ajo y limón
Hipertensión: cómo controlarla de manera natural con ajo y limón | Foto: Getty Images

SALUD

Hipertensión: cómo controlarla de manera natural con ajo y limón

La alimentación juega un papel fundamental en el tratamiento de esta enfermedad.

29 de septiembre de 2021

La Fundación Española del Corazón define la hipertensión como “la elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida”.

Circulación sanguínea
La presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación. | Foto: Getty Images

Para entenderlo un poco mejor es necesario conocer qué es la presión arterial: la fuerza que ejerce el corazón sobre las arterias para que estas lleven la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo. Así, la presión máxima se obtiene en cada contracción del corazón y la mínima, con cada relajación.

La hipertensión es una enfermedad que puede pasar inadvertida y que suele presentarse con mayor frecuencia en las personas mayores de 40 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad.

De acuerdo con la entidad, esta afecciónsupone una mayor resistencia para el corazón, que responde aumentando su masa muscular (hipertrofia ventricular izquierda) para hacer frente a ese sobreesfuerzo. Este incremento de la masa muscular acaba siendo perjudicial porque no viene acompañado de un aumento equivalente del riego sanguíneo y puede producir insuficiencia coronaria y angina de pecho. Además, el músculo cardiaco se vuelve más irritable y se producen más arritmias”.

Señala que la hipertensión puede intensificar el daño en aquellos pacientes que ya han sufrido de algún problema cardiovascular. Asimismo, esta enfermedad propicia la aterioesclerosis, que es la acumulación de colesterol en las arterias y fenómenos de trombosis, los cuales pueden llegar a producir infarto de miocardio o infarto cerebral. “En el peor de los casos, la hipertensión arterial puede reblandecer las paredes de la aorta y provocar su dilatación –aneurisma– o rotura –lo que inevitablemente causa la muerte–”, advierte.

La hipertensión suele ser diagnosticada mediante el uso de tres elementos: el tensiómetro –que mide la presión arterial–, un examen diagnóstico de sangre y un electrocardiograma. Entre las principales recomendaciones que hacen los expertos para hacerle seguimiento a la hipertensión es el uso de un tensiómetro en casa.

Se considera que la presión arterial está normal cuando los niveles máximos de presión arterial sistólica –máxima– están entre 120-129 mmHg, y los de diastólica –mínima– entre 80 y 84 mmHg. “Cifras más bajas también pueden considerarse normales, siempre que no provoquen ningún síntoma”, explica la entidad.

En contraparte, la presión arterial normal-alta se observa cuando las cifras de presión arterial sistólica están entre 130-139 mmHg, y las de diastólica entre 80-89 mmHg. En el caso de las personas diabéticas, los niveles superiores a 140/85 mmHg se consideran altos.

La Fundación Española del Corazón aclara que “se puede hablar de presión arterial alta, normal o baja, pero nunca de compensada o descompensada. A nivel práctico, estas tres posibilidades resultan negativas: tener elevada la presión máxima (sistólica) o la mínima (diastólica), tener elevadas tanto la mínima como la máxima y tener una alta y la otra baja también es malo”.

Hipertensión
Entre las principales recomendaciones que hacen los expertos para hacerle seguimiento a la hipertensión es el uso de un tensiómetro en casa. | Foto: Getty Images/Image Source

Si bien el médico tratante formulará medicamentos para darle manejo a la hipertensión, es válido anotar que la alimentación juega un papel fundamental en el tratamiento de esta enfermedad. Así como hay algunos que es prudente evitar consumir para no propiciar un aumento en los niveles de la presión arterial, hay otros que pueden contribuir en su manejo.

La revista española sobre buenos hábitos y cuidados para la salud MejorConSalud recomienda consumir un remedio casero hecho con ajo, limón y miel para brindarle al organismo una buena fuente de antioxidantes, necesarios para el cuidado de la salud del sistema cardiovascular.

El ajo es rico en alicina, un compuesto azufrado que brinda un sinnúmero de beneficios para la salud. Según la Fundación Española del Corazón, hay estudios que señalan que “el ajo podría reducir los niveles de colesterol total y triglicéridos, y sostienen que una terapia con ajo podría ser beneficiosa en pacientes con riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares”.

Asimismo, la miel tiene propiedades antioxidantes y antibacterianas que, al juntarse con el ajo, pueden ofrecer un efecto anticoagulante y tonificador de las venas, explica MejorConSalud. En ese sentido, la presión arterial y la circulación se podrían ver beneficiadas con su consumo, además de que se reduce el riesgo de sufrir una trombosis. El limón juega bien con estos dos alimentos, pues su alto contenido de vitamina C podría potenciar los efectos.

Diez dientes de ajo, una taza de miel de abejas (335 gramos) y un limón son los únicos ingredientes que se necesitan para su preparación. MejorConSalud explica que se debe comenzar picando los dientes de ajo, para después verterlos en un frasco de vidrio con cierre hermético junto con la miel y el zumo de un limón. Surtido este proceso, se cierra el frasco y se deja maderando durante una semana. La revista recomienda consumir una cucharada de este remedio en las mañanas.