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La increíble historia de cómo llegó la vacuna a América

Una investigación de Carlos Dáguer permitió armar el rompecabezas de lo que fue la expedición real para traer el remedio que alivió la epidemia de viruela en el continente en el siglo XIX.


Hoy todo el mundo habla de las vacunas para la polio, la influenza o el coronavirus. Pero en una época, específicamente al comienzo del siglo XIX, la vacuna no era un genérico sino un nombre propio que se aplicaba solo a los enfermos de viruela. Se le llamaba La Vacuna, así a secas, porque fue extraída del ganado vacuno para aliviar los síntomas de esa enfermedad que en aquella época generó una de las epidemias más mortales en el país.

La vacuna llegó a estas tierras, que entonces eran una colonia española, con el pomposo nombre de Real Expedición Filantrópica de la Vacuna y fue traída, no por aire y en contenedores fríos como hoy sucede con la que se usa contra la covid, sino con niños huérfanos, conocidos como vacuníferos.

Todos estos datos son parte de la investigación del periodista Carlos Dáguer, miembro de la Sociedad Colombiana de Historia de la Medicina, quien durante varios años escudriñó en los archivos históricos de España, Colombia y Ecuador para lograr armar el rompecabezas de la expedición de la vacuna en el virreinato de Santafé. El miércoles 11 de mayo a partir de las 6:00 p. m., durante la Cátedra sobre Humanismo Médico ofrecida por la Academia Nacional de Medicina con el apoyo de Ascofame, el periodista e investigador hablará sobre esta increíble expedición.

Según cuenta el periodista, el principal motivador de esta investigación fueron los niños vacuníferos, quienes trajeron la vacuna para aliviar la epidemia de viruela en Bogotá en 1802.

Por esa época, cuenta Dáguer, la vacuna estaba recién descubierta por el inglés Edward Jenner. Fue él quien advirtió que las ordeñadoras de un condado en Inglaterra no se infectaban de la viruela humana, que era letal. Antes de dicho hallazgo había un modo de prevención muy peligroso llamado inoculación, que consistía en introducir las costras de la viruela humana en otra persona. “El riesgo era que infectara a la persona y muriera. Pero era un método apreciado porque inmunizaba por toda la vida”, dice Dáguer.

Jenner descubrió que hay una viruela de las vacas y cuando las ordeñadoras se infectaban con este virus no adquirían la viruela humana. “Ese pus es lo que hoy llamaríamos una vacuna de virus atenuado”, dice Dáguer. En efecto, Jenner inoculó a un niño que no adquirió la enfermedad. Pero también descubre que “no es necesario volver a la vaca para sacar pus, sino que el pus se puede pasar de niño a niño, y todavía sigue siendo pus vacuno. Entonces el método de transporte ideal de esta vacuna era pasar el pus de niño a niño en un lapso de diez días. Ese pus se extraía y se inocula al otro día y así sucesivamente hasta llegar a América”.

Anteriormente, se intentó traerla entre dos vidrios, pero esa idea fracasó y, para mejores resultados, la corona española decidió tomar a 22 niños huérfanos de La Coruña que emprendieron un viaje transatlántico para traer la vacuna a estas tierras. “En el recorrido los van inoculando uno tras otro para que el pus se mantenga fresco. Así van vacunando a muchas personas cuando pasan por islas Canarias, en Puerto Rico y, finalmente, en Venezuela”, dice el investigador.

Carlos Daguer
El periodista e investigador Carlos Daguer cunta que en la corbeta Maria Pita vinieron 22 niños gallegos hasta Venezuela y luego a Cuba y México. - Foto: Cortesia

La expedición en el continente se divide en dos ramas, una que se va por Cuba, México y las Filipinas, y otra por Colombia que llega hasta Chile. La investigación de Dáguer se centra en la segunda que es la menos documentada. “Es mucho menos lo que se sabe acerca del viaje de los cuatro expedicionarios y los niños vacuníferos que, al mando de José Salvany, tuvieron que separarse del director de la gesta, Francisco Javier Balmis, en Venezuela para propagar la primera vacuna de la historia desde el Nuevo Reino de Granada hasta la Capitanía General de Chile”.

El trabajo de investigación fue arduo y tardó años. Dáguer no solo tuvo que conseguir los archivos, sino también traducirlos porque es un jeroglífico la letra pegada de la época. Con la ayuda de una paleógrafa reconstruyó la historia de la Real expedición filantrópica de la vacuna, “pero centrado en lo que fue el paso por Colombia. Los españoles escriben mucho de eso, pero desde su perspectiva. Esta es la primera vez que se arma la historia de lo que pasó en Colombia”.

Sobre lo que significó investigar sobre este tema en medio de la pandemia de covid, Dáguer asegura que fueron más las semejanzas que encontró de esta emergencia sanitaria con la de viruela que con la gripa española, que ha sido el referente más citado durante estos dos últimos años.

Encuentras debates muy similares como por qué dejan entrar el virus. En la de 1802 la posición del cabildo y el virrey chocan en eso porque el virrey cree que se puede contener la entrada de la viruela y ordena que se cierren las bocas de los montes que llegan a Bogotá y que los guardias revisen a todo el que pase para ver si tiene marcas de la enfermedad, mientras que el cabildo busca una estrategia de mitigación y lo que pretende es ampliar la capacidad hospitalaria”, dice.

La segunda semejanza es de dónde va a salir el dinero para sufragar la emergencia. También le llamó la atención que las prácticas de aseo fueron llevadas al extremo de quitar la hierba de la calle y de enterrar a los muertos en cementerios y no en los patios de las iglesias, como se usaba en la época.

Las inscripciones para la conferencia son gratuitas y se pueden hacer en https://ascofame.org.co/web/catedra-humanismo-medico-2022/