.
Este panorama implica acciones inmediatas por parte de las entidades territoriales y el uso eficiente de los recursos del SGR para apalancar la seguridad alimentaria de muchos hogares que no pueden guardar la cuarentena, dado que no salir a trabajar, implica no contar con los ingresos para cubrir los gastos básicos de alimentación.
Twitter:@leynermosquera
