COLUMNISTAS

Alejandra Carvajal

Triunfadores en medio de la crisis

Muy por encima de las actuales circunstancias, cientos de colombianos se las están ingeniando para sacar al país adelante. Estos triunfadores en tiempos de crisis nos muestran que hay oportunidades para imponerse en medio de la adversidad.
9 de junio de 2020 a las 6:00 a. m.

En medio de tanta noticia mala, también tendremos siempre buenas. Fijarnos solo en el presente es un acto suicida, pues el futuro que nos espera es alentador y real. La economía mejorará, así en este momento no podamos divisarlo con claridad. Colombia es un país privilegiado y será uno de los primeros en recuperarse de este lado del mundo. Con relación a esto, el economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial afirmó, en declaraciones recientes al diario El País de España, que la nuestra es una de las economías más sólidas de Suramérica, que tenemos buenas reservas, una deuda pública baja comparada con otros países y capacidad para acceder a los mercados financieros, lo cual sin duda alguna facilitará nuestra recuperación.

Pertenecer a la Ocde, el club de las buenas prácticas más importantes del mundo, es un lujo que tienen pocos y Colombia hace parte de él. Aquello facilitará nuestra recuperación. El camino será duro, pero como siempre, una vez más, lucharemos y saldremos adelante.

Nuestra historia como país alberga episodios terribles, que hemos superado y nos han fortalecido como nación, formando así uno de los rasgos más importantes de nuestra identidad nacional: la resiliencia. Esa misma que nos acompaña cada día para seguir adelante, a pesar de todas las adversidades y nos ha permitido vivir y ser mejores. Esa misma que nos hará vencer esta tragedia, pues somos unos luchadores.

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Quiero rescatar la historia de tres colombianos, cada uno completamente distinto del otro, pero con un mismo propósito: hacer de Colombia un mejor país. De paso, valga decirlo, con su trabajo empoderan comunidades, hacen más fuerte nuestro tejido social y ayudan a que todo mejore.

Nuestros campesinos, por encima de cualquier otro grupo, han sido los pobres históricos de nuestro país. Hoy más que nunca dependemos de ellos, pues puede acabarse todo menos la comida, y el campo peligra, ya que para las nuevas generaciones no es rentable quedarse en sus tierras cultivando alimentos que posiblemente no les van a comprar; infortunadamente, seguimos importando comida (lo cual es increíble: en un país con más de 40 millones de hectáreas de frontera agrícola, están cultivadas apenas 7,6 millones).

Eliana Camargo, una joven emprendedora, CEO de la Fundación Más por Tic, trabaja incansablemente cada día con la intención de salvar al campo. Su meta es conectar a los campesinos directamente con los consumidores finales. Recientemente creó un grupo llamado AGtech, una combinación de agricultura con tecnología. Junto con otros soñadores están creando el gremio AGtech, que no es otra cosa que un grupo en su mayoría de jóvenes emprendedores, que quieren que sus fincas florezcan y sean una alternativa en el futuro. Evitar la intermediación hará los ingresos de los campesinos más justos, y mucho menores los costos para el consumidor final, fortaleciendo así la seguridad alimentaria de nuestro país.

Jaime Leal, Rector de la Unad (Universidad Nacional Abierta y a Distancia), lucha desde hace años por generar un modelo educativo inclusivo, permitiendo que miles de colombianos de las zonas más apartadas del país puedan estudiar, y con ello tener una alternativa de vida más digna y con un mejor porvenir. Además de la educación universitaria tiene también un programa de bachillerato virtual, que permite que jóvenes y adultos que no tienen un colegio cerca puedan estudiar. Mediante el sistema de aulas virtuales (cuentan con un software avanzado, muy distinto de Zoom, pues esta Universidad tiene una filosofía de educativa más ordenada y adelantada), personas de distintos rincones de Colombia han podido estudiar, algo que sería imposible para miles de colombianos en tiempos de pandemia.

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Cindy Perilla, joven universitaria, líder de un movimiento llamado No Más Colillas Bogotá, sale cada día con un grupo de más de 120 jóvenes a recoger colillas de cigarrillo. Su lucha por un ambiente sano es inmarcesible, pues no solo ayuda a un entorno sostenible, sino que hace que cada día más jóvenes se sumen, empoderando varias comunidades en Bogotá. Una colilla de cigarrillo tarda más de una década en descomponerse y contamina hasta 50 litros de agua. Una colilla de cigarrillo genera más de 3000 sustancias tóxicas, lo cual este movimiento trata de impedir diariamente.

Nuestros triunfadores en cifras

El futuro de la economía de Colombia, sin duda alguna, está en los sectores ambiental y agrícola. El sector Agtech fue uno de los de mayor crecimiento en 2019 en el mundo, pues tan solo ese año generó inversiones por valor de $19,8 billones de dólares, así como 1.858 acuerdos comerciales —según el más reciente "AgFunder Agri-FoodTech Investing Report"—. El mercado colombiano es prometedor y será capaz de generar miles de empleos que tanto se necesitan actualmente. Para saber más de Más por Tic puede hacer clic en https://www.fundacionmasportic.org/.

La Unad (Universidad Nacional Abierta y a Distancia) es una de las universidades públicas más grandes del país. Durante la última administración, la cifra de estudiantes pasó de 35 mil a 135 mil. En términos de productividad para Colombia es importante, al igual que en niveles de inclusión, pues miles de personas de los lugares más recónditos no tienen una alternativa distinta. Los costos de matrícula son hasta un 70% más bajos, lo que permite que cientos de colombianos cumplan su sueño de estudiar.

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El movimiento No Más Colillas Bogotá, a 2019, había recogido más de 75,000 colillas de cigarrillo en toda la ciudad, es decir, evitó la contaminación de casi 4 millones de litros de agua. Con las colillas recogidas se fabrican hojas y borradores que utilizan profesores de las Universidades Santo Tomás, Piloto, Católica y Politécnico Gran Colombiano. Los menores índices de contaminación están asociados con una mejor calidad de vida de sus habitantes, lo cual hace a las ciudades más productivas y prósperas.

Necesitamos más colombianos como ellos. Replicar este tipo de liderazgos hará de Colombia un país mejor. Jamás dejemos de soñar.