vida moderna

Guía de superalimentos: qué son y cómo incorporarlos en la dieta

Una buena alimentación debe estar combinada con un aumento en la actividad física.


Una dieta saludable ayuda a proteger a las personas de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ello, algunas recomendaciones de la organización son limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10 % de la ingesta calórica total y, para obtener mayores beneficios recomienda reducir el consumo a menos del 5 % de la ingesta calórica total.

Asimismo sugiere mantener el consumo de sal por debajo de cinco gramos diarios (equivalentes a menos de 2 g de sodio por día), ya que ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de cardiopatías y accidente cerebrovascular entre la población adulta.

De igual manera, indica que es recomendable consumir al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas al día, excepto papas, batatas, mandioca y otros tubérculos feculentos.

Sobre la misma línea, el periódico Levante-El Mercantil Valenciano indicó que la OMS reveló cuáles son los superalimentos imprescindibles en una dieta sana, y por superalimentos se hace referencia a los alimentos que tienen un alto contenido de vitaminas y minerales, los cuales le aportan grandes beneficios a la salud.

Dicho lo anterior, el primer alimento es el brócoli, ya que contiene una elevada cantidad de fibra, minerales y vitaminas. También es fuente de potasio, que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos.

Las naranjas y kiwis son otros superalimentos, pues ambos tienen un alto contenido de vitamina C y la sustancia contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunológico para proteger al cuerpo contra las enfermedades.

La siguiente recomendación es el tomate, porque es rico en nutrientes, ya que contiene minerales como calcio, fósforo, potasio y sodio y vitaminas A, B1, B2 y C. Asimismo, dentro de sus propiedades están que es antiséptico, alcalinizante, depurativo, diurético, digestivo, laxante, antiinflamatorio y remineralizante. Además, la mejor forma de consumirlo es crudo, ya que conserva las propiedades que tiene y combina perfectamente con cualquier plato.

Asimismo, las almendras y nueces son los otros superalimentos, pues ambos frutos secos tienen ácidos grasos que pueden ayudar a reducir el colesterol cuando se consumen como parte de una dieta equilibrada.

La última recomendación es el aceite de oliva, pues de acuerdo con una publicación de la Fundación Española del Corazón, los estudios científicos indican que el aceite de oliva protege contra la inflamación, el estrés oxidativo y el riesgo cardiovascular provocados por el envejecimiento.

Adicional, otras recomendaciones son utilizar en las preparaciones alimentos frescos y naturales, y evitar los alimentos procesados y ultraprocesados, como salsas y condimentos artificiales, embutidos, gaseosas y alimentos de paquete.

Asimismo, es recomendable elegir productos lácteos bajos en grasa, carne magra y de ave de corral magra en cantidades limitadas.

También es importante evitar los excesos en las comidas y tomar agua, aunque, el consumo diario de este líquido es distinto para los hombres y para las mujeres, ya que existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general los hombres deberían consumir 3,7 litros de agua al día y las mujeres deberían beber 2,7 litros.

No obstante, la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios.

Por ello, antes de consumir algún alimento lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.