BLOGS

En tierras cumplimos las metas que nos obliga el Plan de Desarrollo – Juan Manuel Ospina

13 de abril de 2012 a las 7:09 p. m.

ospina.jpg

Con la salida de Juan Manuel Ospina de la dirección del Instituto Colombiano para el Desarrollo Rural (Incoder), por una supuesta lentitud de la entidad en el manejo del agro, acusación hecha por el ministro de Agricultura, se desató el debate a nivel nacional por las funciones de este y su responsabilidad en la restitución de tierras. El exdirector se defiende asegurando que las metas hasta el momento se han cumplido y que el gabinete ministerial no sabe cuáles son las tareas que le corresponde al Incoder.

 

 

Foto: El Espectador

En entrevista con  Oscar Sevillano Juan Manuel Ospina asegura que  tiene la esperanza de que la persona que llegue a dirigir el Incoder (Myriam Villegas), tenga la capacidad de hacerle entender al ministro de Agricultura y a todo el gabinete presidencial que al Incoder se le debe promover como entidad ejecutora de la política de Desarrollo Rural

 

Oscar Sevillano (OS): ¿Como es el Frankestein que encuentra en el momento en que es nombrado y en que estado queda a su salida?

 

Juan Manuel Ospina (JMO): El Presidente Uribe inicia una reforma al Estado con miras a abaratar su funcionamiento. Para cumplir tal fin suprime entidades y fusiona otras. En el caso del agro, este resulta de una mezcla entre varias entidades que de una u otra forma trabajan las actividades de economía campesina, aunque no todas tienen que ver con el agro. Esto generó un desequilibrio institucional en el Incoder porque los recursos tuvieron que dividirse y estos quedaron pequeños en una institución con muchas pretensiones y amplitud misional enorme, pero muy débil  en su operatividad.

 

OS: ¿Según usted bajo qué criterios se fusionaron entidades de distintas índoles para darle vida al Incoder y si esto es inviable porque aun se lo mantiene?

 

JMO: No sé si por el afán de mostrar resultados en la idea de reducir el Estado a su mínima expresión, pero el Incoder lo crean de la misma manera como se teje una colcha de retazos con distintos materiales. Ese Frankestein que usted menciona arranca con una situación muy delicada y es que queda atado a las políticas y directrices  que dicta el  Ministerio de Agricultura,  y este en cabeza de Andrés Felipe Arias empieza a dar órdenes más allá de lo que  la sana lógica aconsejaría y las normas establecen.

 

OS: ¿Si la idea del expresidente Uribe era la de mejorar la gestión en política rural, porque al día de hoy no se logran los resultados esperados?

 

JMO: Ese estilo de trabajo agrava las cosas y el instituto que tiene el manejo de titulación de tierras, etc., se volvió  un foco de denuncias de aparente corrupción. La experiencia que tuve en la gerencia de Incoder me indica que todo lo malo que ocurría en el ministerio de Agricultura se lo achacaban al Incoder, al que se le mira como una especie de basurero que no tenía la capacidad de reacción, quedando en el peor de los mundos. Por esto mismo Andrés Felipe Arias lo quiso acabar, entre otras porque lo que quería era nada más y nada menos que tener una dirección de desarrollo rural fuerte en el ministerio que se encargara de esto. Cuando el presidente Santos  llega al poder,  el tema del desarrollo rural regresa al escenario de la política pública y del discurso y el tema de tierras  toma una gran importancia por la idea de la restitución. El problema es que equivocadamente se crea la idea de que es el Incoder el encargado de este asunto y resulta que no, porque el responsable de este tema es el ministerio de Agricultura.

 

OS: En algún momento pensaron en liquidar el Incoder?

 

JMO: Se dio una discusión en torno a si se debía liquidar el Incoder o reestructurarlo. En un comienzo tomó fuerza la idea de liquidarlo por todos los escándalos de corrupción de los que este venía, sin embargo tomé la decisión de darme la pela por reestructurarlo porque la política de desarrollo rural y restitución de tierras debía iniciarse de manera inmediata y darle vida a otra entidad que se encargara del tema  nos tomaría un buen tiempo. Esto  implicaba un cambio en la manera de hacer las cosas, con un nuevo equipo que contó con el apoyo de USAID  a través de uno de sus operadores, pero el problema aun continúa, porque hoy estamos sin esa reestructuración.

