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Riñones / Riñón
De su funcionamiento dependen los nervios, los músculos y los tejidos. Foto: Getty Images. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Los síntomas del daño renal por diabetes

Las personas diagnosticadas con esta enfermedad deben seguir los tratamientos prescritos por los médicos.

Según la Organización Mundial para la Salud (OMS), “el número de personas con diabetes pasó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. La prevalencia de esta enfermedad ha venido aumentando más rápidamente en los países de renta baja y mediana que en los de renta elevada”.

Esta enfermedad consiste en la no producción de insulina por parte del páncreas (diabetes tipo 1) y la resistencia de las células a ella (diabetes tipo 2). Además, algunas mujeres embarazadas desarrollan diabetes gestacional que desaparece después del parto.

Cuando esta afección no es tratada y no se llevan los debidos cuidados, puede causar insuficiencia renal, ceguera, infarto de miocardio y hasta amputación de algunas extremidades. Además, la Clínica Mayo explica que por lo menos un 50 % de los pacientes diabéticos puede verse relacionado con la enfermedad de los riñones.

La enfermedad de los riñones causada por la diabetes

La National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases asegura que la diabetes es la primera causa de la enfermedad de estos órganos, los cuales no pueden cumplir sus funciones como filtrar los desechos y el agua en el torrente sanguíneo. Son de tal importancia que, la entidad americana de salud explica que participan en la regulación de la presión arterial, por ejemplo.

Otro nombre que recibe es la nefropatía diabética, que se produce por los altos niveles de azúcar de la sangre que impacta los vasos sanguíneos de los riñones, por lo que los deteriora o impide que cumplan sus actividades vitales.

Los riñones son órganos vitales del ser humano.
Los riñones son órganos vitales del ser humano. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Hábitos no saludables

Aunque la diabetes no es la única afección que se relaciona con la enfermedad de los riñones, algunos hábitos no saludables también indican esta patología, como:

  • El sobrepeso: la OMS explica en uno de sus artículos que “en 2016, más de 1.900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos”.
  • La falta de actividad física: el ejercicio es una rutina indispensable para la salud del cuerpo y de la mente, por lo que al ser un hábito saludable contribuye en el buen funcionamiento de cada uno de los sistemas que conforman el cuerpo.
  • Antecedentes familiares: como en la mayoría de los problemas de salud, el factor genético influye; sin embargo, no se da en todos los casos.
  • Consumir sal: tal y como lo indica la OMS, el alto consumo de sal puede desarrollar afecciones como hipertensión alta o cardiopatías.
  • No estar en un plan de alimentación: la diabetes es una enfermedad a la que se le debe prestar atención, por lo que seguir los tratamientos prescritos por un médico es fundamental para la salud.
El HIIT son ejercicios de alta intensidad que contribuyen en la pérdida de peso.
El HIIT son ejercicios de alta intensidad que contribuyen en la pérdida de peso. - Foto: Getty Images

Los síntomas del daño renal

Según NIDDK, la mayoría de las personas que tiene esta enfermedad no se da cuenta, por lo que un chequeo médico junto a pruebas de laboratorio pueden determinar si la afección hace presencia o no en el cuerpo, y más exactamente, daño en los riñones.

Por su parte, la Clínica Mayo explica que la enfermedad de los riñones, a causa de la diabetes, es un daño en los nervios de los pacientes diagnosticados, en donde las personas perciben hormigueo o entumecimiento de sus piernas, manos o pies. No obstante, puede llegar a provocar dolores intensos, explica la entidad.

Las neuropatías diabéticas

Cabe destacar que existen cuatro tipos de neuropatías diabéticas y sus síntomas dependen de cuál se padezca.

  • Neuropatía periférica: calambres, debilidad en los músculos, sensibilidad, úlceras, entre otros.
  • Neuropatía proximal: dolores intensos en el abdomen, en los glúteos o la cadera, y atrofia muscular.
  • Mononeuropatía: hormigueo, parálisis en la cara y dificultad en la visión.
  • Neuropatía autonómica: problemas para tragar, sudoración excesiva o escasa.