Se supone que la nueva Constitución elimina del texto anterior la mención a que Cuba es una ‘sociedad comunista’, reconoce la propiedad privada, la inversión foránea y el mercado como una parte más de la economía nacional. Ted Henken, profesor de sociología y estudios latinoamericanos del Baruch College de Nueva York, afirma sobre la eliminación del ‘comunismo’ del texto: “Como lo que hemos visto durante los diez años pasados con Raúl, estos cambios son significativos pero insuficientes, no van a cambiar la esencia autoritaria del sistema político. Para mí, lo más importante es lo que no ha cambiado, es decir, que Cuba va a seguir siendo un Estado con un solo partido y que el socialismo sigue siendo irrevocable. Además, no van haber elecciones directas para presidente y las empresas estatales van a seguir siendo predominantes.” Cuba también anunció la semana pasada que reanudaría la emisión de licencias para restaurantes privados, pensiones, taxistas y algunas otras actividades en diciembre, poniendo fin a un congelamiento de 16 meses.
A la hora de la verdad todos esos cambios que hace Cuba son simbólicos. De manera simultánea a las reformas que anunciaba, según informes de prensa, “el Gobierno emitió 129 páginas de nuevas regulaciones destinadas a limitar las ganancias y aumentar los ingresos fiscales. Los empresarios estarán limitados retroactivamente a un solo negocio y los restaurantes a 50 clientes. Además, las pensiones tendrán más inspecciones y tal vez límites en el número de habitaciones que pueden alquilar.” Según el Financial Times de Londres, Paul Hare, un ex - embajador británico en Cuba, describió las nuevas reglas como “una imagen poco sorprendente pero impresionante del alcance y la huella de la sofocante burocracia cubana contemporánea”. “Los tentáculos del Estado del país se están extendiendo cada vez más en todos los aspectos del autoempleo”. “En este contexto, las empresas a menudo recurren al mercado negro debido al incremento en los precios en las tiendas minoristas estatales y al suministro errático. De hecho, la importante promesa del Gobierno de abrir puntos de venta al por mayor no se ha materializado.”
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Y si bien Cuba pretende es hacer cambios que terminarán siendo simbólicos, lo que se va a hacer en Venezuela, quitándole cinco ceros al ‘Bolívar’, es francamente pendejo. La economía venezolana atraviesa su quinto año de recesión y sufre la primera hiperinflación de su historia, según datos manejados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estimó esta semana que el alza podría llevar a una inflación de 1‘000.000% al cierre del año. Críticos y opositores dijeron que la eliminación de ceros no ataca el principal problema del vertiginoso crecimiento de los precios y recordaron que ya en 2008 hubo una reconversión que removió tres ceros de la moneda. La crisis económica mantiene en la pobreza al 87% de la población y hace que nueve de cada 10 venezolanos no puedan pagar su alimentación diaria, reveló una encuesta que realizaron el año pasado las tres principales universidades del país.
Con una inflación de un millón por mil, en cuestión de meses el Gobierno tiene que volver a quitarle ceros a la moneda. El envilecimiento de la moneda no se puede encubrir ni cambiar con mejoras meramente cosméticas. Según reciente relato periodístico, Asdrúbal González, un carnicero de 66 años, al reconocer que no cree que las medidas anunciadas detengan el vertiginoso avance de los precios que mantiene postrados a millones de venezolanos que tratan de sobrevivir con un salario mínimo de menos de dos dólares al mes en medio de la peor crisis en décadas.
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El problema de Venezuela, como lo resalta Ricardo Ávila en el diario Portafolio, es que “Las raíces de la espiral de precios no van a ser cortadas y tienen que ver con un déficit presupuestal que hace varios años ya superaba el equivalente del 15 por ciento del Producto Interno Bruto, todo apunta a que la estrategia será inocua. En lugar de aplicar los remedios correctos, todo apunta a un empeoramiento de la situación, debido a la incompetencia de un gobierno que continúa empobreciendo a los venezolanos.”

