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¿Se enfada mucho? Estos son algunos consejos que le pueden ayudar

Respirar de manera adecuada y reconocer la opinión de los demás son algunos trucos para gestionar adecuadamente el enfado.


A diario las personas se enfrentan con problemas cotidianos que en muchas ocasiones son difíciles de tratar y generan un estado de furia que puede permanecer por un largo tiempo; sin embargo, conocerse un poco mejor podría permitir que ese enfado no se prolongue y se pueda gestionar de una mejor forma.

Según el portal web cuerpoymente.com, el enfado se puede desencadenar por dos factores, el primero es la frustración frente a algún tipo de expectativa que no se cumplió. Esto tiene que ver con la persona que es defrauda. Para muchas personas, el hecho de que alguien del entorno traicione su confianza puede llegar a generar una gran molestia, e incluso acabar con el vínculo que los une.

El segundo son las diferencias con los demás. En este punto, muchas personas no soportan a las personas egoístas o con un pensamiento totalmente diferente, por lo que los llevan a tener actitudes de enfado que se prolongan por mucho tiempo.

Sin embargo, no todas las personas se enfadan del mismo modo. Existen personas que demuestran su desagrado de forma exagerada, lo que se le llama enfado explosivo, el cual no controla las reacciones porque estas son automáticas.

Otras personas utilizan el silencio como una manera de enfado, lo que acaba suponiendo un doble castigo hacia los demás porque permite que se ignore por varios días, e incluso meses y años, a la persona que los afectó. De este modo, si la decepción o la furia lleva a un aislamiento, el resentimiento puede llegar a ser crónico y desembocar en una depresión.

Consejos para enfadarse menos

Respirar de manera adecuada: una de las mejores técnicas para no enfadarse es la reparación. Tomar aire de manera profunda puede ayudar a relajar los nervios y calmar el enfado. Al respirar adecuadamente, las pulsaciones disminuyen, llega más oxígeno al cerebro y da un mayor tiempo para no reaccionar impulsivamente. Expertos recomiendan respirar 10 veces antes de actuar.

Abandonar la idea de homogeneidad: se trata de saber vivir con las diferencias sin que eso perturbe las relaciones. Eso implica gestionar bien las diferencias, cuestionando cuáles son realmente importantes o básicas y si están incidiendo fuertemente en su manera de ser.

Respirar de manera adecuada y reconocer la opinión de los demás, son algunos trucos para gestionar adecuadamente el enfado.
Respirar de manera adecuada y reconocer la opinión de los demás, son algunos trucos para gestionar adecuadamente el enfado. - Foto: 123RF

Aprender a separar: se debe separar la opinión o posición de alguien (amistad, pareja, colega o familiar) de la totalidad de esa persona. Esto permite que la discusión o el problema no se extienda y contamine otros aspectos de la convivencia.

Reconocer la opinión de los demás: muchas veces la opinión de los demás es lo que lleva al enfado o la ira, por lo que una forma de manejarlo es discutir con criterio y respeto lo que se esté planteado. Así mismo, es fundamental entender el punto de la otra persona y ponerse en sus zapatos. Muchas veces, las discusiones no son más que errores de comunicación, por lo cual, es crucial entender cuál es el verdadero mensaje que se quiere transmitir.

Incorporar gestos cariñosos: esta técnica consiste en hacer un acercamiento con la persona que se esté discutiendo y darle un abrazo o un beso. Estos gestos permitirán que la tensión disminuya y que el problema se pueda solucionar mucho más rápido.

Hábitos saludables para no enojarse

  • Meditar: practicar yoga conduce a una disminución de los marcadores fisiológicos de estrés, y también reduce los niveles de cortisol, la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Una práctica de meditación constante ayuda a responder de manera óptima a situaciones de ira o furia.
  • Practicar actividades didácticas: tocar un instrumento musical, pintar, cocinar o hacer algún tipo de manualidad, es clave a la hora de evitar discutir con alguien. Además, aporta múltiples beneficios como la estimulación de la memoria.
  • Hacer ejercicio: participar en una actividad física de manera regular, es una excelente manera de ayudar a controlar el estrés y fortalecer el sistema inmunológico. Expertos aconsejan realizar ejercicios aeróbicos durante 30 minutos, tres veces por semana.