sexualidad

¿Qué beneficios tiene la masturbación femenina?

El autoplacer femenino ayuda a reducir los dolores menstruales, aumenta la autoconfianza y puede fortalecer los músculos pélvicos.


Aún en pleno siglo XXI, la masturbación femenina sigue rodeada de tabúes y mitos, y muchas mujeres por sus creencias no se masturban; sin embargo, esta práctica de autoplacer no solamente permite conocer a detalle nuestro cuerpo, sino que también otorga beneficios para la salud que ayudan a tener una mejor calidad de vida.

La masturbación consiste en la estimulación física de los genitales o partes erógenas del cuerpo, en que no necesariamente se llega al orgasmo. Durante el pasar de los años, las mujeres han descubierto diversas formas de excitarse y llegar a tener múltiples organismos sin la necesidad de tener un encuentro íntimo que implique la penetración.

El autoplacer es una de las mejores opciones para conocer el cuerpo, lo que le gusta y lo que no, pero también descubrir cuánto tiempo tarda en tener un orgasmo, qué pensamientos o acciones la pueden excitar, y cuántas veces, en qué lugar y en qué momento quiere darse un poco de autoplacer.

La doctora Laura Streicher, profesora de ginecología y obstetricia en la Universidad de Northwestern, explicó para el portal estadounidense Huffington Post algunos de estos beneficios que otorga la masturbación femenina:

  • Mejor vida sexual: la masturbación ayuda a mejorar la vida sexual, ya que si se explora el propio cuerpo se logra describir los puntos más álgidos de más placer. Además, permite tener mayor seguridad de sí mismas a la hora de tener relaciones sexuales con la pareja, porque al tener claro lo que le gusta y no, permite que haya una buena comunicación a la hora del encuentro sexual.
  • Reduce los dolores menstruales: muchas mujeres padecen de dolores menstruales irritantes que duran varios días, no obstante, la masturbación funciona como un gran analgésico. Contraer el útero durante la masturbación favorece el flujo menstrual, y en teoría, reduce los dolores menstruales”, indicó Streicher.
  • Reduce los niveles de estrés: varios estudios realizados demuestran que las mujeres que practican la masturbación sienten que sus niveles de estrés se reducen. Esto se debe a las sustancias liberadas por el cerebro al momento de sentir placer, e incluso al momento de llegar al orgasmo.
Masturbación
El autoplacer femenino ayuda a reducir los dolores menstruales, aumenta la autoconfianza y ayuda a fortalecer los músculos pélvicos. - Foto: Getty Images/Image Source
  • Fortalece los músculos pélvicos: es claro que llegar al orgasmo no es una tarea fácil, por lo que la masturbación funciona como un buen entrenamiento físico que permite desarrollar la fuerza de los músculos pélvicos. Esto permite que en una relación sexual, la mujer resista y dure mucho más en el encuentro.
  • Mejora la autoconfianza: una encuesta publicada en la revista Psychology of Women Quarterly, en la que participaron cerca de 800 mujeres, arrojó que la mayoría se sienten empoderadas sexualmente al momento de masturbarse, porque no tiene que preocuparse por problemas como el embarazo o tener que satisfacer a su pareja.

Existen muchas técnicas de autoestimulación, pero la mayoría de las mujeres suele serle fiel a una de ellas. Esta consiste en frotar suavemente, presionar con fuerza el monte púbico, los labios extremos e internos y el clítoris. La postura más habitual para hacer es acostada, siendo el menor número de mujeres que lo realizan de pie, sentada o boca abajo.

Expertos recomiendan que la masturbación se debe practicar en un ambiente relajado, con música y temperaturas adecuadas. También experimentar distintas formas sin casarse con una sola. Por ejemplo, usar juguetes sexuales, practicar sexo tántrico, experimentar diferentes posiciones de autoplacer y efectuar movimientos que no haya experimentado nunca por temor a lastimarse.

Según una encuesta publicada por las revistas Bustle y Healthline, el 30 % de las mujeres prefiere masturbarse a tener relaciones sexuales, el 81 % reconoce que se ha masturbado alguna vez y el 32 % de mujeres entre los 57 a 64 años ha practicado esta actividad en el último año.