BLOGS

Jorge Amado (1912-2001)

16 de julio de 2011 a las 12:36 p. m.


La cultura brasilera del siglo XX fue variada y definitiva, forjó el carácter actual de ese gran país. En el campo de la arquitectura, por ejemplo, Oscar Niemeyer fue el arquitecto principal de Brasilia, una ciudad construida en la década de 1960 para ser la sede del gobierno nacional. Mientras en la música Antonio Carlos Jobim, Vinícius de Moraes, Joao Gilberto, entre muchos músicos más, participaron en el nacimiento de la bossa nova, estilo originado en la tradición brasilera, que también tuvo raíces en el impresionismo, en particular en Claude Debussy,  así como fuertes vínculos con el jazz, verbigracia, con Chet Baker y Stan Getz, mientras Frank Sinatra contribuyó a universalizarla, como en el caso esta versión de La Chica de Ipanema, http://www.youtube.com/watch?v=B2UYVvkpYRo&feature=related. En todo caso, el Brasil es multiétnico y pluricultural, como dicen los estudiosos de los fenómenos sociales. Y en el universo literario de ese país, es posible que Jorge Amado sea el autor más conocido, con varias publicaciones premiadas, algunas traducidas, obras difundidas mundialmente.

 

Su vasta producción literaria incluyó obras de teatro, con algunas tan populares que han sido puestas en escena por escuelas de samba en los carnavales, también cuenta con libros para niños, como El Gato Manchado y la Golondrina Sinhá y La Pelota y el Arquero, además publicó biografías, memorias y tal vez, si en su época hubiesen existido los blogs, habría utilizado este recurso para publicar los escritos maravillosos que conformaron Navegación de Cabotaje. Y entre numerosas novelas suyas, tal vez las que más me gustan, o al menos, las que más recuerdo son, Gabriela, Clavo y Canela, un rico cuadro del paso del modo de producción latifundista, una secuela colonial, al modo de producción industrial, con comunicaciones y educación, se trata de la llegada de la vida moderna al estado de Bahía de extensas plantaciones de cacao, y todo esto con el trasfondo de una historia de un amor que se degradó por exigir demasiado del vínculo, por no respetar su naturaleza, por transformar en dama a Gabriela, de piel de color canela y olor a clavo. Y no me sorprendería que alguna feminista de la actualidad encontrara molestos sus escritos. También me encanta, De Cómo los Turcos Descubrieron América, una obra tardía que me fascinó por su simplicidad, y Capitán de Altura, que trata sobre la búsqueda de la verdad absoluta, una trabajo que exige disciplina y buena voluntad, pero sobre todo, una alta tolerancia a la frustración.

 

Y la más célebre de sus obras fue Doña Flor y Sus Dos Maridos. En ella ilustró lo que Sigmund Freud llamó Disociación Madona Prostituta, la actitud de quien es incapaz de integrar la faceta tierna del amor con el aspecto sexual de la relación, de modo que esa persona no tolera la lujuria y la pasión por su pareja socialmente aceptada. Doña Flor fungía como directora de una prestigiosa escuela de cocina en Bahía, naturalmente, y se casó con Vadinho, un rumbero mujeriego que murió de repente, seguramente a causa de sus excesos. Con el tiempo, la viuda se casó con Teodoro, un cuarentón organizado y casero, aficionado al oboe, pudoroso, con quien llevaba una vida apacible, ordenada y algo aburrida. Entonces las añoranzas de doña Flor hicieron que regresara el espíritu de Vadinho: al principio, ella titubeaba, aun cuando había sido su esposo y extrañaba sus proezas sexuales, tanto como su presencia divertidísima, también luchaba por mantenerse fiel de cuerpo y mente a su nuevo esposo metódico y casto. Hasta que al final zanjó el dilema con una postura intermedia, los conservó a los dos, por una parte necesitaba la vida predecible que llevaba con Teodoro y, por otra, el deleite de estar con Vadinho.

 

Así que la obra de Jorge Amado hace parte del Bum de la Literatura Latinoamericana, mezclando realismo social, con heroísmo romántico del siglo XIX y las pasiones propias del melodrama. Además en ella hay temas que lo caracterizan, como su fascinación por la buena mesa, la navegación, los buenos amigos, la historia y la tradición bahiana. Su prosa es soleada, tropical, con sentido del humor, llena de detalles agudos sobre la condición humana. Y tal vez en esa época algunos contemporáneos de mi padre dejaron de leer sus libros por considerarlos comunistoides, pues narra aventuras de gente común y corriente, a la vez que denuncia la explotación de los trabajadores rurales en su amada región; abundan los desposeídos, en especial, campesinos, rameras, tahúres y vagabundos, así como políticos, profesionales, amantes y coroneles, es decir los propietarios de las plantaciones de cacao. Sin embargo con el reposo de la madurez, Jorge Amado cambió su concepción maniquea sobre el bien y el mal que al principio era absoluta, macartisaba, como solía suceder en esa época de lucha entre comunismo y capitalismo, para al final de su vida transformarse en la noción de que el bien y mal eran asuntos individuales, psicológicos, fruto de la voluntad y el carácter de cada uno.

 

Entonces Jorge Amado, como cualquier otra persona, fue producto de sus circunstancias. Nació en Bahía, hijo de un hacendado, pasó su infancia en Ilhéus, y estudió en la capital del estado, Salvador, a donde tempranamente trabajó en varios periódicos y empezó a participar de la vida literaria; publicó su primera novela, El País del Carnaval, a los dieciocho años. Un poco más tarde, a los veinte, se casó con Matilde García Rosa, y con ella tuvo a su primera hija, Lila. Luego se graduó de la Facultad Nacional de Derecho.

 

Pero así como la cultura brasilera floreció en el siglo XX, su historia durante ese mismo período también estuvo llena de conflictos y dificultades, con varios regímenes totalitarios y golpes de estado, hasta la dictadura militar entre 1964 y 1985 respaldada por Estados Unidos, según se dice por ahí, y que se interpreta como parte de la guerra fría en contra del comunismo. Desde entonces ha sido un país democrático, aun cuando todavía el pueblo brasilero teme a las ideas políticas de derecha, en todo caso, en la actualidad es una de las economías más grandes y dinámicas del mundo.

 

Así que Jorge Amado vivió y participó en esos tiempos convulsionados. Estuvo exiliado en Argentina y Uruguay. Y cuando regresó al Brasil, se separó. En 1945 fue electo miembro de la Asamblea Nacional Constituyente, por el Partido Comunista Brasileño, a donde fue autor de la ley de la libertad de culto. Ese mismo año, se casó por segunda vez, en esa oportunidad con la escritora Zélia Gattai; dos años más tarde, nació João Jorge, mientras declararon ilegal su partido político y persiguieron a sus miembros. Entonces se exilió de nuevo, en esta oportunidad en Francia, de donde luego lo expulsaron en 1950, un año después de la muerte de Lila, su hija mayor. Por eso se trasladó Checoslovaquia, a donde luego nació su tercer hijo, en este caso una niña que se llamó Paloma. Hasta que en 1955 se alejó definitivamente de la política, sin dejar el Partido Comunista, claro está. Murió en Salvador, a los ochenta y nueve años, fue cremado y sus cenizas enterradas en el jardín de su casa, amaba su tierra.?