La alimentación es uno de los factores que pueden incidir negativa o positivamente en la regulación del azúcar en sangre.
La alimentación es uno de los factores que pueden incidir negativa o positivamente en la regulación del azúcar en sangre. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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¿Cuáles frutas aumentan la glucosa en la sangre?

Los niveles elevados de este azúcar en la sangre pueden conllevar a enfermedades como la diabetes.

Los patrones de alimentación son uno de los primeros que se deben ajustar ante el diagnóstico de niveles elevados de azúcar o glucosa en sangre, una condición también conocida como hiperglicemia y la cual puede conducir a las personas a la diabetes.

Esta recomendación responde, en términos sencillos, a que parte de los azúcares que obtiene el organismo provienen de los alimentos. Antes de satanizar a estos compuestos, es debido aclarar que los azúcares no son del todo malos y que su consumo es vital para el cuerpo, siendo estos uno de los ‘propulsores de energía’ del organismo.

La situación sobre el azúcar se torna problemática cuando esta sustancia se acumula en altas cantidades, puesto que ello puede desencadenar diferentes afecciones en la salud, las cuales pueden desmejorar la calidad de vida de las personas si no se controlan adecuadamente, como es el caso de la diabetes.

Ahora bien, cuando se habla de buena alimentación, generalmente los expertos se refieren a que en la dieta se debe priorizar el balance, esto es incluir ingredientes de los distintos grupos de alimentos: proteínas, frutas, verduras, legumbres, cereales, entre otros, que favorezcan el bienestar y la obtención de nutrientes.

En el caso de las personas que padecen de hiperglucemia o niveles elevados de glucosa en la sangre, esto no es muy diferente; no obstante, el detalle sobre el que se debe tener especial cuidado es de que los alimentos no propicien el alza en el azúcar, por más saludables que sean. También prestar atención a las etiquetas de los alimentos procesados y empacados.

Precisamente, con respecto a las frutas, se resalta que su consumo es fundamental como parte de una alimentación equilibrada, además de que son una de las principales fuentes de micronutrientes, como las vitaminas y los minerales esenciales para el cuerpo.

No obstante, hay que cuidar que sea una ingesta moderada y en porciones adecuadas para evitar, sobre todo en el caso específico de algunas frutas, que favorezcan una subida del azúcar, así lo indican desde el portal de difusión médica Medical News Today.

Al respecto, en un artículo del blog de Roche Diabetes Care, en México, ciertas frutas contienen un alto índice glucémico (o cantidades significativas de azúcar), por lo que se debe regular su consumo, no necesariamente sacarlos de la dieta.

Entre las frutas que tienen esta característica se listan algunas de las más conocidas como la piña, el banano, el mango, la sandía, las uvas y las pasas. En ese sentido, se sugiere que se incluyan en porciones controladas, ajustado también a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, la cual indica que al día se deben comer cinco porciones entre verduras y frutas.

“En la medida de lo posible, planifica que cada comida incluya una buena mezcla de almidones, frutas y verduras, proteínas y grasas. Presta atención a los tipos de carbohidratos que eliges”, indican desde el portal Mayo Clinic.

Nutrición y Diabetes
“En la medida de lo posible, planifica que cada comida incluya una buena mezcla de almidones, frutas y verduras, proteínas y grasas. Presta atención a los tipos de carbohidratos que eliges”, indican desde el portal Mayo Clinic. - Foto: Montaje SEMANA | Fotos por Getty Images

Cabe decir que en lo relativo a la glucosa en sangre, y en general con la salud, la alimentación no basta, también es fundamental adoptar buenos hábitos de vida, como el ejercicio, la reducción del tabaquismo y el consumo de alcohol.

Igual de importante es asistir a los chequeos médicos correspondientes para cerciorarse de que el azúcar en sangre se encuentre en los niveles adecuados, siendo además los profesionales de la salud los únicos en precisar el correcto tratamiento.

De ninguna manera, este artículo reemplaza las indicaciones entregadas por los especialistas, ni debe ser considerado como una recomendación médica profesional.