El caso de la muerte de un alumno de la IED Marco Fidel Suárez -en el sur de Bogotá- y 19 jóvenes más afectados tras haber inhalado sustancias tóxicas conmocionó el país y puso el dedo en la llaga de una problemática hasta ahora silenciosa, pero que corroe el ambiente de varios planteles del país. El tema tomó revuelo, algunos estudiantes y padres de familia reclamaron e hicieron denuncias a lo que se sumó una carta anónima que fue dada a conocer por un supuesto profesor, lo que hizo que la polémica aumentara. Ahora los estudiantes del colegio, mediante un video, reclamaron para que no se los estigmatizara y se les señalara de ser marihuaneros.