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El confinamiento ha fortalecido el sentido de responsabilidad en adultos y niños. Al tener más tiempo en casa, se ha hecho imperativo prestar más atención a las necesidades de los perros, principalmente de afecto.
Los perros pueden compensar emocionalmente los cambios en la vida de las personas al llenar vacíos. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Los animales de compañía mejoran la salud y activan emociones positivas de sus dueños

Seis de cada 10 hogares en Colombia conviven con un animal de compañía.

Una serie de estudios internacionales señalaron que adoptar un animal de compañía, o tener un acercamiento a la terapia con animales, es positivo para la salud mental de las personas. De hecho, convivir con perros y gatos tiene un efecto terapéutico tanto para adultos como para niños que tengan diferentes afecciones mentales y físicas.

Yuli Andrea Peña, psicóloga de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Colombia), manifestó que el afecto y cuidado que se le brinda a los animales de compañía “puede promover la salud y enriquecer la vida de las personas, activando de manera positiva las emociones”. Sin embargo, durante ese vínculo debe existir una retroalimentación a través de actividades físicas, disciplina y, por supuesto, afecto.

De acuerdo con el más reciente censo realizado por la firma Lucro, “seis de cada 10 hogares en Colombia tienen mascota y en el segmento de la población millennial, siete de cada 10 hogares tienen un perro, destacándose sobre las demás generaciones”.

Esta tendencia crece cada vez más en el país. Los perros pueden compensar emocionalmente los cambios en la vida de los seres humanos al llenar vacíos cuando, por ejemplo, los hijos se van de casa. También son funcionales en los momentos de depresión, miedo o tristeza.

Según un artículo publicado por Scientific Papers en 2011, la compañía de los animales tiene efectos positivos en personas que se están recuperando de una adicción, que han sufrido un trauma a lo largo de su vida, que atraviesan una crisis de identidad (como la que ocurre en la adolescencia) y aquellas personas que han perdido a un ser querido.

“Convivir con un perro mejora el estado de salud de cualquier persona, ya que él no solo se convierte en un aliado, sino en un verdadero protector. Tener un animal de compañía beneficia a las personas física y emocionalmente, y mejora la dinámica familiar en todas las tipologías de hogares. Básicamente tú los nutres, ellos te nutren la vida”, manifestó Alejandra Conto, activista de los derechos de los animales.

Según el estudio de Lucro, las zonas del país donde se identificó una mayor convivencia con animales de compañía son Antioquia, Valle del Cauca y Bogotá.

En tanto, la American Psychological Association (APA) subrayó que aquellos niños que conviven con animales de compañía desarrollan una mayor empatía y tienen mayor facilidad a la hora de desarrollar habilidades sociales.

Mientras que un grupo de investigadores de la Queen’s University Belfast (Irlanda del Norte) descubrió que los perros pueden detectar el estrés de los seres humanos por medio del olor de su sudor y del aliento. Dicho hallazgo se derivó de estudios previos en los que se demostró que los canes están en la capacidad de olfatear el cáncer y el coronavirus.

“La investigación destacó que los perros no necesitan señales visuales o de audio para detectar el estrés humano. Este es el primer estudio de este tipo y proporciona evidencia de que los perros pueden oler el estrés solo con el aliento y el sudor, lo que podría ser útil al entrenar perros de servicio y perros de terapia. También ayuda a arrojar más luz sobre la relación humano-perro y contribuye a nuestra comprensión de cómo los canes interpretan e interactúan con los estados psicológicos humanos”, concluyó Clara Wilson, estudiante de doctorado en la Escuela de Psicología de Queen’s.