 

OS: ¿Se puede pedir una aplicación de ley de tierras sin entidades preparadas para este fin?

 

JMO: La ley de tierras ordena la creación en el ministerio de Agricultura de una Unidad Territorial para la Restitución de Tierras que es la encargada de este asunto, que es algo que parecería no saber Juan Camilo Restrepo, quien le otorga al Incoder una responsabilidad que no tiene, porque la tarea de restitución le corresponde a los jueces y al ministerio de Agricultura a través de la Unidad de Restitución de Tierras. El Incoder tiene una responsabilidad que es la titulación de tierras, al igual que la Superintendencia de Notariado que registra el bien, pero la gran responsabilidad es del ministerio.

 

OS: Por lo que usted habla y por las discusiones que se han dado en las últimas semanas, parecería que el gabinete ministerial, incluyendo al mismo presidente Santos, desconocen la responsabilidad de cada una de las entidades que intervienen en restitución de tierras y desarrollo rural.

 

JMO: No podría dar una respuesta precisa a la pregunta. Pero todo parecería indicar que si hay un gran desconocimiento. Me llama la atención la popularidad que ha tenido el Incoder en las últimas semanas,  porque en estos momentos todo el país  se ha dado cuenta  que existe una entidad que se llama Incoder, habría que preguntarles si conocen sus funciones.

 

OS: ¿Significa entonces que el Estado en su conjunto no está preparado para dar un salto en materia rural?

 

JMO: Aun estamos a tiempo de dar un timonazo  en política rural, porque estos  hechos nos está indican que el camino a seguir para el proyecto por el que el presidente Juan Manuel Santos se metió a fondo,   no es claro para el ministerio de Agricultura,  que es quien debe aplicar la restitución con el acompañamiento de los jueces, el Incoder, la Fiscalía  y la Superintendencia de Notariado y Registro.

 

OS: Otra de las quejas del ministro de Agricultura es por una supuesta lentitud del Incoder para titular,  y que por esto es difícil  poner en marcha el otorgamiento de créditos para el trabajo en el agro, ¿Qué dice usted a estos señalamientos?

 

JMO: En el momento en que elaboramos la propuesta del nuevo Incoder, quedaron claras las tareas que le correspondían en materia de desarrollo rural y elaboramos un plan de choque en tratamiento de tierras y empezamos a trabajar con casos de denuncias que se tenían en situaciones en donde se  habían desconocido derechos de parceleros de los programas de distribución de tierras.  Se habilitaron 18 mil quinientos hectáreas y quedaron casi 51 mil para su debida entrega.  Hicimos una formalización grande de títulos colectivos, uno de ellos el de la boquilla de Cartagena y el Palenque en San Basilio en Montes de María, que hará la entrega el presidente Santos en la cumbre de las Américas. En tierras cumplimos las metas que nos obliga el Plan de Desarrollo, por eso no puedo estar de acuerdo con las declaraciones del uno y del otro que en el fondo solo crean confusiones.

 

OS: Al trabajo del Incoder le han surgido piedras en el zapato, ¿Una de estas es Alejandro Reyes?

JMO: Alejandro Reyes ha sido un crítico del Incoder. Este señor no cree en el Incoder y lo asocia con corrupción y politiquería. En esa medida ha sido uno de los factores que ha provocado que el ministro de Agricultura no se atreva a dar el paso de jugársela para que despegue.

 

OS: ¿Si las metas que impone el Plan Nacional de Desarrollo al Incoder se han  cumplido hasta el momento, no será que les hizo falta cacarear los huevos?

 

JMO: Posiblemente eso fue lo que nos hizo falta. Pero el tema de fondo es que se debe entender que al Incoder se le debe promover como entidad ejecutora de la política de Desarrollo Rural, no como una oficina dedicada a titular tierras. Tengo la esperanza de que su nueva directora  sea escuchada para que esto sea una realidad.